Toyota Land Cruiser J150 de ocasión
2009–2024 · SUV
Motores: 3.0 D-4D, 2.8 D-4D
Etiqueta DGT según versión: C / B
Precio usado orientativo: 18.000–45.000 €
Este coche es mejor compra hoy que cuando salió.
Si hay que quedarse con una, busca el 2.8 de cadena (1GD-FTV) a partir de 2015; en él vigila que el filtro de partículas y el AdBlue no hayan sufrido un uso solo urbano, porque se tapan. El 3.0 de correa (1KD-FTV) solo vale con los inyectores y, en algunas unidades, los pistones documentados. Con cualquiera de los dos, mejor el cambio manual si el anuncio lo tiene, y escucha turbo y válvula de gases antes de decidir.
Es el Prado de toda la vida: bastidor de largueros y reductora, no un SUV de asfalto ni el Land Cruiser 200, que es el hermano mayor. De mecánica hay dos diésel, el 3.0 de correa y el 2.8 de cadena que llegó en 2015, y de carrocería se ofreció con tres y con cinco puertas. El recambio se encuentra en cualquier mercado, lo que explica buena parte de su fama.
Pros
- Lleva bastidor y reductora: es un 4x4 de campo de verdad, no de apariencia.
- El 2.8 de cadena cubre las unidades desde 2015 y simplifica el mantenimiento.
- Retiene el valor mejor que los rivales equivalentes, así que la pérdida al revender es menor.
- El recambio se encuentra en cualquier mercado y cualquier taller lo conoce.
- Existe en carrocerías de tres y de cinco puertas según el uso que se le vaya a dar.
Contras
- El consumo y el tamaño lo penalizan en ciudad y en cualquier garaje normal.
- El 3.0 exige un presupuesto de correa e inyectores que el 2.8 de cadena no necesita.
- El precio de ocasión sigue alto para la edad que tienen las unidades.
- El interior se queda viejo en las primeras unidades, sobre todo en pantalla y materiales.
Problemas habituales a vigilar
- El 3.0 (1KD-FTV) necesita la correa cambiada a tiempo y, en algunas unidades, inyectores o pistones; sin papeles, es una lotería.
- En el 2.8 el filtro de partículas se tapa y el AdBlue puede cristalizar o fallar el sensor si el coche ha vivido en ciudad.
- El turbo y la válvula de gases pueden fallar en cualquiera de los dos diésel, así que conviene escucharlos en frío.
Cómo ha envejecido
Ha subido unas décimas porque el 2.8 de cadena y la retención de valor pesan más que la edad del interior. Un 2.8 de particular con el mantenimiento al día sigue siendo un Prado de verdad; un 3.0 con la correa pendiente o con los pistones en duda recorta buena parte de esa ventaja.
La saga Toyota Land Cruiser por generaciones
Preguntas frecuentes antes de comprar
¿Qué versión del Toyota Land Cruiser J150 merece la pena comprar de segunda mano?
Si hay que quedarse con una, busca el 2.8 de cadena (1GD-FTV) a partir de 2015; en él vigila que el filtro de partículas y el AdBlue no hayan sufrido un uso solo urbano, porque se tapan. El 3.0 de correa (1KD-FTV) solo vale con los inyectores y, en algunas unidades, los pistones documentados. Con cualquiera de los dos, mejor el cambio manual si el anuncio lo tiene, y escucha turbo y válvula de gases antes de decidir. En su gama se ofrecieron mecánicas 3.0 D-4D, 2.8 D-4D.
¿Qué problemas y averías hay que revisar en un Toyota Land Cruiser J150 usado?
El 3.0 (1KD-FTV) necesita la correa cambiada a tiempo y, en algunas unidades, inyectores o pistones; sin papeles, es una lotería. En el 2.8 el filtro de partículas se tapa y el AdBlue puede cristalizar o fallar el sensor si el coche ha vivido en ciudad. El turbo y la válvula de gases pueden fallar en cualquiera de los dos diésel, así que conviene escucharlos en frío.
¿Cuánto cuesta el Toyota Land Cruiser J150 de ocasión y cómo ha envejecido?
Su horquilla orientativa en el mercado de ocasión es de 18.000–45.000 €. Ha mejorado con los años: pasó de 8,6 cuando salió a 8,8 sobre 10 hoy. Ha subido unas décimas porque el 2.8 de cadena y la retención de valor pesan más que la edad del interior. Un 2.8 de particular con el mantenimiento al día sigue siendo un Prado de verdad; un 3.0 con la correa pendiente o con los pistones en duda recorta buena parte de esa ventaja.
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