Mazda CX-5 (KE) vs Toyota Land Cruiser J150: cuál comprar de segunda mano
Comparativa editorial de ocasión: evolución de nota, versión recomendada, pros, contras y averías frecuentes.
Ficha frente a ficha
| Criterio | Mazda CX-5 (KE) | Toyota Land Cruiser J150 |
|---|---|---|
| Nota hoy (sobre 10) | 8,5 / 10 | 8,8 / 10 |
| Nota cuando salió | 8,2 / 10 | 8,6 / 10 |
| Envejecimiento | +0,3 puntos | +0,2 puntos |
| Años de producción | 2012–2017 | 2009–2024 |
| Segmento | SUV | SUV |
| Etiqueta DGT | C / B | C / B |
| Precio usado orientativo | 9.000–16.000 € | 18.000–45.000 € |
| Motores disponibles | 2.0 Skyactiv-G, 2.2 Skyactiv-D | 3.0 D-4D, 2.8 D-4D |
| Qué versión comprar | Busca el 2.0 de gasolina si el uso va a ser urbano, y el 2.2 diésel si la unidad viene de carretera; en ese caso comprueba que el filtro de partículas regenera bien y escucha el volante bimasa al ralentí, porque delata los kilómetros. Los dos motores van con cadena, así que no hay correa que presupuestar. Si la unidad es Soul Red Crystal, mira de cerca paragolpes y borde del capó. | Si hay que quedarse con una, busca el 2.8 de cadena (1GD-FTV) a partir de 2015; en él vigila que el filtro de partículas y el AdBlue no hayan sufrido un uso solo urbano, porque se tapan. El 3.0 de correa (1KD-FTV) solo vale con los inyectores y, en algunas unidades, los pistones documentados. Con cualquiera de los dos, mejor el cambio manual si el anuncio lo tiene, y escucha turbo y válvula de gases antes de decidir. |
Mazda CX-5 (KE) →
El primer SUV que Mazda hizo por completo con su tecnología Skyactiv, y el coche que demostró que esa fórmula podía ser fiable además de eficiente. El gasolina es una mecánica sencilla sin turbo y el diésel destaca por consumo, y ambos se han ganado una fiabilidad contrastada. El chasis está entre los mejores del segmento y la línea Kodo todavía no delata que salió en 2012.
Pros del CX-5
- Los motores Skyactiv están probados y no llevan artificios raros.
- El chasis y la dirección están entre los mejores del segmento.
- El interior usa materiales por encima de la media japonesa.
- La fiabilidad está contrastada tanto en gasolina como en diésel.
- El diseño Kodo todavía no delata que el coche salió en 2012.
Contras del CX-5
- El precio de ocasión es más alto que el de coreanos equivalentes.
- El 2.2 diésel es algo ruidoso en frío al arrancar.
- El equipamiento de seguridad es básico en las versiones de entrada.
- El recambio sale algo más caro que en un Hyundai equivalente.
Problemas a vigilar
- El 2.2 Skyactiv-D acumula regeneraciones y colmata el filtro de partículas con uso urbano.
- El embrague y el volante bimasa se gastan en diésel de muchos kilómetros.
- El color Soul Red Crystal se salta en paragolpes y bordes de capó.
Cómo ha envejecido
Ha subido casi medio punto porque lo que en 2012 era un Mazda caro hoy es una de las compras más razonables del segmento, con mecánicas fiables y un diseño que no ha envejecido. Un 2.0 o un 2.2 de carretera siguen siendo buena compra; el diésel de ciudad con el filtro de partículas cargado recorta esa ventaja.
Toyota Land Cruiser J150 →
Es el Prado de toda la vida: bastidor de largueros y reductora, no un SUV de asfalto ni el Land Cruiser 200, que es el hermano mayor. De mecánica hay dos diésel, el 3.0 de correa y el 2.8 de cadena que llegó en 2015, y de carrocería se ofreció con tres y con cinco puertas. El recambio se encuentra en cualquier mercado, lo que explica buena parte de su fama.
Pros del Land Cruiser J150
- Lleva bastidor y reductora: es un 4x4 de campo de verdad, no de apariencia.
- El 2.8 de cadena cubre las unidades desde 2015 y simplifica el mantenimiento.
- Retiene el valor mejor que los rivales equivalentes, así que la pérdida al revender es menor.
- El recambio se encuentra en cualquier mercado y cualquier taller lo conoce.
- Existe en carrocerías de tres y de cinco puertas según el uso que se le vaya a dar.
Contras del Land Cruiser J150
- El consumo y el tamaño lo penalizan en ciudad y en cualquier garaje normal.
- El 3.0 exige un presupuesto de correa e inyectores que el 2.8 de cadena no necesita.
- El precio de ocasión sigue alto para la edad que tienen las unidades.
- El interior se queda viejo en las primeras unidades, sobre todo en pantalla y materiales.
Problemas a vigilar
- El 3.0 (1KD-FTV) necesita la correa cambiada a tiempo y, en algunas unidades, inyectores o pistones; sin papeles, es una lotería.
- En el 2.8 el filtro de partículas se tapa y el AdBlue puede cristalizar o fallar el sensor si el coche ha vivido en ciudad.
- El turbo y la válvula de gases pueden fallar en cualquiera de los dos diésel, así que conviene escucharlos en frío.
Cómo ha envejecido
Ha subido unas décimas porque el 2.8 de cadena y la retención de valor pesan más que la edad del interior. Un 2.8 de particular con el mantenimiento al día sigue siendo un Prado de verdad; un 3.0 con la correa pendiente o con los pistones en duda recorta buena parte de esa ventaja.
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