Toyota Land Cruiser J150 vs Toyota Land Cruiser J250: cuál comprar de segunda mano
Comparativa editorial de ocasión: evolución de nota, versión recomendada, pros, contras y averías frecuentes.
Ficha frente a ficha
| Criterio | Toyota Land Cruiser J150 | Toyota Land Cruiser J250 |
|---|---|---|
| Nota hoy (sobre 10) | 8,8 / 10 | 8,2 / 10 |
| Nota cuando salió | 8,6 / 10 | 8,4 / 10 |
| Envejecimiento | +0,2 puntos | -0,2 puntos |
| Años de producción | 2009–2024 | 2024– |
| Segmento | SUV | SUV |
| Etiqueta DGT | C / B | ECO / C |
| Precio usado orientativo | 18.000–45.000 € | 55.000–75.000 € |
| Motores disponibles | 3.0 D-4D, 2.8 D-4D | 2.8 D-4D 204 CV, 2.8 D-4D 48V mild-hybrid |
| Qué versión comprar | Si hay que quedarse con una, busca el 2.8 de cadena (1GD-FTV) a partir de 2015; en él vigila que el filtro de partículas y el AdBlue no hayan sufrido un uso solo urbano, porque se tapan. El 3.0 de correa (1KD-FTV) solo vale con los inyectores y, en algunas unidades, los pistones documentados. Con cualquiera de los dos, mejor el cambio manual si el anuncio lo tiene, y escucha turbo y válvula de gases antes de decidir. | Busca el 2.8 de cadena y exige los papeles del filtro de partículas y del AdBlue si el coche ha vivido en ciudad, porque ahí es donde se atascan. El híbrido suave de 48 voltios solo aparece en algunas unidades: confirma cuál tienes delante. Casi todo el parque de ocasión sale de demostración, así que pocos kilómetros no garantizan historial; revisa sensores y asistentes de las primeras series antes de pagar. |
Toyota Land Cruiser J150 →
Es el Prado de toda la vida: bastidor de largueros y reductora, no un SUV de asfalto ni el Land Cruiser 200, que es el hermano mayor. De mecánica hay dos diésel, el 3.0 de correa y el 2.8 de cadena que llegó en 2015, y de carrocería se ofreció con tres y con cinco puertas. El recambio se encuentra en cualquier mercado, lo que explica buena parte de su fama.
Pros del Land Cruiser J150
- Lleva bastidor y reductora: es un 4x4 de campo de verdad, no de apariencia.
- El 2.8 de cadena cubre las unidades desde 2015 y simplifica el mantenimiento.
- Retiene el valor mejor que los rivales equivalentes, así que la pérdida al revender es menor.
- El recambio se encuentra en cualquier mercado y cualquier taller lo conoce.
- Existe en carrocerías de tres y de cinco puertas según el uso que se le vaya a dar.
Contras del Land Cruiser J150
- El consumo y el tamaño lo penalizan en ciudad y en cualquier garaje normal.
- El 3.0 exige un presupuesto de correa e inyectores que el 2.8 de cadena no necesita.
- El precio de ocasión sigue alto para la edad que tienen las unidades.
- El interior se queda viejo en las primeras unidades, sobre todo en pantalla y materiales.
Problemas a vigilar
- El 3.0 (1KD-FTV) necesita la correa cambiada a tiempo y, en algunas unidades, inyectores o pistones; sin papeles, es una lotería.
- En el 2.8 el filtro de partículas se tapa y el AdBlue puede cristalizar o fallar el sensor si el coche ha vivido en ciudad.
- El turbo y la válvula de gases pueden fallar en cualquiera de los dos diésel, así que conviene escucharlos en frío.
Cómo ha envejecido
Ha subido unas décimas porque el 2.8 de cadena y la retención de valor pesan más que la edad del interior. Un 2.8 de particular con el mantenimiento al día sigue siendo un Prado de verdad; un 3.0 con la correa pendiente o con los pistones en duda recorta buena parte de esa ventaja.
Toyota Land Cruiser J250 →
Es el relevo del Land Cruiser Prado, no del 200: ese hueco lo cubre el J300, que es otra gama y otro precio. Mantiene el bastidor de largueros y la reductora de verdad, y su 2.8 diésel de cadena es el mismo bloque que montaban el último Prado y el Hilux, así que no es una mecánica por estrenar. Alguna unidad suma un apoyo eléctrico de 48 voltios. En el mercado de ocasión se vende a precio de casi nuevo.
Pros del Land Cruiser J250
- El 2.8 diésel ya era conocido del último Prado y del Hilux antes de llegar aquí.
- Monta reductora de verdad sobre bastidor de largueros, no un embrague pensado para asfalto.
- Lleva distribución por cadena y se olvida de la correa del Prado antiguo.
- Retiene el valor mejor que los rivales equivalentes cuando llega la hora de vender.
- La red Toyota cubre diagnosis y recambio sin depender de especialistas.
Contras del Land Cruiser J250
- El precio de ocasión es prácticamente el de un coche nuevo.
- Un uso solo urbano encaja mal con un diésel que depende de AdBlue.
- El tamaño y el consumo son los de un todoterreno grande, no los de un SUV familiar.
- La oferta de segunda mano es corta y casi todo procede de unidades de demostración.
Problemas a vigilar
- El filtro de partículas y el sistema de AdBlue se atascan si el coche solo hace ciudad.
- Los sensores y los asistentes de las primeras series dan fallos que conviene revisar en la prueba.
- Las unidades de demostración llegan con historial escaso y a veces con neumáticos o frenos desgastados de forma desigual.
Cómo ha envejecido
Pierde dos décimas porque el parque es de 2024 y aún no hay historial real de ocasión: la letra pequeña ya la ponen el filtro de partículas en uso urbano y las unidades de demostración sin papeles claros. Un 2.8 de particular con garantía viva es la compra coherente; un diésel criado en atascos, no.
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