Toyota Avensis T25 vs Toyota Avensis T27: cuál comprar de segunda mano
Comparativa editorial de ocasión: evolución de nota, versión recomendada, pros, contras y averías frecuentes.
Ficha frente a ficha
| Criterio | Toyota Avensis T25 | Toyota Avensis T27 |
|---|---|---|
| Nota hoy (sobre 10) | 7,3 / 10 | 8,2 / 10 |
| Nota cuando salió | 7,5 / 10 | 7,6 / 10 |
| Envejecimiento | -0,2 puntos | +0,6 puntos |
| Años de producción | 2003–2008 | 2009–2018 |
| Segmento | Berlina | Berlina |
| Etiqueta DGT | C / B | C / B |
| Precio usado orientativo | 1.500–4.500 € | 5.500–11.000 € |
| Motores disponibles | 1.6/1.8/2.0 VVT-i, 2.0/2.2 D-4D | 1.6/1.8 Valvematic, 2.0/2.2 D-4D |
| Qué versión comprar | Quédate con el 1.8 o el 2.0 de gasolina, los dos de cadena y con cambio manual: son los que menos sustos dan. Si prefieres diésel, el 2.0 D-4D es más sencillo que el 2.2, que obliga a mirar filtro de partículas, inyectores y junta de culata antes de pagar. El Multidrive S es un automático CVT de correa, no el híbrido de la casa. Buena parte de la oferta viene de flotas: exige el historial. | Quédate con el 1.8 Valvematic de gasolina, que distribuye por cadena y va mejor con el cambio manual. El 2.0 D-4D también es de cadena y resulta más razonable que el 2.2: de este último exige historial de culata, filtro de partículas e inyectores antes de soltar el dinero. Si necesitas hueco, el Wagon aporta el maletero de verdad. |
Toyota Avensis T25 →
La berlina media de Toyota de estos años, pensada para hacer kilómetros sin sustos y con carrocería familiar de buen maletero. Los gasolina llevan cadena de distribución, así que no hay correa que cambiar por calendario. El automático Multidrive S es un CVT de correa, no la transmisión híbrida planetaria de la marca: en esta generación no hubo híbrido.
Pros del Avensis T25
- Los gasolina llevan cadena de distribución, así que no hay correa que cambiar.
- El maletero es generoso tanto en la berlina como en el familiar.
- El 2.0 D-4D es mecánicamente más sencillo que el 2.2 y da menos guerra.
- El precio de entrada está entre los más bajos del segmento.
- Es un modelo corriente: el recambio se encuentra en cualquier taller.
Contras del Avensis T25
- El 2.2 diésel exige un presupuesto de mantenimiento que el gasolina no conoce.
- El Multidrive S es un CVT de correa, no la transmisión híbrida, y envejece peor.
- La conducción es anodina y no da ninguna alegría al volante.
- El interior acusa que el coche nació en 2003.
Problemas a vigilar
- El 2.2 diésel falla por filtro de partículas, válvula de gases, inyectores y junta de culata.
- El Multidrive S patina cuando la correa del CVT ya está justa.
- El volante bimasa sufre en los diésel que solo han hecho ciudad.
Cómo ha envejecido
Ha bajado solo dos décimas porque el coche aguanta bien los años, aunque el 2.2 diésel y el CVT ya no se perdonan. Un 1.8 manual de particular sigue sirviendo para viajar; una unidad de 2.2 con la culata tocada o un automático que patina no valen el precio del anuncio.
Toyota Avensis T27 →
Berlina de viaje de planteamiento convencional, disponible también como familiar Wagon, y la última Avensis sin híbrido: el Camry y el Corolla TS que la sucedieron son otros coches. Está hecha para taxis y flotas, así que los kilómetros mandan en cada anuncio; el 2.2 diésel es el que conviene mirar dos veces.
Pros del Avensis T27
- El 1.8 Valvematic distribuye con cadena y evita la correa de caducidad.
- El Wagon traga un maletero de familiar de verdad, no de compacto.
- El 2.0 diésel resulta más razonable de mantener que el 2.2, que arrastra su fama de culata.
- La reventa supera a la de un Peugeot 407 de los mismos años.
- En autopista marcha estable y silencioso, que es para lo que se compraba.
Contras del Avensis T27
- El 2.2 diésel puede dejar una factura de culata y filtro de partículas que el 1.8 de gasolina no conoce.
- La conducción resulta anodina y no premia a quien disfruta al volante.
- El sistema multimedia ha quedado viejo frente a lo que se espera hoy.
- Esta gama no tiene el híbrido de Toyota que sí llegó al Camry posterior.
Problemas a vigilar
- El 2.2 diésel falla por filtro de partículas, válvula de gases, inyectores y junta de culata.
- El embrague sufre en los diésel que han vivido en ciudad.
- Los silentblocks delanteros crujen con la edad y delatan las unidades cansadas.
Cómo ha envejecido
Ha subido seis décimas porque una berlina con distribución por cadena, lejos del 2.2 de culata, se lee hoy como alternativa seria al compacto de moda, y la reventa lo demuestra.

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