Smart Roadster vs Subaru Impreza GD: cuál comprar de segunda mano
Comparativa editorial de ocasión: evolución de nota, versión recomendada, pros, contras y averías frecuentes.
Ficha frente a ficha
| Criterio | Smart Roadster | Subaru Impreza GD |
|---|---|---|
| Nota hoy (sobre 10) | 6,2 / 10 | 5,8 / 10 |
| Nota cuando salió | 7,4 / 10 | 7,6 / 10 |
| Envejecimiento | -1,2 puntos | -1,8 puntos |
| Años de producción | 2003–2005 | 2000–2007 |
| Segmento | Compacto | Compacto |
| Etiqueta DGT | B | C / B |
| Precio usado orientativo | 4.000–9.000 € | 2.000–12.000 € |
| Motores disponibles | 0.7 Turbo, Brabus | 1.6, 2.0, 2.0 WRX/STI |
| Qué versión comprar | Busca el 0.7 turbo y prueba el cambio Softouch en frío y en caliente: si tarda en engranar o rasca al arrancar, el actuador o el embrague están gastados y hay que descontarlos del precio. Abre y cierra el techo de lona y mira alfombras y estribos por debajo; la humedad delata filtraciones. El Brabus sube a unos 101 CV, pero también la exigencia sobre el turbo, así que pide historial. Solo se fabricó entre 2003 y 2005, y la red oficial ya no da soporte: el recambio sale de la comunidad y de especialistas. | Busca el 2.0 atmosférico con cambio manual y papeles de la correa de distribución; si no hay historial, presupuesta el cambio. Si vas a por un WRX o un STI, comprueba aceite, turbo y embrague en frío y en la prueba de carretera, porque muchas unidades han visto tandas. No hubo diésel en esta generación, así que el consumo del bóxer con tracción total hay que asumirlo antes de comprar uno. |
Smart Roadster →
Biplaza de motor trasero y techo de lona construido sobre la base del Fortwo 450, con la célula de seguridad Tridion, pero con carrocería propia y no un Fortwo descapotado con otro techo. El 0.7 turbo entrega 61 u 80 CV según versión; el Brabus ronda los 101. Es coche de aficionado para carretera corta, no de autopista diaria, y su producción se limitó a tres años.
Pros del Roadster
- La carrocería es propia y no un Fortwo descapotado con otro techo.
- El 0.7 turbo entrega 61 u 80 CV según versión y mueve un conjunto muy ligero.
- El Brabus alcanza unos 101 CV para quien busca más empuje.
- El peso contenido lo hace ágil en carretera de curvas, que es su terreno.
- La comunidad de aficionados facilita el recambio paralelo que la red oficial ya no cubre.
Contras del Roadster
- El cambio Softouch somete a actuador y embrague a un desgaste constante en cada arranque.
- El techo de lona puede filtrar agua al habitáculo con los años.
- Solo hay dos plazas y el maletero es mínimo.
- La producción se limitó a tres años, así que el recambio específico es cada vez más escaso.
- Con más de veinte años encima, exige presupuesto de aficionado y no el de un urbano barato.
Problemas a vigilar
- El Softouch falla cuando el actuador o el embrague están gastados: si el cambio rasca o duda, la reparación hay que contarla en el precio.
- El techo de lona deja entrar agua en el habitáculo; conviene buscar humedad en alfombras y estribos.
- El módulo SAM puede apagar luces, elevalunas o el cuadro de instrumentos sin aviso previo.
- El turbo del 0.7 y del Brabus pierde presión con la edad y el coche se queda sin fuelle en recuperaciones.
Cómo ha envejecido
Ha perdido más de un punto porque el Softouch, el techo de lona y el módulo SAM ya acusan dos décadas, y el recambio específico se estrecha al haberse fabricado solo tres años. Una unidad con la lona seca y el embrague en su sitio sigue siendo un juguete usable; una que rasca al arrancar o gotea en cada lluvia, no.
Subaru Impreza GD →
Es la generación GD, la de los faros apodados bugeye, blobeye o hawkeye según el año, con tracción total simétrica de serie y carrocerías sedán y wagon. Es el Impreza que Subaru llevó a los rallyes: el WRX y el STI son turbo y suponen otro presupuesto de mantenimiento. No hubo diésel, y el bóxer EJ lleva correa de distribución, no cadena.
Pros del Impreza GD
- La tracción total simétrica viene de serie en toda la gama.
- El 2.0 atmosférico es una mecánica conocida y la comunidad Subaru mantiene vivo el recambio.
- El WRX y el STI conservan el vínculo con los rallyes para quien busca exactamente ese coche.
- Existe en carrocerías sedán y wagon, no solo como compacto al uso.
- El recambio del mercado alternativo cubre lo que la red oficial ya no atiende.
Contras del Impreza GD
- El WRX y el STI obligan a pagar turbo, aceite y seguro de deportivo.
- La correa del bóxer debe cambiarse por intervalo; si se rompe, se lleva el motor por delante.
- El bóxer con tracción total consume más que un compacto de tracción delantera.
- El interior es de principios de los 2000 y se nota en plásticos y ajustes.
Problemas a vigilar
- La correa de distribución necesita historial: si no hay papeles, presupuesta el cambio.
- El WRX y el STI pueden picar turbo, culata y consumo de aceite si el motor ha vivido exigido.
- El uso deportivo castiga embrague y caja: sincronizadores duros o pedal alto delatan tandas.
Cómo ha envejecido
Ha perdido casi dos puntos: es un compacto de tracción total con más de quince años, una correa que manda sobre el motor y, en los turbo, mecánica de rallye ya cansada. Un 2.0 atmosférico con la correa al día todavía sirve de diario; un WRX que fuma o un STI de circuito no vale el anuncio.

