Subaru Impreza GD
2000–2007 · Compacto
Motores: 1.6, 2.0, 2.0 WRX/STI
Precio usado orientativo: 2.000–12.000 €
Este coche ha bajado enteros con los años.
Busca el 2.0 atmosférico con cambio manual y papeles de la correa de distribución; si no hay historial, presupuesta el cambio. Si vas a por un WRX o un STI, comprueba aceite, turbo y embrague en frío y en la prueba de carretera, porque muchas unidades han visto tandas. No hubo diésel en esta generación, así que el consumo del bóxer con tracción total hay que asumirlo antes de comprar uno.
Es la generación GD, la de los faros apodados bugeye, blobeye o hawkeye según el año, con tracción total simétrica de serie y carrocerías sedán y wagon. Es el Impreza que Subaru llevó a los rallyes: el WRX y el STI son turbo y suponen otro presupuesto de mantenimiento. No hubo diésel, y el bóxer EJ lleva correa de distribución, no cadena.
Pros
- La tracción total simétrica viene de serie en toda la gama.
- El 2.0 atmosférico es una mecánica conocida y la comunidad Subaru mantiene vivo el recambio.
- El WRX y el STI conservan el vínculo con los rallyes para quien busca exactamente ese coche.
- Existe en carrocerías sedán y wagon, no solo como compacto al uso.
- El recambio del mercado alternativo cubre lo que la red oficial ya no atiende.
Contras
- El WRX y el STI obligan a pagar turbo, aceite y seguro de deportivo.
- La correa del bóxer debe cambiarse por intervalo; si se rompe, el motor se va.
- El bóxer con tracción total consume más que un compacto de tracción delantera.
- El interior es de principios de los 2000 y se nota en plásticos y ajustes.
Problemas habituales a vigilar
- La correa de distribución necesita historial: si no hay papeles, presupuesta el cambio.
- El WRX y el STI pueden picar turbo, culata y consumo de aceite si el motor ha vivido exigido.
- El uso deportivo castiga embrague y caja: sincronizadores duros o pedal alto delatan tandas.
Cómo ha envejecido
Ha perdido casi dos puntos: es un compacto de tracción total con más de quince años, una correa que manda sobre el motor y, en los turbo, mecánica de rallye ya cansada. Un 2.0 atmosférico con la correa al día todavía sirve de diario; un WRX que fuma o un STI de circuito no vale el anuncio.