Renault Twingo II vs Suzuki Splash: cuál comprar de segunda mano
Comparativa editorial de ocasión: evolución de nota, versión recomendada, pros, contras y averías frecuentes.
Ficha frente a ficha
| Criterio | Renault Twingo II | Suzuki Splash |
|---|---|---|
| Nota hoy (sobre 10) | 5,7 / 10 | 5,6 / 10 |
| Nota cuando salió | 7,3 / 10 | 6,6 / 10 |
| Envejecimiento | -1,6 puntos | -1,0 puntos |
| Años de producción | 2007–2014 | 2008–2014 |
| Segmento | Urbano | Urbano |
| Etiqueta DGT | C / B | C |
| Precio usado orientativo | 2.500–5.500 € | 2.000–5.000 € |
| Motores disponibles | 1.2 16v, 1.2 TCe, 1.5 dCi, 1.6 RS | 1.0, 1.2, 1.3 DDiS |
| Qué versión comprar | Busca el 1.2 16v atmosférico con cambio manual: es la mecánica más sencilla y la que menos sustos da. El 1.2 TCe solo merece si trae facturas del turbo y no traga aceite entre revisiones. El RS 1.6 de 133 CV es el de aficionado y cotiza aparte. Antes de comprar uno, prueba cuadro, tarjeta de arranque y cierre centralizado, porque la electrónica de esta generación falla y la reparación puede salir cara en un coche de este precio. | Si hay que quedarse con una, el 1.2 de gasolina con cambio manual: es la mecánica más sencilla de la gama y la que menos puede fallar. Antes de comprar uno, prueba el embrague en un arranque en cuesta, porque en las unidades que han hecho vida de ciudad suele estar al final de su vida. El 1.3 DDiS es el diésel de origen Fiat con filtro de partículas y turbo; si solo vas a hacer trayectos cortos, déjalo pasar. La posición de conducción es alta para su tamaño, algo a tener en cuenta si eso te gusta. |
Renault Twingo II →
Segundo Twingo, más convencional que el original y todavía con el motor delante, no hay que confundirlo con el Twingo III de motor trasero que llegó después. La gama va del 1.2 atmosférico de uso diario al RS 1.6 firmado por Renault Sport, y el descapotable Wind nació del chasis del RS. Su punto débil conocido es la electrónica: cuadro, tarjeta y cierre.
Pros del Twingo II
- El portón trasero facilita la carga en ciudad frente a un maletero convencional.
- El 1.2 atmosférico es una mecánica sencilla y barata de mantener.
- El radio de giro es excelente y aparca en huecos donde otros urbanos no entran.
- El RS 1.6 monta un chasis de Renault Sport que nada tiene que ver con el del 1.2.
- El precio de ocasión es bajo para un urbano de estos años.
Contras del Twingo II
- Los fallos intermitentes de cuadro, tarjeta y cierre cansan el día a día.
- Los acabados quedan por debajo de los de un up! de la misma época.
- El 1.2 TCe suma turbo e inyectores al mantenimiento sin aportar lo bastante a cambio.
- La insonorización es pobre en autopista y el viaje largo se hace pesado.
Problemas a vigilar
- El cuadro de instrumentos, la tarjeta de arranque, el cierre centralizado y los testigos fallan de forma intermitente.
- El 1.2 TCe puede fallar de turbo y consumir aceite entre revisiones.
Cómo ha envejecido
Ha perdido más de punto y medio porque la electrónica de esta generación pesa ya más que el carácter del coche. Un 1.2 manual con el cuadro en orden sigue sirviendo para la ciudad a este precio; una unidad con la tarjeta o el cierre locos deja de merecer lo que pide el anuncio.
Suzuki Splash →
Gemelo del Opel Agila B, desarrollado junto a General Motors: un urbano con la altura y la planta de un minimonovolumen pequeño. El tres cilindros de gasolina es la versión más modesta y el diésel es un motor Fiat de cadena con filtro de partículas, no una mecánica Suzuki. Se encuentra por muy poco dinero y el recambio se cruza con el del Agila, lo que facilita la vida en el desguace.
Pros del Splash
- El precio de ocasión es muy bajo y hay unidades por debajo de lo que cuesta un ciclomotor nuevo.
- El 1.2 de gasolina es una mecánica sencilla, sin turbo ni filtros de partículas que vigilar.
- Comparte piezas con el Opel Agila B, y eso se nota a la hora de buscar recambio en el desguace.
- El habitáculo es alto para ser un urbano, y eso facilita entrar y salir del coche.
- El consumo está entre los más bajos del segmento.
Contras del Splash
- Los acabados son de gama baja y se notan en cada plástico del interior.
- El confort de marcha delata que es un urbano pensado en 2008, no un coche para autopista.
- La reventa es débil: lo que hoy se compra barato, mañana se vende más barato.
- El diésel no encaja con un uso de ciudad, que es justo el uso natural de este coche.
Problemas a vigilar
- El embrague de las versiones de gasolina se gasta deprisa en unidades que han hecho vida urbana.
- El 1.3 DDiS tapa el filtro de partículas si solo hace trayectos cortos, y regenerarlo cuesta dinero.
- El turbo del diésel Fiat acusa el cansancio en unidades urbanas sin historial de mantenimiento.
Cómo ha envejecido
Ha perdido un punto porque es un urbano de 2008 que ya cotiza a precio muy bajo y su versión diésel, pensada para kilómetros, ha resultado mala compañera de la ciudad para la que nació el modelo. Un 1.2 manual de particular sigue sirviendo para moverse por el barrio gastando poco; un DDiS con el filtro de partículas tapado no vale ni lo que pide el anuncio.
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