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Renault Mégane II vs Renault Mégane IV: cuál comprar de segunda mano

Comparativa editorial de ocasión: evolución de nota, versión recomendada, pros, contras y averías frecuentes.

Veredicto cara a caraHoy sale mejor parado el Renault Mégane IV (7,2 frente a 6,2 del Renault Mégane II, una ventaja de +1,0 puntos). Prioriza el 1.5 dCi con cambio manual: es el conjunto más tranquilo de la gama. Si te tira un gasolina, el 1.3 TCe lleva cadena y hay que escucharla en frío y mirar el nivel de aceite antes de comprar uno. Con el automático EDC, pruébalo en atasco: los tirones delatan el embrague. El RS es otra historia de presupuesto: turbo, embrague y, si es un Trophy, el eje trasero direccional. El Renault Mégane II sigue teniendo sentido si encuentras una unidad cuidada (Busca el 1.5 dCi con cambio manual y llega a la prueba con la lista hecha: la tarjeta tiene que abrir a distancia, el climatizador soplar con fuerza y los elevalunas subir sin protestar. La UCH y la tarjeta son el fallo famoso de esta generación, así que si algo eléctrico no responde, negocia o vete. Al 1.5 dCi escúchale el volante bimasa en frío. El CC de capota metálica es el descapotable de esta base y suma otro coste de techo.).

Ficha frente a ficha

CriterioRenault Mégane IIRenault Mégane IV
Nota hoy (sobre 10)6,2 / 107,2 / 10
Nota cuando salió7,6 / 108,0 / 10
Envejecimiento-1,4 puntos-0,8 puntos
Años de producción2002–20082016–2022
SegmentoCompactoCompacto
Etiqueta DGTC / BC
Precio usado orientativo1.500–4.000 €8.000–18.000 €
Motores disponibles1.4/1.6 16v, 1.5 dCi, 1.9 dCi1.2 TCe, 1.3 TCe, 1.5/1.6 dCi, RS 1.8 TCe
Qué versión comprarBusca el 1.5 dCi con cambio manual y llega a la prueba con la lista hecha: la tarjeta tiene que abrir a distancia, el climatizador soplar con fuerza y los elevalunas subir sin protestar. La UCH y la tarjeta son el fallo famoso de esta generación, así que si algo eléctrico no responde, negocia o vete. Al 1.5 dCi escúchale el volante bimasa en frío. El CC de capota metálica es el descapotable de esta base y suma otro coste de techo.Prioriza el 1.5 dCi con cambio manual: es el conjunto más tranquilo de la gama. Si te tira un gasolina, el 1.3 TCe lleva cadena y hay que escucharla en frío y mirar el nivel de aceite antes de comprar uno. Con el automático EDC, pruébalo en atasco: los tirones delatan el embrague. El RS es otra historia de presupuesto: turbo, embrague y, si es un Trophy, el eje trasero direccional.

Renault Mégane II →

Fue Coche del Año 2003 y su chasis estaba entre los mejores del segmento en su momento, con gasolina de 1.4 y 1.6 16v y los diésel dCi de 1.5 y 1.9 debajo. Lo que marca hoy el estado de cada unidad es la parte eléctrica: tarjeta de manos libres y UCH. De esta generación nace también el CC de capota metálica, el descapotable de la gama.

Pros del Mégane II

  • El 1.5 dCi es un motor conocido en cualquier taller Renault y el recambio sigue apareciendo sin dificultad.
  • La suspensión queda por encima de la de un Golf IV o V de precio equivalente.
  • El habitáculo y el maletero cubren el uso diario sin ir justos de espacio.
  • El precio de compra es mínimo si la electrónica funciona y la tarjeta abre como debe.

Contras del Mégane II

  • La tarjeta, la UCH, los elevalunas y el climatizador acumulan fallos documentados en esta generación.
  • El interior no ha aguantado bien veinte años y los plásticos se quiebran con facilidad.
  • El 1.9 dCi puede acabar necesitando inyectores y turbo con la edad.

Problemas a vigilar

  • La tarjeta y la antena pueden impedir la apertura a distancia y la reparación exige presupuesto aparte.
  • El motor del ventilador y el climatizador fallan y dejan el habitáculo sin aire.
  • El 1.5 dCi acusa el desgaste del volante bimasa y de la válvula de recirculación de gases, con ruidos y tirones en frío.

Cómo ha envejecido

Ha perdido más de un punto porque la electrónica no ha acompañado al buen chasis con el que salió. Un dCi con la tarjeta en orden y el climatizador vivo sigue siendo un compacto barato y agradable; con la UCH dando guerra, lo que ahorras en el anuncio lo devuelves en el taller.

Renault Mégane IV →

Es el último Mégane con motor de combustión: el Mégane que le siguió ya es eléctrico. Se vendió con gasolina de cadena y diésel, y con un RS firmado por Renault Sport que en versión Trophy añade eje trasero direccional. El diseño rompe con el compacto anónimo de su época, aunque el acabado cambia mucho de una versión a otra y las de entrada se notan justas.

Pros del Mégane IV

  • El chasis es capaz y el RS de esta generación está entre los compactos deportivos serios.
  • El 1.5 dCi gasta poco y cualquier taller Renault lo conoce de memoria.
  • El diseño se distingue de un compacto genérico y todavía no parece viejo.
  • Las versiones altas traen pantalla, ayudas a la conducción y climatizador bizona.
  • Fuera del RS, los precios de ocasión son razonables para lo que ofrece.

Contras del Mégane IV

  • El automático EDC da tirones en los atascos y su embrague no es barato de cambiar.
  • El acabado varía demasiado según la versión y las de entrada se quedan escasas.
  • El RS implica asumir un seguro y un mantenimiento caros desde el primer día.
  • Los gasolina de cadena no encajan con quien busca un motor que no dé que hacer.

Problemas a vigilar

  • Los TCe de cadena pueden sonar en frío y consumen aceite, así que hay que vigilar el nivel entre revisiones.
  • La EDC delata el desgaste del embrague con tirones, sobre todo en frío y en tráfico denso.
  • En un RS que haya pisado circuito hay que revisar turbo, embrague y neumáticos, y en el Trophy el eje trasero direccional.

Cómo ha envejecido

Ha perdido menos de un punto porque el chasis sigue en forma y el dCi aguanta bien los kilómetros, pero los gasolina de cadena y la EDC ya pesan en la valoración. Un dCi manual de particular sigue siendo una compra con sentido; un TCe que bebe aceite o un automático que tira en atasco, no. El RS es otro presupuesto aparte.

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