Renault Mégane IV
2016–2022 · Compacto
Motores: 1.2 TCe, 1.3 TCe, 1.5/1.6 dCi, RS 1.8 TCe
Precio usado orientativo: 8.000–18.000 €
Este coche ha bajado enteros con los años.
Prioriza el 1.5 dCi con cambio manual: es el conjunto más tranquilo de la gama. Si te tira un gasolina, el 1.3 TCe lleva cadena y hay que escucharla en frío y mirar el nivel de aceite antes de comprar uno. Con el automático EDC, pruébalo en atasco: los tirones delatan el embrague. El RS es otra historia de presupuesto: turbo, embrague y, si es un Trophy, el eje trasero direccional.
Es el último Mégane con motor de combustión: el Mégane que le siguió ya es eléctrico. Se vendió con gasolina de cadena y diésel, y con un RS firmado por Renault Sport que en versión Trophy añade eje trasero direccional. El diseño rompe con el compacto anónimo de su época, aunque el acabado cambia mucho de una versión a otra y las de entrada se notan justas.
Pros
- El chasis es capaz y el RS de esta generación está entre los compactos deportivos serios.
- El 1.5 dCi gasta poco y cualquier taller Renault lo conoce de memoria.
- El diseño se distingue de un compacto genérico y todavía no parece viejo.
- Las versiones altas traen pantalla, ayudas a la conducción y climatizador bizona.
- Fuera del RS, los precios de ocasión son razonables para lo que ofrece.
Contras
- El automático EDC da tirones en los atascos y su embrague no es barato de cambiar.
- El acabado varía demasiado según la versión y las de entrada se quedan escasas.
- El RS implica asumir un seguro y un mantenimiento caros desde el primer día.
- Los gasolina de cadena no encajan con quien busca un motor que no dé que hacer.
Problemas habituales a vigilar
- Los TCe de cadena pueden sonar en frío y consumen aceite, así que hay que vigilar el nivel entre revisiones.
- La EDC delata el desgaste del embrague con tirones, sobre todo en frío y en tráfico denso.
- En un RS que haya pisado circuito hay que revisar turbo, embrague y neumáticos, y en el Trophy el eje trasero direccional.
Cómo ha envejecido
Ha perdido menos de un punto porque el chasis sigue en forma y el dCi aguanta bien los kilómetros, pero los gasolina de cadena y la EDC ya pesan en la valoración. Un dCi manual de particular sigue siendo una compra con sentido; un TCe que bebe aceite o un automático que tira en atasco, no. El RS es otro presupuesto aparte.