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Renault Mégane II vs Renault Mégane III: cuál comprar de segunda mano

Comparativa editorial de ocasión: evolución de nota, versión recomendada, pros, contras y averías frecuentes.

Veredicto cara a caraHoy sale mejor parado el Renault Mégane III (7,4 frente a 6,2 del Renault Mégane II, una ventaja de +1,2 puntos). Si hay que quedarse con una, el 1.5 dCi con cambio manual es la unidad a buscar: gasta poco y el recambio se encuentra sin problema. Antes de comprar uno, prueba el arranque con la tarjeta varias veces, porque sigue fallando aunque menos que en el Mégane II. Del 1.2 TCe de gasolina exige historial de aceite: un turbo descuidado echa humos. En las últimas unidades comprueba que el R-Link responde con soltura. El Renault Mégane II sigue teniendo sentido si encuentras una unidad cuidada (Busca el 1.5 dCi con cambio manual y llega a la prueba con la lista hecha: la tarjeta tiene que abrir a distancia, el climatizador soplar con fuerza y los elevalunas subir sin protestar. La UCH y la tarjeta son el fallo famoso de esta generación, así que si algo eléctrico no responde, negocia o vete. Al 1.5 dCi escúchale el volante bimasa en frío. El CC de capota metálica es el descapotable de esta base y suma otro coste de techo.).

Ficha frente a ficha

CriterioRenault Mégane IIRenault Mégane III
Nota hoy (sobre 10)6,2 / 107,4 / 10
Nota cuando salió7,6 / 107,9 / 10
Envejecimiento-1,4 puntos-0,5 puntos
Años de producción2002–20082008–2016
SegmentoCompactoCompacto
Etiqueta DGTC / BC / B
Precio usado orientativo1.500–4.000 €3.000–7.000 €
Motores disponibles1.4/1.6 16v, 1.5 dCi, 1.9 dCi1.2 TCe, 1.4/1.6 TCe, 1.5/1.9 dCi
Qué versión comprarBusca el 1.5 dCi con cambio manual y llega a la prueba con la lista hecha: la tarjeta tiene que abrir a distancia, el climatizador soplar con fuerza y los elevalunas subir sin protestar. La UCH y la tarjeta son el fallo famoso de esta generación, así que si algo eléctrico no responde, negocia o vete. Al 1.5 dCi escúchale el volante bimasa en frío. El CC de capota metálica es el descapotable de esta base y suma otro coste de techo.Si hay que quedarse con una, el 1.5 dCi con cambio manual es la unidad a buscar: gasta poco y el recambio se encuentra sin problema. Antes de comprar uno, prueba el arranque con la tarjeta varias veces, porque sigue fallando aunque menos que en el Mégane II. Del 1.2 TCe de gasolina exige historial de aceite: un turbo descuidado echa humos. En las últimas unidades comprueba que el R-Link responde con soltura.

Renault Mégane II →

Fue Coche del Año 2003 y su chasis estaba entre los mejores del segmento en su momento, con gasolina de 1.4 y 1.6 16v y los diésel dCi de 1.5 y 1.9 debajo. Lo que marca hoy el estado de cada unidad es la parte eléctrica: tarjeta de manos libres y UCH. De esta generación nace también el CC de capota metálica, el descapotable de la gama.

Pros del Mégane II

  • El 1.5 dCi es un motor conocido en cualquier taller Renault y el recambio sigue apareciendo sin dificultad.
  • La suspensión queda por encima de la de un Golf IV o V de precio equivalente.
  • El habitáculo y el maletero cubren el uso diario sin ir justos de espacio.
  • El precio de compra es mínimo si la electrónica funciona y la tarjeta abre como debe.

Contras del Mégane II

  • La tarjeta, la UCH, los elevalunas y el climatizador acumulan fallos documentados en esta generación.
  • El interior no ha aguantado bien veinte años y los plásticos se quiebran con facilidad.
  • El 1.9 dCi puede acabar necesitando inyectores y turbo con la edad.

Problemas a vigilar

  • La tarjeta y la antena pueden impedir la apertura a distancia y la reparación exige presupuesto aparte.
  • El motor del ventilador y el climatizador fallan y dejan el habitáculo sin aire.
  • El 1.5 dCi acusa el desgaste del volante bimasa y de la válvula de recirculación de gases, con ruidos y tirones en frío.

Cómo ha envejecido

Ha perdido más de un punto porque la electrónica no ha acompañado al buen chasis con el que salió. Un dCi con la tarjeta en orden y el climatizador vivo sigue siendo un compacto barato y agradable; con la UCH dando guerra, lo que ahorras en el anuncio lo devuelves en el taller.

Renault Mégane III →

Es la generación que corrigió la electrónica conflictiva del Mégane II sin renunciar a un buen chasis. La tarjeta de arranque sigue presente, aunque más fiable, y las últimas tandas estrenaron el sistema R-Link. Se vendió también como Coupé de tres puertas y como familiar Sport Tourer, y el RS de Renault Sport monta un 2.0 TCe específico que es otra historia de precio y mantenimiento.

Pros del Mégane III

  • La electrónica es más estable que la del Mégane II y la UCH da muchos menos disgustos.
  • El 1.5 dCi resulta barato de mantener y su recambio aparece en cualquier taller.
  • El confort de marcha y el habitáculo son amplios para un compacto de aquellos años.
  • El diseño todavía no parece un fósil en un anuncio de ocasión.
  • Precio y equipamiento van equilibrados en las versiones medias de la gama.

Contras del Mégane III

  • Los plásticos del interior son mejorables y se notan en cuanto se abre la puerta.
  • El 1.2 TCe de gasolina puede dar guerra de turbo y aceite en unidades de ciudad.
  • El R-Link funciona lento en algunas unidades y cansa en el uso diario.
  • La tarjeta de arranque sigue existiendo, así que hay que probarla antes de comprar.

Problemas a vigilar

  • El 1.5 dCi acusa el volante bimasa y la válvula de gases cuando ha hecho mucha ciudad.
  • El 1.2 TCe puede fallar de turbo y echar humos si se ha descuidado el aceite.
  • La tarjeta y su antena pueden dejar el coche sin arranque cuando están tocadas.

Cómo ha envejecido

Ha perdido algo menos de medio punto por los TCe de ciudad con el turbo justo, por un R-Link que envejeció lento y por los dCi urbanos con bimasa. A cambio, la electrónica da menos guerra que en el Mégane II. Un 1.5 dCi manual de particular con historial aguanta bien el precio; un TCe sin papeles no lo hace.

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