Renault Mégane I vs Renault Mégane IV: cuál comprar de segunda mano
Comparativa editorial de ocasión: evolución de nota, versión recomendada, pros, contras y averías frecuentes.
Ficha frente a ficha
| Criterio | Renault Mégane I | Renault Mégane IV |
|---|---|---|
| Nota hoy (sobre 10) | 5,5 / 10 | 7,2 / 10 |
| Nota cuando salió | 7,4 / 10 | 8,0 / 10 |
| Envejecimiento | -1,9 puntos | -0,8 puntos |
| Años de producción | 1995–2002 | 2016–2022 |
| Segmento | Compacto | Compacto |
| Etiqueta DGT | B / Sin etiqueta | C |
| Precio usado orientativo | 800–3.000 € | 8.000–18.000 € |
| Motores disponibles | 1.4/1.6/1.8/2.0 gasolina, 1.9 dCi | 1.2 TCe, 1.3 TCe, 1.5/1.6 dCi, RS 1.8 TCe |
| Qué versión comprar | Si hay que elegir una unidad, el 1.6 16v o el 1.9 dCi, siempre con cambio manual. Antes de comprar uno, prueba los elevalunas y el cierre puerta a puerta, porque la electricidad de estos años falla sin aviso. Mira óxido en bajos y aletas y pide papeles de la correa. El Coupé y el Classic de tres volúmenes existen, pero son oferta escasa; el Scénic I es el monovolumen de la misma base, con otro uso y otro desgaste. | Prioriza el 1.5 dCi con cambio manual: es el conjunto más tranquilo de la gama. Si te tira un gasolina, el 1.3 TCe lleva cadena y hay que escucharla en frío y mirar el nivel de aceite antes de comprar uno. Con el automático EDC, pruébalo en atasco: los tirones delatan el embrague. El RS es otra historia de presupuesto: turbo, embrague y, si es un Trophy, el eje trasero direccional. |
Renault Mégane I →
Fue Coche del Año en 1996 y el modelo que estrenó el apellido Mégane, que luego duraría varias generaciones. Se vendió en cinco puertas, en Coupé y en Classic de tres volúmenes, y de esta misma base nació el Scénic I, que es el monovolumen y no este compacto. La gama va del 1.4 de gasolina al 1.9 dCi, que es el único con empuje real de carretera.
Pros del Mégane I
- La mecánica de gasolina atmosférica es sencilla y el recambio sigue siendo barato y fácil de encontrar.
- La suspensión resulta más confortable que la de un Golf III de la misma época.
- El habitáculo y el maletero cubren el uso de diario sin ir justos de espacio.
- El precio de entrada es de los más bajos que quedan en el mercado de ocasión.
- El 1.9 dCi aporta un empuje en carretera que el 1.4 de gasolina no tiene.
Contras del Mégane I
- Los elevalunas, el cierre y el cuadro son componentes de los 90 y fallan sin aviso.
- El interior tiene más de veinticinco años y los plásticos se quiebran con mirarlos.
- La reventa es casi nula, así que lo que pagues hoy no lo recuperarás mañana.
- El Coupé y el Classic apenas aparecen en los anuncios y no hay donde elegir.
Problemas a vigilar
- Los elevalunas y el cierre centralizado se quedan sin fuerza o directamente no responden.
- El 1.9 dCi puede tapar la válvula de gases y cansar el turbo en unidades con muchos kilómetros.
- Con los años aparece óxido en bajos y aletas, y la correa hay que verla con papeles de cambio reciente.
Cómo ha envejecido
Ha perdido casi dos puntos porque es un compacto de los 90 y el parque está al límite de óxido, electricidad cansada e interiores quebrados. Un 1.6 o un dCi de particular con la correa hecha todavía sirve de transporte barato; una unidad con el interior podrido o un dCi con la válvula de gases tapada no justifican ni el desplazamiento.
Renault Mégane IV →
Es el último Mégane con motor de combustión: el Mégane que le siguió ya es eléctrico. Se vendió con gasolina de cadena y diésel, y con un RS firmado por Renault Sport que en versión Trophy añade eje trasero direccional. El diseño rompe con el compacto anónimo de su época, aunque el acabado cambia mucho de una versión a otra y las de entrada se notan justas.
Pros del Mégane IV
- El chasis es capaz y el RS de esta generación está entre los compactos deportivos serios.
- El 1.5 dCi gasta poco y cualquier taller Renault lo conoce de memoria.
- El diseño se distingue de un compacto genérico y todavía no parece viejo.
- Las versiones altas traen pantalla, ayudas a la conducción y climatizador bizona.
- Fuera del RS, los precios de ocasión son razonables para lo que ofrece.
Contras del Mégane IV
- El automático EDC da tirones en los atascos y su embrague no es barato de cambiar.
- El acabado varía demasiado según la versión y las de entrada se quedan escasas.
- El RS implica asumir un seguro y un mantenimiento caros desde el primer día.
- Los gasolina de cadena no encajan con quien busca un motor que no dé que hacer.
Problemas a vigilar
- Los TCe de cadena pueden sonar en frío y consumen aceite, así que hay que vigilar el nivel entre revisiones.
- La EDC delata el desgaste del embrague con tirones, sobre todo en frío y en tráfico denso.
- En un RS que haya pisado circuito hay que revisar turbo, embrague y neumáticos, y en el Trophy el eje trasero direccional.
Cómo ha envejecido
Ha perdido menos de un punto porque el chasis sigue en forma y el dCi aguanta bien los kilómetros, pero los gasolina de cadena y la EDC ya pesan en la valoración. Un dCi manual de particular sigue siendo una compra con sentido; un TCe que bebe aceite o un automático que tira en atasco, no. El RS es otro presupuesto aparte.
