Renault Clio RS III vs Škoda Citigo: cuál comprar de segunda mano
Comparativa editorial de ocasión: evolución de nota, versión recomendada, pros, contras y averías frecuentes.
Ficha frente a ficha
| Criterio | Renault Clio RS III | Škoda Citigo |
|---|---|---|
| Nota hoy (sobre 10) | 7,1 / 10 | 7,1 / 10 |
| Nota cuando salió | 8,1 / 10 | 7,6 / 10 |
| Envejecimiento | -1,0 puntos | -0,5 puntos |
| Años de producción | 2006–2012 | 2011–2020 |
| Segmento | Urbano | Urbano |
| Etiqueta DGT | C | C |
| Precio usado orientativo | 6.000–14.000 € | 4.500–8.000 € |
| Motores disponibles | 2.0 16V atmosférico (197–203/204 CV según versión) | 1.0 MPI, 1.0 TSI, eléctrico |
| Qué versión comprar | Busca el RS 200 Cup de particular y pide los papeles de la distribución: si el variador de fase se ha cambiado dentro del intervalo y el embrague no patina en la prueba, es la unidad que interesa. El 197 lleva el mismo motor con menos potencia y muchas unidades van sin el chasis Cup. Desconfía de cualquier coche que huela a circuito: mira el desgaste de frenos y neumáticos. | Prioriza el 1.0 MPI con cambio manual y escucha la distribución en frío: si la cadena del tres cilindros traquetea, esa unidad viene con faena. Mira el embrague, porque muchos salieron de autoescuela o de flota y se nota en el pedal. El eléctrico (Citigo-e iV, 2019–2020) solo entra con diagnóstico de batería hecho. Como comparte todo con el up! y el Mii, a veces sale más barato que un up! equivalente. |
Renault Clio RS III →
Es el Clio III preparado por Renault Sport, con un 2.0 atmosférico de 197 o 200 CV según versión y cambio manual de palanca, sin turbo ni cambio automático. Fue el último Clio RS con esa receta antes de que la gama pasara a mecánicas sobrealimentadas. La versión Cup añade el chasis firme de la casa, y el variador de fase de la distribución es la pieza que marca la vida de este motor.
Pros del Clio RS III
- El RS 200 Cup junta 200 CV atmosféricos con el chasis firme que pone Renault Sport.
- El motor 2.0 pide vueltas y no depende de un turbo ni de un cambio automático.
- La dirección es rápida y comunica más que la de un Clio corriente.
- El precio resulta razonable frente a un Cooper S de la misma época.
- Hay una comunidad Renault Sport activa que mueve piezas y conocimiento.
Contras del Clio RS III
- El variador de fase de la distribución exige respetar el intervalo o se lleva el motor por delante.
- Muchas unidades han pisado circuito y el anuncio no siempre lo cuenta.
- El interior del Clio III ya acusa la edad y los plásticos crujen.
- El seguro es más caro que el de un Clio diésel de la misma generación.
Problemas a vigilar
- El variador de fase de la distribución del 2.0 falla si se pasa el intervalo de cambio.
- Las unidades de track day llegan con el embrague gastado y la caja con holguras.
- El uso deportivo del 200 castiga frenos y tren delantero más de lo que parece en fotos.
Cómo ha envejecido
Ha perdido un punto porque el variador de fase y las unidades venidas de circuito ya se dejan ver en el mercado de segunda mano. Un Cup de particular con la distribución hecha sigue siendo el Clio RS de palanca y atmosférico; un 200 de circuito con el embrague al límite no vale lo que pide el anuncio.
Škoda Citigo →
Es el urbano de Škoda sobre el mismo chasis que el Volkswagen up! y el SEAT Mii: cambian la parrilla y la tarifa, no el coche. La gama gira alrededor del 1.0 MPI de tres cilindros con distribución por cadena, hubo un 1.0 TSI y, al final de la vida comercial, un Citigo-e iV eléctrico de producción corta. Al ser tres modelos gemelos, las piezas se cruzan entre los tres sin problema.
Pros del Citigo
- Comparte chasis y dirección con el up!, uno de los conjuntos más precisos del segmento.
- El 1.0 MPI gasta poco en ciudad y el recambio aparece sin dificultad.
- Las piezas son las mismas del up! y del Mii, y eso se nota en el desguace.
- Es muy maniobrable en tráfico urbano y cabe en huecos donde otros no entran.
- A menudo sale más barato que un up! equivalente de los mismos años.
Contras del Citigo
- Las plazas traseras y el maletero son mínimos y no tragan un fin de semana fuera.
- Las versiones básicas salieron con poco equipo y se nota en el día a día.
- No aporta nada sobre el up! o el Mii más allá de la parrilla y el precio.
- El Citigo-e iV duró poco en catálogo y eso complica su reventa como eléctrico.
Problemas a vigilar
- La cadena del 1.0 MPI de tres cilindros traquetea en frío y acaba necesitando revisión.
- El embrague delata unidades de autoescuela y flota, gastadas antes de lo que dice el anuncio.
- En el Citigo-e iV la batería de tracción pierde capacidad y conviene diagnosticarla antes de pagar.
Cómo ha envejecido
Ha bajado media nota porque el parque urbano ya tiene años y la cadena del MPI pesa en los anuncios: muchas unidades traquetean en frío o vienen de autoescuela. Un MPI sin ruidos de distribución y con el embrague sano sigue siendo un citycar barato de mantener; un eléctrico sin diagnóstico de batería o un motor que suene en frío, no.

