Renault Clio I vs Renault Clio II: cuál comprar de segunda mano
Comparativa editorial de ocasión: evolución de nota, versión recomendada, pros, contras y averías frecuentes.
Ficha frente a ficha
| Criterio | Renault Clio I | Renault Clio II |
|---|---|---|
| Nota hoy (sobre 10) | 4,2 / 10 | 7,0 / 10 |
| Nota cuando salió | 7,8 / 10 | 7,6 / 10 |
| Envejecimiento | -3,6 puntos | -0,6 puntos |
| Años de producción | 1990–1998 | 1998–2012 |
| Segmento | Utilitario | Utilitario |
| Etiqueta DGT | Sin etiqueta | C / B |
| Precio usado orientativo | 600–3.000 € | 1.000–3.000 € |
| Motores disponibles | 1.1/1.2/1.4/1.6/1.8 gasolina, 1.7/1.9 diesel | 1.2, 1.4, 1.6, 1.5 dCi |
| Qué versión comprar | Para uso de diario, busca el 1.2 o el 1.4 con cambio manual, que son los más sencillos de mantener. El 16V 1.8 y el Williams 2.0 ya son pieza de colección: en esos hay que mirar óxido, estado del interior y si han pisado circuito. La correa de distribución se cambia por años aunque el coche apenas haya rodado. Quedan pocas unidades enteras, así que antes de comprar uno huele el habitáculo y comprueba que la carburación o la inyección de la época arrancan bien en frío. | Si hay que quedarse con una versión, el 1.4 16v o el 1.5 dCi, ambos con cambio manual. Antes de comprar un dCi, arráncalo en frío: si echa humo azul o la válvula de gases tiene holgura, el turbo está cansado y la reparación se come el precio del coche. El 1.2 Campus es el anuncio más barato y el más usado de todos. El RS 172/182 es otra compra distinta: chasis de Renault Sport y otro presupuesto. |
Renault Clio I →
Fue Coche del Año en 1991 y el modelo que estrenó el nombre Clio, con gasolina de pequeña cilindrada y dos diésel atmosféricos para el día a día. Por encima quedan el 16V 1.8 y el Williams 2.0, los hot hatch que hoy buscan los aficionados. La seguridad es la de principios de los 90 y el parque ha quedado reducido a muy pocas unidades sanas.
Pros del Clio I
- La mecánica es sencilla y cualquier taller la repara por poco dinero.
- El tamaño encaja en ciudad y en los aparcamientos estrechos de entonces y de ahora.
- El Williams y el 16V son hot hatch de colección con demanda real de aficionado.
- Las versiones de base que aún aparecen se anuncian a precio mínimo.
- El 1.2 y el 1.4 gastan poco si la carburación está bien puesta a punto.
Contras del Clio I
- Quedan pocas unidades enteras y casi todas obligan a una caza de óxido antes de pagar.
- La seguridad pasiva es la de los años 90 y no aguanta una comparación con cualquier utilitario actual.
- El interior tolera mal la humedad y el suelo se pudre sin que se aprecie en las fotos del anuncio.
Problemas a vigilar
- La correa de distribución hay que cambiarla por años, no solo por kilómetros, y en un coche parado es lo primero que falla.
- La carburación y la inyección de la época fallan en frío y dejan el ralentí inestable.
- La humedad pudre el suelo por debajo y el habitáculo huele a moho en cuanto se abre la puerta.
Cómo ha envejecido
Ha caído más de tres puntos porque es un utilitario de los 90, con la seguridad de entonces y un parque casi desaparecido. Un 1.4 de particular con el suelo sano todavía se mira como clásico de acceso barato; un Williams que ha visto circuito o una unidad con el interior podrido ya no los compra nadie con criterio.
Renault Clio II →
Durante más de una década fue el utilitario de las calles españolas: el 1.2 Campus llegó a ser el coche más barato del catálogo y el 1.5 dCi cubrió al que quería diésel de bajo consumo. Por encima queda el RS 172/182, un hot hatch de Renault Sport con otro chasis, no un Campus con paragolpes. Son mecánicas sencillas que cualquier taller de barrio conoce.
Pros del Clio II
- El recambio es barato y hay mecánicos que conocen este coche en cada barrio.
- El 1.5 dCi gasta poco en el uso diario y sus piezas todavía aparecen sin problema.
- La suspensión resulta cómoda para ser un urbano de estos años.
- El maletero de las cinco puertas cubre la compra de la semana sin ir justo.
Contras del Clio II
- El interior de plásticos envejece mal y se nota en cuanto se abre la puerta.
- El 1.2 se queda justo y ruidoso en cuanto se pisa la autopista.
- La pintura es fina y marca los golpes de parking que el anuncio no enseña.
- El dCi de ciudad necesita un mantenimiento de la válvula de gases y del turbo que muchos dueños se saltaron.
Problemas a vigilar
- El turbo del dCi puede tener juego en el eje o echar humo azul en frío, y ambas cosas se comprueban en una puesta en marcha.
- El elevalunas delantero falla por el cable o por el motor y se queda a medio camino.
- La caja de cambios puede resistirse a la marcha atrás en frío; hay que probarla con el coche parado y recién arrancado.
Cómo ha envejecido
Ha bajado poco porque sigue siendo el utilitario barato del mercado de ocasión. La nota cae por las unidades muy rodadas y por los dCi con el turbo al límite, no por el diseño. Un 1.4 o un dCi de particular con el turbo en orden todavía da años de uso; el que hay que evitar es el Campus exprimido con 250.000 km a la espalda.

