Renault Clio I
1990–1998 · Utilitario
Motores: 1.1/1.2/1.4/1.6/1.8 gasolina, 1.7/1.9 diesel
Precio usado orientativo: 600–3.000 €
Este coche ha bajado enteros con los años.
Para uso de diario, busca el 1.2 o el 1.4 con cambio manual, que son los más sencillos de mantener. El 16V 1.8 y el Williams 2.0 ya son pieza de colección: en esos hay que mirar óxido, estado del interior y si han pisado circuito. La correa de distribución se cambia por años aunque el coche apenas haya rodado. Quedan pocas unidades enteras, así que antes de comprar uno huele el habitáculo y comprueba que la carburación o la inyección de la época arrancan bien en frío.
Fue Coche del Año en 1991 y el modelo que estrenó el nombre Clio, con gasolina de pequeña cilindrada y dos diésel atmosféricos para el día a día. Por encima quedan el 16V 1.8 y el Williams 2.0, los hot hatch que hoy buscan los aficionados. La seguridad es la de principios de los 90 y el parque ha quedado reducido a muy pocas unidades sanas.
Pros
- La mecánica es sencilla y cualquier taller la repara por poco dinero.
- El tamaño encaja en ciudad y en los aparcamientos estrechos de entonces y de ahora.
- El Williams y el 16V son hot hatch de colección con demanda real de aficionado.
- Las versiones de base que aún aparecen se anuncian a precio mínimo.
- El 1.2 y el 1.4 gastan poco si la carburación está bien puesta a punto.
Contras
- Quedan pocas unidades enteras y casi todas obligan a una caza de óxido antes de pagar.
- La seguridad pasiva es la de los años 90 y no aguanta una comparación con cualquier utilitario actual.
- El interior tolera mal la humedad y el suelo se pudre sin que se aprecie en las fotos del anuncio.
Problemas habituales a vigilar
- La correa de distribución hay que cambiarla por años, no solo por kilómetros, y en un coche parado es lo primero que falla.
- La carburación y la inyección de la época fallan en frío y dejan el ralentí inestable.
- La humedad pudre el suelo por debajo y el habitáculo huele a moho en cuanto se abre la puerta.
Cómo ha envejecido
Ha caído más de tres puntos porque es un utilitario de los 90, con la seguridad de entonces y un parque casi desaparecido. Un 1.4 de particular con el suelo sano todavía se mira como clásico de acceso barato; un Williams que ha visto circuito o una unidad con el interior podrido ya no los compra nadie con criterio.