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Renault Avantime vs Toyota Previa: cuál comprar de segunda mano

Comparativa editorial de ocasión: evolución de nota, versión recomendada, pros, contras y averías frecuentes.

Veredicto cara a caraHoy sale mejor parado el Renault Avantime (7,8 frente a 6,8 del Toyota Previa, una ventaja de +1,0 puntos). El 2.2 diésel (dCi) es la opción razonable y el 3.0 V6, la de coleccionista; el 2.0 de dieciséis válvulas queda como entrada. Antes de comprar uno, abre y cierra las dos puertas varias veces y mira que sellan bien: con su doble bisagra y su tamaño, ese mecanismo es lo primero que se comprueba. Los recambios de carrocería y de puertas son los que marcan el presupuesto final. El Toyota Previa sigue teniendo sentido si encuentras una unidad cuidada (Busca el 2.4 de gasolina, con cambio manual o automático: es la mecánica con menos sobresaltos de la gama. Antes de comprar uno, acciona las puertas correderas varias veces: si alguna se atasca o no cierra, las guías y el motor de la puerta salen caros. Con el 2.0 D-4D, exige la correa de distribución cambiada a tiempo; si se rompe, se lleva el motor por delante.).

Ficha frente a ficha

CriterioRenault AvantimeToyota Previa
Nota hoy (sobre 10)7,8 / 106,8 / 10
Nota cuando salió7,5 / 107,4 / 10
Envejecimiento+0,3 puntos-0,6 puntos
Años de producción2001–20032000–2006
SegmentoMonovolumenMonovolumen
Etiqueta DGTB / Sin etiquetaC / B
Precio usado orientativo6.000–14.000 €3.500–8.000 €
Motores disponibles2.0 16v, 2.2 dCi, 3.0 V62.4 VVT-i, 2.0/2.4 D-4D
Qué versión comprarEl 2.2 diésel (dCi) es la opción razonable y el 3.0 V6, la de coleccionista; el 2.0 de dieciséis válvulas queda como entrada. Antes de comprar uno, abre y cierra las dos puertas varias veces y mira que sellan bien: con su doble bisagra y su tamaño, ese mecanismo es lo primero que se comprueba. Los recambios de carrocería y de puertas son los que marcan el presupuesto final.Busca el 2.4 de gasolina, con cambio manual o automático: es la mecánica con menos sobresaltos de la gama. Antes de comprar uno, acciona las puertas correderas varias veces: si alguna se atasca o no cierra, las guías y el motor de la puerta salen caros. Con el 2.0 D-4D, exige la correa de distribución cambiada a tiempo; si se rompe, se lleva el motor por delante.

Renault Avantime →

Matra lo fabricó entre 2001 y 2003 sobre la base del Espace III: un monovolumen con cara de coupé, solo dos puertas enormes de doble bisagra y paneles de plástico en la carrocería. La producción fue breve y el coche murió joven, pero con los años el mercado lo ha recolocado como icono de diseño y no como el familiar que no funcionó comercialmente.

Pros del Avantime

  • El diseño no tiene equivalente entre los monovolúmenes de aquella época.
  • El habitáculo es el de un Espace, con el acceso teatral de solo dos puertas enormes.
  • El 3.0 V6 aporta un carácter que el 2.0 de acceso no tiene.
  • La cotización sube entre aficionados al diseño y a los Matra de esos años.
  • El precio todavía es razonable para lo raro que es encontrar uno entero.

Contras del Avantime

  • Los recambios de las puertas y de las piezas específicas de Matra son caros y tardan en llegar.
  • La electricidad Renault de la época da guerra con los elevalunas y el climatizador.
  • El V6 obliga a asumir un consumo y un mantenimiento que no son los del diésel.
  • La reventa queda limitada a aficionados concretos, no al mercado general.

Problemas a vigilar

  • Los mecanismos y ajustes de las puertas de doble bisagra pueden fallar y dejar de cerrar o de sellar bien.
  • El 3.0 V6 exige revisar distribución, refrigeración y sensores antes de plantearse un viaje largo.
  • La electricidad puede dejar sin fuerza los elevalunas y el climatizador.

Cómo ha envejecido

La nota sube porque el coche murió joven y el mercado lo ha recatalogado como icono de diseño, no como monovolumen fracasado. Un V6 o un diésel con las puertas en orden es un objeto usable a diario; con la electricidad loca o una puerta que no cierra, el diseño acaba pagándose en el taller.

Toyota Previa →

Esta generación del Previa dejó atrás el motor central del modelo de 1990–1999 y pasó a un esquema de motor delantero con puertas correderas; en otros mercados se vendió como Estima. Ofrece siete plazas y un maletero que crece al plegar las traseras. El 2.4 de gasolina distribuye con cadena, mientras que los diésel van a correa.

Pros del Previa

  • El 2.4 de gasolina distribuye con cadena, así que no hay correa de distribución que vigilar.
  • Las siete plazas y las puertas correderas le dan una practicidad de monovolumen de verdad.
  • En carretera resulta más estable que un Voyager de la misma época.
  • El maletero crece de forma notable al plegar las plazas traseras.
  • El recambio del 2.4 de gasolina es abundante y fácil de encontrar.

Contras del Previa

  • No existe ninguna unidad con menos de dieciocho años a sus espaldas.
  • Las puertas correderas salen caras de reparar cuando fallan las guías o el motor.
  • El diésel exige un mantenimiento de correa y filtro de partículas del que el 2.4 de gasolina está libre.
  • Con siete ocupantes, el 2.4 de gasolina gasta bastante.

Problemas a vigilar

  • Las guías y los motores de las puertas correderas se desgastan hasta que la puerta deja de cerrar.
  • Si el diésel no lleva la correa de distribución cambiada a tiempo y esta se rompe, se lleva el motor por delante.
  • El filtro de partículas y el turbo del diésel fallan en unidades que solo han hecho ciudad.

Cómo ha envejecido

Ha bajado de nota porque ninguna unidad baja ya de los dieciocho años y las correderas acusan el paso del tiempo. Un 2.4 de gasolina con las puertas en orden sigue sirviendo a una familia; un diésel con la correa pendiente o unas guías rotas convierte el anuncio en una factura segura.

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