Peugeot 508 I vs Toyota Carina E: cuál comprar de segunda mano
Comparativa editorial de ocasión: evolución de nota, versión recomendada, pros, contras y averías frecuentes.
Ficha frente a ficha
| Criterio | Peugeot 508 I | Toyota Carina E |
|---|---|---|
| Nota hoy (sobre 10) | 6,2 / 10 | 6,2 / 10 |
| Nota cuando salió | 7,8 / 10 | 6,8 / 10 |
| Envejecimiento | -1,6 puntos | -0,6 puntos |
| Años de producción | 2010–2018 | 1992–1998 |
| Segmento | Berlina | Berlina |
| Etiqueta DGT | C / B | Sin etiqueta |
| Precio usado orientativo | 5.000–12.000 € | 800–2.500 € |
| Motores disponibles | 1.6 THP, 1.6/2.0 HDi, 2.2 HDi | 1.6/1.8/2.0, 2.0 D |
| Qué versión comprar | Si hay que quedarse con una, el 2.0 HDi: con cambio manual, o con el automático de convertidor (EAT6) siempre que no dé tirones. En el 1.6 THP de gasolina, mira el nivel de aceite y escucha la cadena en frío antes de pagar nada. El 1.6 HDi lleva correa convencional, no la bañada en aceite del PureTech, así que exige el papel del último cambio. El RXH Hybrid4 suma diésel y eléctrico, y eso pide otro presupuesto de diagnosis. | Apunta al 1.8 o al 2.0 de gasolina con cambio manual: van con correa de distribución y esa correa tiene que haberse cambiado por tiempo, no solo por kilómetros. Antes de comprar uno, prueba el embrague en marcha y comprueba que el aire acondicionado enfría, porque ambos acusan la edad. El 2.0 D es el viejo atmosférico de Toyota, duro pero muy lento. Si no hay kit de distribución hecho con factura, no compres. |
Peugeot 508 I →
Berlina grande de Peugeot pensada para el confort, con carrocería familiar SW que ha aguantado el paso del tiempo mejor que el tres volúmenes. La gama convive entre gasolina y diésel de PSA: el 1.6 THP comparte catálogo con los HDi, y el 1.6 HDi es el conocido DV6 de correa seca, no un PureTech. Arriba de todo, el RXH Hybrid4 junta un diésel delante y un motor eléctrico detrás.
Pros del 508 I
- El diseño apenas ha envejecido, sobre todo en el familiar SW.
- El confort de marcha y el silencio interior destacan en autopista.
- El 2.0 HDi empuja con solvencia y gasta poco en carretera.
- A este precio hay pocas berlinas de su tamaño en el mercado de ocasión.
- Las versiones GT y RXH salen con un equipamiento alto.
Contras del 508 I
- La electrónica del grupo, con la BSI y los sensores al frente, acusa la edad en estos años.
- Muchas unidades vienen de flota y acumulan kilómetros de empresa a las espaldas.
- La reventa es baja: cuando toque cambiar de coche, cuesta colocarlo bien.
- El RXH Hybrid4 suma la complejidad de tener diésel y eléctrico a la vez.
Problemas a vigilar
- El 1.6 THP estira la cadena, acumula carbonilla y consume aceite: hay que mirar el nivel y escuchar el ralentí en frío.
- La correa del 1.6 HDi tiene que estar cambiada y con factura; si se rompe, se lleva el motor por delante.
- En los diésel de ciudad se tapan la válvula de gases y el filtro de partículas, y el coche pierde fuelle o enciende testigos.
Cómo ha envejecido
Ha caído más de punto y medio por el historial del 1.6 THP y por la cantidad de unidades ex flota que ensucian la oferta, aunque el diseño del SW sigue fresco. Un 2.0 HDi de particular con el mantenimiento al día es una berlina barata y usable; un THP que traga aceite no lo es ni con descuento.
Toyota Carina E →
Berlina media de los 90 fabricada en Reino Unido, a medio camino entre el Corolla y el Avensis, y hoy a precio de casi nada. Se vendió también en liftback, más práctico de lo que sugiere la carrocería. Los gasolina llevan correa de distribución y el diésel es el 2.0 atmosférico; el recambio de estas mecánicas todavía aparece, aunque el Corolla de la época es más fácil de mantener hoy por recambio y por red.
Pros del Carina E
- Los gasolina de correa son mecánicas sencillas que cualquier taller conoce.
- El recambio de los motores de esta familia (4A, 7A y 3S) todavía se encuentra sin drama.
- Existe en berlina y en liftback, dos carrocerías que cubren usos distintos.
- El precio de entrada está entre los más bajos de todo el mercado de ocasión.
- En autopista se comporta como una berlina de verdad, no como un compacto estirado.
Contras del Carina E
- Tiene más de veinticinco años: el óxido, las ITV y el desgaste general mandan sobre cualquier otra cosa.
- La seguridad es la de una berlina de 1992, con la estructura y los retenes de entonces y sin ayudas de ningún tipo.
- La reventa es prácticamente nula: lo que compres, cómpralo para usarlo hasta el final.
- El 2.0 D atmosférico es duro pero se mueve con mucha calma en carretera.
Problemas a vigilar
- La correa de distribución caduca por tiempo aunque el coche apenas haga kilómetros: si se rompe, se lleva el motor por delante.
- El embrague se gasta rápido en unidades que han vivido en ciudad.
- El aire acondicionado deja de enfriar con la edad y repararlo puede costar más que el coche.
Cómo ha envejecido
Ha bajado seis décimas porque es una berlina con más de veinticinco años y su reventa ya es nula, lo que lo deja como transporte puro y no como compra con valor residual. Un 1.8 de particular con la correa hecha todavía sirve para el día a día; una unidad sin kit de distribución o con el aire muerto no justifica ni el viaje a verla.

