Nissan Micra K11 vs Toyota Yaris XP10: cuál comprar de segunda mano
Comparativa editorial de ocasión: evolución de nota, versión recomendada, pros, contras y averías frecuentes.
Ficha frente a ficha
| Criterio | Nissan Micra K11 | Toyota Yaris XP10 |
|---|---|---|
| Nota hoy (sobre 10) | 7,4 / 10 | 8,1 / 10 |
| Nota cuando salió | 8,4 / 10 | 8,6 / 10 |
| Envejecimiento | -1,0 puntos | -0,5 puntos |
| Años de producción | 1992–2002 | 1999–2005 |
| Segmento | Urbano | Utilitario |
| Etiqueta DGT | B | B / Sin etiqueta |
| Precio usado orientativo | 900–2.800 € | 1.500–5.500 € |
| Motores disponibles | 1.0 16v CG10DE (55/60 CV), 1.3 16v CG13DE (75 CV), 1.4 16v (82 CV), 1.5 D (57 CV) | 1.0 VVT-i (68 CV), 1.3 VVT-i (86 CV), 1.5 T-Sport (105 CV), 1.4 D-4D (75 CV) |
| Qué versión comprar | Compra cualquiera de los motores de gasolina (el 1.0 de 55 o 60 CV para ciudad, o el 1.3 y el 1.4 si vas a salir a autovía) siempre con cambio manual: llevan doble árbol de levas en cabeza y cadena de distribución de por vida. Evita el cambio automático de variador (N-CVT) porque sus escobillas del embrague electromagnético fallan, y pasa del 1.5 diésel de origen PSA que no tiene nada que ver con la finura de los gasolina. | No hay motor malo en toda la gama: el 1.0 y el 1.3 VVT-i de gasolina van por cadena y no se rompen jamás, y el 1.4 D-4D de 75 CV también lleva cadena, no tiene filtro de partículas ni volante bimasa y gasta cuatro litros reales. Eso sí, compra siempre cambio manual de cinco marchas y descarta el cambio manual pilotado sin embrague (Free-Tronic o MMT). |
Nissan Micra K11 →
El primer coche de marca japonesa en ganar el premio al Coche del Año en Europa (1993), fabricado en la planta británica de Sunderland durante toda una década con dos lavados de cara en 1998 y 2000. Mientras sus rivales europeos de 1992 llevaban motores de ocho válvulas o de varillas, el Micra K11 montó de serie bloques de aluminio de dieciséis válvulas con cadena de distribución.
Pros del Micra K11
- Los motores de gasolina 1.0, 1.3 y 1.4 de aluminio y dieciséis válvulas llevan cadena de distribución y tienen una fiabilidad casi infinita.
- La visibilidad por sus grandes cristales, la suavidad de los pedales y el radio de giro lo hacen facilísimo de aparcar en cualquier hueco.
- Las versiones 1.3 (75 CV) y 1.4 (82 CV) mueven sus apenas 800 kilos con una agilidad sorprendente en carretera.
- A partir del restyling de 1998 mejoró el salpicadero, los faros y la dotación de dirección asistida y aire acondicionado.
- Es uno de los coches baratos que menos pisa el taller: con aceite, filtros y bujías sigue funcionando décadas después.
Contras del Micra K11
- En caso de accidente, su estructura diseñada a principios de los años noventa queda muy lejos de la de un utilitario de los años 2000.
- El 1.5 diésel atmosférico de origen Peugeot-Citroën añade mucho peso delante, hace ruido y rompe el encanto del coche.
- El cambio automático de variador continuo (N-CVT) da tirones cuando se desgasta el embrague de polvo magnético.
- Por año de matriculación, solo las unidades finales de 2001 y 2002 de gasolina acceden a la etiqueta B amarilla.
Problemas a vigilar
- Las soldaduras internas del caudalímetro (integrado en el cuerpo de mariposa en los 1.0 y 1.3 anteriores a 2000) se sueltan y el coche da tirones o se ahoga.
- La resistencia de velocidades del ventilador de la calefacción se quema y el aire solo funciona en la cuarta posición al máximo.
- El travesaño delantero inferior donde apoya el radiador y la parte final de las taloneras se pudren de óxido en zonas de costa o lluvia.
- Con muchos kilómetros la cadena de distribución puede sonar unos segundos al arrancar si el tensor hidráulico ha cogido suciedad.
Cómo ha envejecido
Solo cede un punto pese a tener más de un cuarto de siglo porque en los años noventa no se fabricó en Europa un urbano más duro y adelantado de motor que este K11. Una unidad de 1999 a 2002 con dirección asistida, aire acondicionado y sin óxido bajo el radiador es un utilitario eterno por menos de dos mil euros.
Toyota Yaris XP10 →
El primer Yaris de la historia, Coche del Año en Europa en el año 2000, famoso por su cuadro de instrumentos digital proyectado al fondo de un túnel central y por una banqueta trasera corredera que permitía elegir entre espacio para piernas o maletero. Tuvo incluso una variante monovolumen de techo alto (Yaris Verso) y un deportivo 1.5 T-Sport de 105 CV.
Pros del Yaris XP10
- Tanto los motores de gasolina 1.0 y 1.3 VVT-i como el diésel 1.4 D-4D llevan cadena de distribución y tienen una fiabilidad legendaria.
- La banqueta trasera se desliza quince centímetros sobre raíles y aprovecha sus 3,61 metros de largo mejor que muchos coches de cuatro metros.
- El diésel 1.4 D-4D de 75 CV con bloque de aluminio carece de filtro de partículas y de volante bimasa, y mueve el coche con muchísimo brío.
- El raro 1.5 T-Sport de 105 CV con desarrollos cortos y chasis rebajado es hoy un pequeño deportivo japonés muy buscado.
- Todas las unidades de gasolina matriculadas desde el año 2001 tienen derecho a la etiqueta ambiental B amarilla.
Contras del Yaris XP10
- El velocímetro digital situado en el centro del salpicadero y orientado hacia el conductor no gusta a quien prefiere agujas clásicas.
- Los plásticos del salpicadero y de las puertas son todos duros, aunque están repletos de guanteras y huecos portaobjetos.
- El aislamiento en autovía a partir de 120 km/h deja oír el motor 1.0 bastante alto de vueltas.
- Los faros delanteros de policarbonato se ponen amarillos y opacos con el sol y hay que pulirlos para pasar la ITV.
Problemas a vigilar
- En las raras unidades con embrague pilotado automático (Free-Tronic) el actuador hidráulico falla y la reparación supera lo que vale el coche.
- La sonda lambda y el caudalímetro de los motores VVT-i se ensucian con los años y encienden el testigo amarillo de fallo motor.
- Los cojinetes de las ruedas traseras acaban zumbando en carretera a partir de los doscientos mil kilómetros.
- El barniz de la pintura metalizada en el techo y el capó se pela en las unidades que han dormido siempre en la calle.
Cómo ha envejecido
Pierde apenas medio punto en un cuarto de siglo porque es probablemente el utilitario más fiable que se vendió en España a principios de los 2000. Un 1.3 VVT-i o un 1.4 D-4D manual bien mantenido sigue siendo hoy una compra maestra por menos de tres mil euros.