Mitsubishi Montero V20 vs Nissan Terrano II: cuál comprar de segunda mano
Comparativa editorial de ocasión: evolución de nota, versión recomendada, pros, contras y averías frecuentes.
Ficha frente a ficha
| Criterio | Mitsubishi Montero V20 | Nissan Terrano II |
|---|---|---|
| Nota hoy (sobre 10) | 7,4 / 10 | 7,0 / 10 |
| Nota cuando salió | 8,2 / 10 | 7,2 / 10 |
| Envejecimiento | -0,8 puntos | -0,2 puntos |
| Años de producción | 1991–1999 | 1993–2006 |
| Segmento | SUV | SUV |
| Etiqueta DGT | Sin etiqueta | C / B |
| Precio usado orientativo | 3.500–11.500 € | 3.000–9.000 € |
| Motores disponibles | 2.5 TD (99 CV), 2.8 TD (125 CV), 3.0 V6, 3.5 V6 | 2.4/2.7/3.0, 2.7/3.0 TD |
| Qué versión comprar | Si puedes elegir, paga la diferencia por el 2.8 TD de 125 CV: lleva distribución por cadena en lugar de las dos correas del 2.5 TD y mueve el coche con mucho más desahogo en subidas. Antes de comprar uno, comprueba que tenga la transmisión Super Select (la que deja circular en 4x4 sobre asfalto mojado), prueba el botón del bloqueo trasero si es un GLS y mira que no burbujee el vaso de expansión en caliente. | Busca el 2.7 TD con cambio manual y prueba la tracción sobre terreno suelto: la caja de transferencia tiene que engranar la reductora y los bloqueos sin golpes. Escucha el turbo y revisa los inyectores mecánicos, que con la edad se descalibran. Antes de comprar uno, mira el bastidor por debajo: es lo que decide si te llevas un 4x4 o un proyecto. Comparte recambio con el Ford Maverick, su gemelo, y eso facilita encontrar piezas. |
Mitsubishi Montero V20 →
El Montero clásico de chasis de largueros y eje rígido trasero que llenó el campo español en los años noventa (vendido como Pajero en otros mercados). Su gran invento frente a los Patrol y Land Cruiser de la época fue la caja de transferencia Super Select de los acabados GLS, que permitía llevar tracción total en carretera con lluvia y bloquear el diferencial central y el trasero al entrar en barro.
Pros del Montero V20
- El motor 2.8 turbodiésel de 125 CV va por cadena de distribución y tiene mucho más par en carretera que el veterano 2.5 TD.
- La transmisión Super Select permite ir en 4x4 sobre asfalto mojado sin forzar los grupos, algo que la mayoría de rivales de su época no podía hacer.
- Los acabados GLS y las aletas anchas de los últimos años traen bloqueo del diferencial trasero al cien por cien mediante botón.
- El chasis de largueros independiente y el eje rígido trasero con muelles aguantan el trato duro de campo y remolque.
- Sigue habiendo despiece y recambio en cualquier taller especializado en 4x4 de España.
Contras del Montero V20
- El motor 2.5 TD de 99 CV va muy corto de potencia en autovía, sobre todo en la carrocería larga de cinco puertas y siete plazas.
- El consumo real del 2.8 TD rara vez baja de los 11 litros a los cien, y los V6 de gasolina superan los 15 litros con facilidad.
- La dirección tiene bastantes vueltas de volante y el coche inclina la carrocería si entras fuerte en rotondas.
- Por año de fabricación, ninguna unidad tiene distintivo ambiental de la DGT.
Problemas a vigilar
- En el 2.8 TD se reseca el retén delantero de la bomba inyectora Bosch: el síntoma es que arranca, se para a los pocos segundos en frío y echa humo blanco.
- Tanto el 2.5 como el 2.8 sufren de culata si se les exige ir a fondo en cuestas de autopista con el radiador sucio o el viscoso del ventilador gastado.
- En el 2.5 TD hay que llevar al día las dos correas (la de distribución y la de los árboles contrarrotantes), porque si parte la pequeña se mete en la principal.
- Las electroválvulas y los manguitos de vacío que conectan el eje delantero se pican y dejan las luces del 4x4 parpadeando en el cuadro.
Cómo ha envejecido
Solo cede ocho décimas porque un 2.8 TD GLS con chasis de largueros, cadena y bloqueo trasero se busca hoy casi al mismo precio que hace diez años. Una unidad sin calentones de culata ni óxido en las punteras traseras del chasis dura muy poco a la venta.
Nissan Terrano II →
Un todoterreno de los noventa con bastidor de largueros y reductora, gemelo del Ford Maverick, con el que comparte mecánica y recambio. El 2.7 TD es la mecánica que cubre los kilómetros en la mayoría de anuncios. La conducción en carretera es la de un 4x4 de su época, nada que ver con un crossover de asfalto. La comunidad de aficionados todavía mantiene vivo el recambio.
Pros del Terrano II
- La tracción total es real, con reductora y bastidor de largueros.
- La mecánica es conocida y cualquier taller especializado en 4x4 la maneja.
- La capacidad fuera del asfalto queda por encima de cualquier crossover moderno.
- El recambio sigue apareciendo gracias a la comunidad de Terrano y Maverick.
- Las unidades bien conservadas aguantan el valor mejor que un SUV de asfalto de la época.
Contras del Terrano II
- La conducción y el confort en carretera son los de un 4x4 de los noventa.
- El consumo es elevado, tanto en los gasolina como en el diésel antiguo.
- La seguridad y el equipamiento pertenecen a otra época.
- Pasar la ITV y mantenerlo al día se complica con la edad del coche.
Problemas a vigilar
- La caja de transferencia y los bloqueos pueden no engranar durante la prueba, señal de unidad usada sin mantenimiento.
- El 2.7 TD acaba necesitando inyectores mecánicos y turbo con la edad.
- La suspensión y los silentblocks acusan el uso fuera del asfalto.
- El bastidor sufre la corrosión y una unidad comida por el campo deja de ser una compra.
Cómo ha envejecido
Ha perdido unas décimas porque la ITV, el consumo y la edad del bastidor ya pesan en la cuenta. Sigue buscándose entre aficionados al 4x4, y una unidad bien conservada con el transfer en orden tiene sentido; una oxidada por debajo no vale el precio de icono de los noventa que piden algunos anuncios.
.jpg?width=480)