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Mitsubishi L200 vs Nissan Navara D40: cuál comprar de segunda mano

Comparativa editorial de ocasión: evolución de nota, versión recomendada, pros, contras y averías frecuentes.

Veredicto cara a caraHoy sale mejor parado el Mitsubishi L200 (6,6 frente a 6,5 del Nissan Navara D40, una ventaja de +0,1 puntos). Busca el 2.5 DI-D con cambio manual y de procedencia de particular, no de obra. Prueba la tracción Super Select en marcha: tiene que engranar sin golpes ni ruido. Escucha el turbo y mira la suspensión si el coche viene del campo, y recorre un badén despacio antes de comprar uno: el confort es de pick-up, no de SUV. El Nissan Navara D40 sigue teniendo sentido si encuentras una unidad cuidada (Busca el 2.5 dCi manual, en 4x2 o 4x4 según el uso que vayas a darle. Si ha hecho ciudad, comprueba que el filtro de partículas regenera bien; si viene de obra, mira silentblocks y embrague, que salen castigados. El 3.0 V6 diésel empuja más pero pide otro presupuesto. Antes de comprar uno, recorre un badén: el confort es de pick-up, no de SUV.).

Ficha frente a ficha

CriterioMitsubishi L200Nissan Navara D40
Nota hoy (sobre 10)6,6 / 106,5 / 10
Nota cuando salió7,4 / 107,2 / 10
Envejecimiento-0,8 puntos-0,7 puntos
Años de producción2005–20152005–2015
SegmentoSUVSUV
Etiqueta DGTC / BC / B
Precio usado orientativo6.000–15.000 €6.000–14.000 €
Motores disponibles2.5 DI-D2.5/3.0 dCi, 2.5 gasolina
Qué versión comprarBusca el 2.5 DI-D con cambio manual y de procedencia de particular, no de obra. Prueba la tracción Super Select en marcha: tiene que engranar sin golpes ni ruido. Escucha el turbo y mira la suspensión si el coche viene del campo, y recorre un badén despacio antes de comprar uno: el confort es de pick-up, no de SUV.Busca el 2.5 dCi manual, en 4x2 o 4x4 según el uso que vayas a darle. Si ha hecho ciudad, comprueba que el filtro de partículas regenera bien; si viene de obra, mira silentblocks y embrague, que salen castigados. El 3.0 V6 diésel empuja más pero pide otro presupuesto. Antes de comprar uno, recorre un badén: el confort es de pick-up, no de SUV.

Mitsubishi L200 →

Pick-up de trabajo y ocio, no un SUV con carrocería cerrada pensado para el asfalto. El diésel 2.5 DI-D es una mecánica conocida en cualquier taller que toque pick-ups, y la tracción Super Select es tracción total de verdad, con reductora y modos seleccionables. Muchas de las unidades que aparecen en los anuncios han pasado su vida en obra, y eso se nota al probarlas.

Pros del L200

  • El 2.5 DI-D es un diésel robusto que cualquier taller de pick-ups conoce bien.
  • La tracción 4x4 Super Select es real y seleccionable, no un modo de asfalto.
  • La capacidad de carga y de remolque sirve para trabajo de verdad, no para postureo.
  • La red Mitsubishi y el recambio siguen siendo accesibles para esta generación.
  • La fiabilidad está documentada en uso profesional cuando el mantenimiento existió.

Contras del L200

  • Muchas unidades acumulan años de uso duro en obra y en el campo.
  • El confort de marcha y los acabados son de pick-up, no de SUV familiar.
  • El consumo sube en conducción mixta de carretera y ciudad.
  • El precio de segunda mano varía muchísimo según el estado y los kilómetros de trabajo que arrastre.

Problemas a vigilar

  • El 2.5 DI-D cansa el turbo y tapa la válvula de gases con uso urbano o de obra sucia.
  • La suspensión y los palieres acusan el trabajo en las unidades de procedencia profesional.
  • La tracción Super Select no engrana o hace ruido si ha rodado sin mantenimiento de la caja de transferencia.

Cómo ha envejecido

Ha perdido casi un punto porque las unidades de obra ya delatan turbo, palieres y suspensión, y el confort se ha quedado atrás frente a los pick-ups actuales. Sigue siendo un diésel de referencia en su clase: un 2.5 de particular con el Super Select en orden trabaja sin drama, pero una unidad de obra agotada se compra a otro precio.

Nissan Navara D40 →

Pick-up de trabajo de los 2000, no un SUV de asfalto con carrocería cerrada. El 2.5 dCi aporta el par que exige la carga y el remolque; el 3.0 V6 diésel empuja con más fuerza. La conducción es rígida y ruidosa, y el Toyota Hilux le hace sombra en reventa. Muchas unidades del mercado vienen de obra, así que el historial pesa más que el kilometraje.

Pros del Navara D40

  • El 2.5 dCi deja par suficiente para carga y remolque de verdad.
  • El chasis y la suspensión están probados en uso duro y aguantan mal trato.
  • El precio de ocasión es contenido para la edad y el tamaño que ofrece.
  • El recambio Nissan todavía está disponible para esta generación.
  • El 4x4 se comporta bien en mal firme cuando el transfer engrana.

Contras del Navara D40

  • La conducción resulta rígida y ruidosa frente a la de un SUV convencional.
  • La calidad de los acabados queda por debajo de la de un Toyota Hilux.
  • La electrónica y los plásticos acusan la edad de un pick-up de los 2000.
  • Buena parte de la oferta viene de obra, y esas unidades llegan con el chasis castigado.

Problemas a vigilar

  • El filtro de partículas se colmata cuando el dCi no hace trayectos largos.
  • El turbo y la válvula de gases fallan con el kilometraje acumulado.
  • El embrague acusa las unidades que se han dedicado a remolcar.
  • Los silentblocks de las unidades de obra golpetean en cuanto sales del asfalto liso.

Cómo ha envejecido

Ha perdido casi un punto por la edad y por la sombra del Hilux, que reten mejor el valor. Un 2.5 dCi de particular con el filtro de partículas limpio todavía trabaja como el primer día; una unidad con el filtro colmatado o un chasis de obra convierte su compra en mala idea.

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