MINI Cooper S R53 vs Renault Clio RS II: cuál comprar de segunda mano
Comparativa editorial de ocasión: evolución de nota, versión recomendada, pros, contras y averías frecuentes.
Ficha frente a ficha
| Criterio | MINI Cooper S R53 | Renault Clio RS II |
|---|---|---|
| Nota hoy (sobre 10) | 6,8 / 10 | 6,8 / 10 |
| Nota cuando salió | 8,0 / 10 | 8,0 / 10 |
| Envejecimiento | -1,2 puntos | -1,2 puntos |
| Años de producción | 2002–2006 | 2000–2005 |
| Segmento | Urbano | Urbano |
| Etiqueta DGT | C / B | B |
| Precio usado orientativo | 4.000–9.000 € | 4.000–10.000 € |
| Motores disponibles | 1.6 Supercharged 163/170 CV | 2.0 16V (172–182 CV) |
| Qué versión comprar | Busca una unidad con la polea del compresor y la correa de distribución ya cambiadas y con facturas que lo acrediten. Antes de comprar uno, escucha el motor en frío: un ruido metálico es la polea avisando. Revisa la tapa de válvulas y el retén del cigüeñal por fugas de aceite y desconfía de escape, centralita o suspensión no originales: delatan un historial de preparación. | Busca el 182 si quieres la versión con más caballos, aunque comparte bloque con el 172 y la diferencia real al volante es menor de lo que dice la pegatina. Antes de comprar uno, comprueba embrague y caja de cambios, porque el uso en circuito los delata enseguida, y exige papeles de la distribución: el variador de fase tiene que estar dentro del intervalo de cambio. Ojo con los Clio 1.2 maquillados con paragolpes RS, que abundan en los anuncios. |
MINI Cooper S R53 →
El primer Cooper S de la era BMW es el que conserva el comportamiento de kart, con un 1.6 sobrealimentado por compresor de origen Tritec que responde sin el retardo de un turbo. Muchas unidades han pasado por manos de preparadores, lo que complica su compra de ocasión, y el mantenimiento se paga a precio de BMW aunque exista comunidad y recambio fuera de la red.
Pros del Cooper S R53
- La conducción y el carácter siguen siendo únicos en el segmento urbano.
- El compresor da respuesta inmediata y un sonido que el turbo del R56 que le sucedió no copia.
- El diseño no ha caducado y sigue pareciendo un MINI de verdad.
- Hay comunidad de aficionados y piezas fuera del concesionario si se sabe buscar.
- Retiene un atractivo de coche de aficionado que los urbanos generalistas no tienen.
Contras del Cooper S R53
- La polea del compresor falla con cierta frecuencia y su sustitución sale cara.
- El mantenimiento y las piezas se pagan con tarifa BMW-MINI.
- El espacio interior y el maletero son mínimos para quien lo quiera como único coche.
- Abundan las unidades modificadas o con un historial de preparación dudoso.
Problemas a vigilar
- La polea del compresor emite un ruido metálico en frío y, si se ignora, acaba rompiendo.
- La correa de distribución y los tensores tienen que constar cambiados con facturas.
- La tapa de válvulas y el retén del cigüeñal pierden aceite y dejan el vano motor sucio.
- Los silentblocks y las bieletas delanteras acusan el uso deportivo y piden sustitución.
Cómo ha envejecido
Ha perdido algo más de un punto porque la polea del compresor y el taller a precio BMW asustan al comprador de ocasión, aunque el carácter de kart sigue intacto. Un ejemplar con polea y correa al día es un urbano de aficionado muy disfrutable; uno barato sin esas dos cosas no merece el precio de culto que piden.
Renault Clio RS II →
Un Clio II pasado por las manos de Renault Sport, con el motor atmosférico de dos litros estirado hasta las 172 o 182 CV. Es ligero, sin turbo y sin la electrónica de un utilitario deportivo moderno: un coche pensado para el circuito de domingo más que para la autopista. El 182 sube la potencia sobre el 172, pero el bloque y el chasis son los mismos.
Pros del Clio RS II
- El motor de dos litros atmosférico pide vueltas y no depende de un turbo que falle con los años.
- El peso contenido y el chasis comunicativo lo ponen en su terreno en carretera de curvas.
- El precio de entrada sigue siendo bajo en 2026 para un Renault Sport de verdad.
- Las piezas de este bloque Renault todavía aparecen en desguace y en recambio sin grandes dramas.
- Al no llevar turbo ni la electrónica de un hot hatch moderno, hay menos cosas que diagnosticar en cada visita al taller.
Contras del Clio RS II
- El variador de fase de la distribución exige respetar el intervalo de cambio o se lleva el motor por delante.
- Muchas unidades han pisado circuito, y eso castiga embrague y caja más de lo que marca el cuentakilómetros.
- La reventa queda por debajo de la de un hot hatch más moderno y más cotizado.
Problemas a vigilar
- El variador de fase de la distribución se rompe si se ha pasado el intervalo, y la avería sale cara.
- El embrague y los rodamientos de la caja llegan gastados de serie en unidades con pasado en circuito.
- Hay Clio 1.2 con paragolpes y pegatinas RS en los anuncios: conviene comprobar el motor real antes de desplazarse.
Cómo ha envejecido
Ha perdido más de un punto porque el variador de fase y las unidades quemadas en circuito ya pesan sobre el anuncio. Un 182 de particular con la distribución al día sigue siendo un Renault Sport asequible; uno con el embrague castigado, o un 1.2 disfrazado, no vale el viaje.

%203-door%20hatchback%20(25627095631).jpg?width=480)