Mercedes-Benz EQB vs Renault Kadjar: cuál comprar de segunda mano
Comparativa editorial de ocasión: evolución de nota, versión recomendada, pros, contras y averías frecuentes.
Ficha frente a ficha
| Criterio | Mercedes-Benz EQB | Renault Kadjar |
|---|---|---|
| Nota hoy (sobre 10) | 6,7 / 10 | 6,7 / 10 |
| Nota cuando salió | 7,3 / 10 | 7,7 / 10 |
| Envejecimiento | -0,6 puntos | -1,0 puntos |
| Años de producción | 2021– | 2015–2022 |
| Segmento | SUV | SUV |
| Etiqueta DGT | CERO | C |
| Precio usado orientativo | 28.000–48.000 € | 8.000–15.000 € |
| Motores disponibles | EQB 250/300/350 (eléctrico) | 1.2/1.3 TCe, 1.5/1.6/1.7 dCi |
| Qué versión comprar | Si hay que quedarse con uno, el 250 o el 300, y siempre con un diagnóstico de la batería y el historial de cargas delante. Comprueba la autonomía en tu ruta habitual, no en la cifra del anuncio, enciende la pantalla y verifica que el sistema MBUX responde sin tardanzas, y mide el maletero con las siete plazas montadas si de verdad las vas a usar. | Si hay que quedarse con una, el 1.5 dCi con cambio manual: es el más equilibrado para el día a día y el recambio está en cualquier taller. En los 1.2 y 1.3 de gasolina mira el nivel de aceite y pregunta por su historial, porque algunas unidades beben. El automático de doble embrague hay que probarlo en atasco y en cuesta; si da tirones, el embrague ya está cansado. La tracción total iba casi siempre ligada al 1.6 dCi, tenlo en cuenta si la buscas. |
Mercedes-Benz EQB →
Comparte carrocería y plataforma con el GLB de combustión, no con los eléctricos nacidos como tales de la casa: es un SUV con batería y hasta siete plazas, no un modelo sobre base eléctrica dedicada. La tercera fila vale para niños y se come buena parte del maletero. Su punto débil es la autonomía, justa frente a rivales más nuevos.
Pros del EQB
- El acabado interior y la tecnología están al nivel que se espera de un Mercedes.
- Es de los pocos eléctricos de su segmento que ofrece siete plazas.
- En ciudad se mueve silencioso y cómodo, como le corresponde a un familiar eléctrico.
- La imagen premium aguanta bien el paso de los años.
- Las versiones más potentes cargan a un ritmo aceptable en corriente continua.
Contras del EQB
- La autonomía real se queda corta frente a rivales eléctricos más recientes.
- El precio de ocasión es alto para lo que el coche ofrece.
- La tercera fila es solo para niños y con ella montada el maletero queda muy reducido.
- Va sobre la base del GLB de combustión, no sobre una plataforma pensada para eléctricos.
Problemas a vigilar
- La batería exige un informe de estado y el historial de cargas antes de cerrar el trato.
- La autonomía real hay que comprobarla en la ruta habitual, porque la cifra oficial queda lejos.
- El sistema MBUX da fallos de software en las primeras unidades.
- La suspensión llega resentida en unidades que vienen de renting.
Cómo ha envejecido
Ha bajado porque los eléctricos que han llegado después lo dejan corto de autonomía. Un 250 con la batería medida y en buen estado sigue sirviendo como familiar urbano; lo que no cuela es vender la tercera fila como siete plazas de verdad.
Renault Kadjar →
Es el hermano francés del Qashqai de su época: misma base y misma mecánica en gran parte, pero con tarifa y red de recambio Renault. No es un Duster ni un Captur estirado, sino un SUV familiar de verdad, con hueco para cuatro y maletero sin ir justos. En el mercado de ocasión suele quedar por debajo del Nissan equivalente, y ahí está buena parte de su argumento.
Pros del Kadjar
- El 1.5 dCi es una de las mecánicas más repartidas de Renault y el recambio aparece sin esfuerzo.
- El espacio interior y el maletero cubren el uso de una familia sin agobios.
- El confort de marcha aguanta un viaje largo mejor que un crossover del segmento B.
- En el mercado de ocasión queda por debajo del Qashqai con el que comparte base.
- Se ofreció con tracción total en algunas versiones diésel, algo que el Captur de entonces no tenía.
Contras del Kadjar
- Los 1.2 y 1.3 de gasolina consumen aceite en algunas unidades, y eso acaba cansando el motor.
- El automático de doble embrague puede dar tirones y desgastar el embrague si el coche ha vivido entre semáforos.
- El interior se queda en un nivel medio, por debajo de un Qashqai bien equipado.
- El filtro de partículas sufre en los diésel de uso exclusivamente urbano.
Problemas a vigilar
- Los TCe de gasolina exigen vigilar el nivel de aceite entre revisiones; si baja sin que nadie lo mire, el motor se paga.
- El 1.5 dCi de ciudad satura la válvula de gases y el filtro de partículas, y el coche acaba entrando en modo degradado.
- El automático de doble embrague delata el embrague gastado con tirones en frío y en cuesta, así que la prueba tiene que incluir las dos cosas.
Cómo ha envejecido
Ha perdido un punto por culpa de los TCe que beben aceite, no por el chasis ni por el habitáculo, que aguantan bien los años. El filtro de partículas de las unidades urbanas y el automático que tira pesan más en la nota que la edad del modelo. Un 1.5 dCi manual con historial sigue siendo una compra razonable a este precio.
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