Mercedes-Benz EQB
2021– · SUV
Motores: EQB 250/300/350 (eléctrico)
Precio usado orientativo: 28.000–48.000 €
Este coche ha bajado enteros con los años.
Si hay que quedarse con uno, el 250 o el 300, y siempre con un diagnóstico de la batería y el historial de cargas delante. Comprueba la autonomía en tu ruta habitual, no en la cifra del anuncio, enciende la pantalla y verifica que el sistema MBUX responde sin tardanzas, y mide el maletero con las siete plazas montadas si de verdad las vas a usar.
Comparte carrocería y plataforma con el GLB de combustión, no con los eléctricos nacidos como tales de la casa: es un SUV con batería y hasta siete plazas, no un modelo sobre base eléctrica dedicada. La tercera fila vale para niños y se come buena parte del maletero. Su punto débil es la autonomía, justa frente a rivales más nuevos.
Pros
- El acabado interior y la tecnología están al nivel que se espera de un Mercedes.
- Es de los pocos eléctricos de su segmento que ofrece siete plazas.
- En ciudad se mueve silencioso y cómodo, como le corresponde a un familiar eléctrico.
- La imagen premium aguanta bien el paso de los años.
- Las versiones más potentes cargan a un ritmo aceptable en corriente continua.
Contras
- La autonomía real se queda corta frente a rivales eléctricos más recientes.
- El precio de ocasión es alto para lo que el coche ofrece.
- La tercera fila es solo para niños y con ella montada el maletero queda muy reducido.
- Va sobre la base del GLB de combustión, no sobre una plataforma pensada para eléctricos.
Problemas habituales a vigilar
- La batería exige un informe de estado y el historial de cargas antes de cerrar el trato.
- La autonomía real hay que comprobarla en la ruta habitual, porque la cifra oficial queda lejos.
- El sistema MBUX da fallos de software en las primeras unidades.
- La suspensión llega resentida en unidades que vienen de renting.
Cómo ha envejecido
Ha bajado porque los eléctricos que han llegado después lo dejan corto de autonomía. Un 250 con la batería medida y en buen estado sigue sirviendo como familiar urbano; lo que no cuela es vender la tercera fila como siete plazas de verdad.