Mercedes-Benz CLS C219 vs Volvo 940: cuál comprar de segunda mano
Comparativa editorial de ocasión: evolución de nota, versión recomendada, pros, contras y averías frecuentes.
Ficha frente a ficha
| Criterio | Mercedes-Benz CLS C219 | Volvo 940 |
|---|---|---|
| Nota hoy (sobre 10) | 5,4 / 10 | 5,4 / 10 |
| Nota cuando salió | 8,0 / 10 | 7,4 / 10 |
| Envejecimiento | -2,6 puntos | -2,0 puntos |
| Años de producción | 2004–2010 | 1990–1998 |
| Segmento | Berlina premium | Berlina premium |
| Etiqueta DGT | C / B | Sin etiqueta |
| Precio usado orientativo | 5.000–14.000 € | 1.500–5.000 € |
| Motores disponibles | 320/350/500/63 AMG, 320/350 CDI (OM642) | 2.0/2.3 N/A, 2.0/2.3 Turbo, 2.4 D24/D24T |
| Qué versión comprar | Prioriza el 350 CDI con la cadena del motor diésel comprobada, o el 500 de gasolina si no haces muchos kilómetros. Antes de comprar uno, escucha el diésel en frío: un ruido de cazoleta delata inyectores. Comprueba que la suspensión neumática mantiene la altura y que el compresor no suena agotado, y prueba todos los elevalunas, que el módulo electrónico los apaga cuando falla. Si buscas el familiar Shooting Brake, no es de esta generación: llegó con el C218. | Si hay que quedarse con una, el 2.3 Turbo o el 2.4 D24T, los dos de correa y con cambio manual. Antes de comprar uno, exige papeles de la correa: si se rompe, se lleva el motor por delante. Mira el radiador y el termostato del Turbo en caliente, porque la refrigeración cansada es la avería típica. El 2.3 atmosférico es el acceso barato y el 960 añade el seis cilindros, pero hoy es compra de colección o de supervivencia, no de diario barato. |
Mercedes-Benz CLS C219 →
El primer coupé de cuatro puertas, el coche que inventó este segmento y que Mercedes repitió después con el C218. Su diseño sigue imponiendo casi dos décadas después, pero la línea de techo deja las plazas traseras justas. Aquí no hay familiar: el Shooting Brake llegó con la generación siguiente. Entre unidad y unidad, la diferencia la marcan el motor diésel y la suspensión neumática.
Pros del CLS C219
- El diseño es atemporal y marcó tendencia en todo el segmento.
- El confort y el silencio de marcha son de berlina ejecutiva.
- Los V8 de gasolina tienen un carácter propio que el CDI no ofrece.
- Los precios de ocasión son muy contenidos para lo que este coche costó nuevo.
Contras del CLS C219
- El motor diésel arrastra inyectores cuya factura en un Mercedes ya se conoce.
- La electrónica y los módulos fallan con la edad y dejan fallos intermitentes difíciles de cazar.
- La habitabilidad trasera es justa por culpa de la línea de techo.
- Cuando algo se rompe, el mantenimiento se paga a precio Mercedes.
Problemas a vigilar
- El diésel suena a cazoleta o echa humo negro cuando los inyectores empiezan a fallar.
- El módulo electrónico SAM provoca fallos intermitentes en ventanas y luces.
- La suspensión neumática pierde altura por fugas y el compresor sale caro cuando hay que sustituirlo.
Cómo ha envejecido
Ha caído casi tres puntos por la edad, por los inyectores del diésel y por una electrónica que hoy da fallos intermitentes. Un 500 de gasolina con la suspensión a su nivel todavía ofrece el CLS original por poco dinero; un CDI barato que ya cazoletea convierte el precio de anuncio en factura de taller.
Volvo 940 →
El último Volvo de tracción trasera con eje rígido detrás, y por eso habla otro idioma que el 850 de tracción delantera que llegó después. Su hermano 960 monta el seis cilindros, pero aquí lo interesante son el 2.3 Turbo y el D24T, con el 2.3 atmosférico como entrada sencilla. La comunidad de la serie 900 todavía lo documenta y mueve recambio de desguace.
Pros del 940
- Es el último Volvo de tracción trasera, justo antes de que la marca girara hacia la delantera.
- El 2.3 Turbo tiene una comunidad que todavía documenta el motor y mueve recambio.
- El D24T aguanta los viajes largos si el turbo y la correa están al día.
- Los asientos Volvo siguen siendo uno de los motivos para elegir esta serie.
- La serie 900 facilita encontrar piezas de desguace y gente que conoce el coche.
Contras del 940
- Casi todas las unidades superan ya los veinticinco años y el óxido aparece.
- El 2.3 Turbo consume con el apetito de los 90: el combustible sale caro.
- El eje rígido trasero castiga silentblocks y brazos si el coche se usa a diario.
- El recambio de una Volvo clásica ya no sale de la red oficial a precio de compacto.
Problemas a vigilar
- El turbo del 2.3 pierde estanqueidad y, si la correa se rompe, se lleva el motor por delante.
- La refrigeración del Turbo falla cuando el radiador y el termostato están cansados.
- Los brazos y los silentblocks del eje rígido trasero se notan gastados en las unidades de diario.
Cómo ha envejecido
Ha perdido dos puntos porque ya no es una berlina de diario: es un tracción trasera de los 90 con óxido y correas que vencen. Un 2.3 Turbo o un D24T cuidados siguen teniendo sentido como clásico usable; el resto del parque es supervivencia, y se paga como tal.
%20Facelift%20front%2020100509.jpg?width=480)
