Volvo 940
1990–1998 · Berlina premium
Motores: 2.0/2.3 N/A, 2.0/2.3 Turbo, 2.4 D24/D24T
Precio usado orientativo: 1.500–5.000 €
Este coche ha bajado enteros con los años.
Si hay que quedarse con una, el 2.3 Turbo o el 2.4 D24T, los dos de correa y con cambio manual. Antes de comprar uno, exige papeles de la correa: si se rompe, el motor se va entero. Mira el radiador y el termostato del Turbo en caliente, porque la refrigeración cansada es la avería típica. El 2.3 atmosférico es el acceso barato y el 960 añade el seis cilindros, pero hoy es compra de colección o de supervivencia, no de diario barato.
El último Volvo de tracción trasera con eje rígido detrás, y por eso habla otro idioma que el 850 de tracción delantera que llegó después. Su hermano 960 monta el seis cilindros, pero aquí lo interesante son el 2.3 Turbo y el D24T, con el 2.3 atmosférico como entrada sencilla. La comunidad de la serie 900 todavía lo documenta y mueve recambio de desguace.
Pros
- Es el último Volvo de tracción trasera, justo antes de que la marca girara hacia la delantera.
- El 2.3 Turbo tiene una comunidad que todavía documenta el motor y mueve recambio.
- El D24T aguanta los viajes largos si el turbo y la correa están al día.
- Los asientos Volvo siguen siendo uno de los motivos para elegir esta serie.
- La serie 900 facilita encontrar piezas de desguace y gente que conoce el coche.
Contras
- Casi todas las unidades superan ya los veinticinco años y el óxido aparece.
- El 2.3 Turbo consume con el apetito de los 90: el combustible sale caro.
- El eje rígido trasero castiga silentblocks y brazos si el coche se usa a diario.
- El recambio de una Volvo clásica ya no sale de la red oficial a precio de compacto.
Problemas habituales a vigilar
- El turbo del 2.3 pierde estanqueidad y, si la correa se rompe, se lleva el motor por delante.
- La refrigeración del Turbo falla cuando el radiador y el termostato están cansados.
- Los brazos y los silentblocks del eje rígido trasero se notan gastados en las unidades de diario.
Cómo ha envejecido
Ha perdido dos puntos porque ya no es una berlina de diario: es un tracción trasera de los 90 con óxido y correas que vencen. Un 2.3 Turbo o un D24T cuidados siguen teniendo sentido como clásico usable; el resto del parque es supervivencia, y se paga como tal.