Mazda 6 (GJ) vs Toyota Avensis T27: cuál comprar de segunda mano
Comparativa editorial de ocasión: evolución de nota, versión recomendada, pros, contras y averías frecuentes.
Ficha frente a ficha
| Criterio | Mazda 6 (GJ) | Toyota Avensis T27 |
|---|---|---|
| Nota hoy (sobre 10) | 7,8 / 10 | 8,2 / 10 |
| Nota cuando salió | 8,2 / 10 | 7,6 / 10 |
| Envejecimiento | -0,4 puntos | +0,6 puntos |
| Años de producción | 2012–2018 | 2009–2018 |
| Segmento | Berlina | Berlina |
| Etiqueta DGT | C / B | C / B |
| Precio usado orientativo | 9.000–16.000 € | 5.500–11.000 € |
| Motores disponibles | 2.0/2.5 Skyactiv-G, 2.2 Skyactiv-D | 1.6/1.8 Valvematic, 2.0/2.2 D-4D |
| Qué versión comprar | Si hay que quedarse con una unidad, el 2.0 de gasolina con cambio manual: es de cadena, no de correa, y es el que menos visitas al taller genera. El 2.2 diésel encaja si haces carretera, pero antes de comprar uno hay que ver el historial del filtro de partículas y del AdBlue; en uso urbano el filtro se colmata y el aditivo cristaliza o falla el sensor. El 2.5 empuja más a cambio de un consumo algo mayor. | Quédate con el 1.8 Valvematic de gasolina, que distribuye por cadena y va mejor con el cambio manual. El 2.0 D-4D también es de cadena y resulta más razonable que el 2.2: de este último exige historial de culata, filtro de partículas e inyectores antes de soltar el dinero. Si necesitas hueco, el Wagon aporta el maletero de verdad. |
Mazda 6 (GJ) →
Berlina media de la era del diseño Kodo y la mecánica Skyactiv, que llegó en 2012 como alternativa japonesa al Passat y al Insignia. El gasolina cubre el uso razonable y el 2.2 diésel está pensado para carretera. Su punto débil de cara al rival no es la mecánica sino el maletero, justo para el segmento; a cambio, envejece mejor que buena parte de la competencia.
Pros del 6
- El diseño Kodo todavía parece actual cuando lo ves aparcado en la calle.
- El 2.0 de gasolina es un motor sencillo, de cadena y de consumo contenido.
- El chasis y la dirección tienen un tacto que las berlinas rivales no suelen dar.
- El interior está rematado por encima de lo habitual entre los japoneses del segmento.
- Las versiones de gasolina han demostrado una fiabilidad general buena con los años.
Contras del 6
- El 2.2 diésel genera costes de filtro de partículas y de AdBlue si el mantenimiento se descuida.
- El maletero de la berlina se queda justo frente a los rivales europeos.
- Hay poca oferta en el mercado de ocasión comparada con un Passat o un Insignia.
- Los recambios Mazda son menos abundantes que los de las marcas del grupo Volkswagen.
Problemas a vigilar
- En el 2.2 diésel, el filtro de partículas se colmata cuando la unidad hace vida urbana.
- El sistema de AdBlue cristaliza y los sensores de NOx fallan en diésel con kilómetros.
- El turbo del diésel sufre en unidades que no han visto el mantenimiento que tocaba.
Cómo ha envejecido
Ha envejecido mejor que la media del segmento, pero pierde unas décimas por el coste del diésel con años y por un parque que ya tiene edad. Un 2.0 de gasolina manual sigue cubriendo el papel de berlina razonable sin sobresaltos; un diésel con el filtro de partículas colmatado necesita taller antes que llaves.
Toyota Avensis T27 →
Berlina de viaje de planteamiento convencional, disponible también como familiar Wagon, y la última Avensis sin híbrido: el Camry y el Corolla TS que la sucedieron son otros coches. Está hecha para taxis y flotas, así que los kilómetros mandan en cada anuncio; el 2.2 diésel es el que conviene mirar dos veces.
Pros del Avensis T27
- El 1.8 Valvematic distribuye con cadena y evita la correa de caducidad.
- El Wagon traga un maletero de familiar de verdad, no de compacto.
- El 2.0 diésel resulta más razonable de mantener que el 2.2, que arrastra su fama de culata.
- La reventa supera a la de un Peugeot 407 de los mismos años.
- En autopista marcha estable y silencioso, que es para lo que se compraba.
Contras del Avensis T27
- El 2.2 diésel puede dejar una factura de culata y filtro de partículas que el 1.8 de gasolina no conoce.
- La conducción resulta anodina y no premia a quien disfruta al volante.
- El sistema multimedia ha quedado viejo frente a lo que se espera hoy.
- Esta gama no tiene el híbrido de Toyota que sí llegó al Camry posterior.
Problemas a vigilar
- El 2.2 diésel falla por filtro de partículas, válvula de gases, inyectores y junta de culata.
- El embrague sufre en los diésel que han vivido en ciudad.
- Los silentblocks delanteros crujen con la edad y delatan las unidades cansadas.
Cómo ha envejecido
Ha subido seis décimas porque una berlina con distribución por cadena, lejos del 2.2 de culata, se lee hoy como alternativa seria al compacto de moda, y la reventa lo demuestra.
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