Mazda CX-5 (KF) vs Toyota RAV4 (XA40): cuál comprar de segunda mano
Comparativa editorial de ocasión: evolución de nota, versión recomendada, pros, contras y averías frecuentes.
Ficha frente a ficha
| Criterio | Mazda CX-5 (KF) | Toyota RAV4 (XA40) |
|---|---|---|
| Nota hoy (sobre 10) | 8,4 / 10 | 8,4 / 10 |
| Nota cuando salió | 8,2 / 10 | 8,0 / 10 |
| Envejecimiento | +0,2 puntos | +0,4 puntos |
| Años de producción | 2017– | 2013–2018 |
| Segmento | SUV | SUV |
| Etiqueta DGT | C | ECO / C / B |
| Precio usado orientativo | 14.000–24.000 € | 12.000–20.000 € |
| Motores disponibles | 2.0/2.5 Skyactiv-G, 2.2 Skyactiv-D | 2.0/2.5 gasolina, 2.0/2.2 D-4D, 2.5 Hybrid |
| Qué versión comprar | Si haces autovía, busca el 2.2 diésel y comprueba que el filtro de partículas no viene cargado de regeneraciones: un historial de ciudad es motivo para dejarlo. En diésel de muchos kilómetros escucha el volante bimasa al ralentí. Si el uso es mixto, el 2.5 de gasolina es la opción más suave; el 2.0 se queda corto de empuje. En unidades Soul Red Crystal mira paragolpes y bordes del capó, donde la pintura se salta antes. | Si hay que quedarse con una, el 2.0 Valvematic de cadena con el manual o el automático de seis marchas; si no, el 2.5 híbrido, que llega en 2015. En el híbrido, que no haya ningún testigo de la batería encendido en la prueba. El 2.2 D-4D solo con historial completo de culata, filtro de partículas e inyectores, y el 2.0 diésel tampoco es de fiar a ciegas. |
Mazda CX-5 (KF) →
Segunda generación del CX-5, lanzada en 2017 sobre la base de la anterior (KE) pero con chasis, interior y mecánicas Skyactiv revisados. Es el SUV con el que Mazda quiso acercarse al tacto premium sin salir del precio generalista, y el diseño Kodo le ha ayudado a envejecer mejor que a casi todos sus rivales japoneses de la época.
Pros del CX-5
- El chasis y la dirección siguen estando entre los mejores del segmento.
- El interior usa materiales por encima de lo habitual en este precio.
- El 2.5 de gasolina responde con suavidad y aguanta bien los kilómetros.
- El diseño Kodo se mantiene vigente años después de su lanzamiento.
- La fiabilidad general está contrastada en el mercado de ocasión.
Contras del CX-5
- En el mercado de ocasión cuesta más que los coreanos equivalentes.
- El 2.2 diésel suena ruidoso en frío al arrancar.
- El equipo de seguridad es básico en las versiones de entrada.
- El recambio sale algo más caro que en un Hyundai equivalente.
Problemas a vigilar
- El 2.2 diésel acumula regeneraciones y colmata el filtro de partículas si el coche hace ciudad.
- El embrague y el volante bimasa se desgastan en unidades diésel de muchos kilómetros.
- La pintura Soul Red Crystal se salta en paragolpes y bordes del capó.
Cómo ha envejecido
Ha ganado dos décimas porque el chasis y los materiales aguantan mejor que la media japonesa del segmento y el diseño no ha envejecido. Un 2.5 o un diésel de carretera sigue siendo un SUV redondo; un 2.2 de ciudad con el filtro de partículas cargado recorta buena parte de esa ventaja.
Toyota RAV4 (XA40) →
Un todocamino de los de antes en tamaño: maletero y plazas de SUV de verdad, no un crossover estirado. En Europa el gasolina lleva seis marchas, manual o automático, no el CVT de correa que asusta en otros mercados; el 2.5 híbrido llega en 2015 con el cambio planetario e-CVT. Los diésel 2.0 y 2.2 son la cara oscura de la gama por la culata.
Pros del RAV4
- El 2.0 Valvematic lleva cadena y caja de seis marchas, la combinación más tranquila de la gama.
- El 2.5 híbrido está disponible desde 2015 y baja el consumo de verdad respecto al gasolina.
- El maletero y las plazas traseras son de SUV de verdad, no de compacto disfrazado.
- El gasolina europeo evita el CVT de correa que lastra a este modelo en otros mercados.
- Retiene el valor de reventa mejor que la mayoría de todocaminos de su edad.
Contras del RAV4
- Los diésel 2.0 y 2.2 arrastran fama de filtro de partículas y de junta de culata.
- El precio de ocasión sigue alto precisamente porque la reventa no afloja.
- El cambio del híbrido ruge y estira el motor cuando se le pisa a fondo.
- Las versiones de entrada se quedan justas de equipo para lo que cuestan.
Problemas a vigilar
- El 2.2 diésel tapa el filtro de partículas y la válvula de gases, cansa los inyectores y puede reventar la junta de culata.
- En el 2.5 híbrido hay que comprobar que no salta ningún testigo de la batería de tracción.
- Los silentblocks del tren trasero crujen con la edad y se delatan en badenes y curvas lentas.
Cómo ha envejecido
Ha subido cuatro décimas porque el 2.0 gasolina y el híbrido de 2015 han demostrado ser más tranquilos que los diésel, y la reventa no afloja con los años. Lo que hunde una unidad concreta es un 2.2 D-4D con la culata dudosa y sin historial que lo respalde.
