Land Rover Defender (L316) vs Mercedes-Benz Clase G W463: cuál comprar de segunda mano
Comparativa editorial de ocasión: evolución de nota, versión recomendada, pros, contras y averías frecuentes.
Ficha frente a ficha
| Criterio | Land Rover Defender (L316) | Mercedes-Benz Clase G W463 |
|---|---|---|
| Nota hoy (sobre 10) | 7,6 / 10 | 7,2 / 10 |
| Nota cuando salió | 8,0 / 10 | 8,6 / 10 |
| Envejecimiento | -0,4 puntos | -1,4 puntos |
| Años de producción | 1983–2016 | 1990–2018 |
| Segmento | SUV | SUV |
| Etiqueta DGT | C / B | C / B |
| Precio usado orientativo | 12.000–45.000 € | 15.000–80.000 € |
| Motores disponibles | 2.5 TD, 200Tdi/300Tdi (111 CV), 2.5 Td5 (122 CV), 2.4/2.2 Puma TDCI (122 CV) | G 230/280/320/500/55 AMG, G 270/320/350/400 CDI, G 63 AMG |
| Qué versión comprar | Para campo puro y reparaciones sencillas sin ordenador, busca un 200Tdi o un 300Tdi de los años noventa. Si vas a pisar carretera, el cinco cilindros Td5 (1998 a 2006) anda mucho más y los últimos 2.4 y 2.2 de origen Ford (2007 a 2016) traen por fin caja de seis marchas y una calefacción que funciona de verdad. Antes de comprar cualquiera, golpea con un martillo el travesaño trasero del chasis y mira el óxido en el mamparo bajo el parabrisas. | Si hay que quedarse con uno, el G 350 CDI o el G 500. El sábado, prueba la caja de transfer en marcha: si hace ruido o los bloqueos no engranan, el arreglo es caro. Si la unidad ha hecho campo, mira los silentblocks y los puentes antes de comprar. El G 63 AMG compra imagen, pero el taller se factura como el de un superdeportivo. |
Land Rover Defender (L316) →
El heredero directo del Land Rover original con carrocería de paneles de aluminio remachados sobre un chasis de escalera de acero, dos ejes rígidos con muelles y tracción total permanente con reductora y bloqueo central. Se fabricó en batalla corta (90), larga (110) y camioneta (130) hasta 2016, mucho antes de que el Defender actual pasara a ser un SUV monocasco de lujo.
Pros del Defender
- En el campo pasa por donde casi ningún otro vehículo de serie puede entrar gracias a sus ángulos, sus dos ejes rígidos y su reductora.
- Los motores 200Tdi y 300Tdi de inyección mecánica funcionan incluso sin batería una vez arrancados y se reparan en cualquier parte.
- El motor Td5 de cinco cilindros empuja con mucha fuerza y los últimos modelos con motor Ford añadieron sexta velocidad y salpicadero moderno.
- Como los paneles exteriores son de aluminio, las aletas y las puertas no sufren el óxido clásico de la chapa de acero.
- Su cotización se ha disparado desde que dejó de fabricarse en 2016: es casi imposible perder dinero al revender un ejemplar sano.
Contras del Defender
- La postura de conducción va totalmente pegada a la puerta izquierda, sin sitio para el codo y con el volante desplazado respecto a los pedales.
- A partir de 100 km/h el ruido de transmisión, viento y motor obliga a hablar a voces dentro del habitáculo.
- El radio de giro es enorme (sobre todo en el 110 largo) y la dirección de bolas es lenta e imprecisa en autovía.
- Entra agua por las gomas de las puertas y del techo en casi todas las unidades cuando llueve fuerte.
Problemas a vigilar
- Aunque la carrocería sea de aluminio, el chasis de acero, el travesaño trasero y el mamparo delantero (bulkhead) se pudren de óxido.
- En el motor Td5 el aceite se cuela por capilaridad a través del cableado de los inyectores hasta llegar a la centralita debajo del asiento.
- En los modelos de 2007 en adelante con motor Ford y caja de seis marchas se desgasta el estriado del eje intermedio entre el cambio y la transfer.
- Las cajas de cambios manuales (LT77 y R380) y la reductora LT230 suelen sudar valvulina y coger holgura en el eje de salida.
Cómo ha envejecido
Como coche de carretera es ruidoso, estrecho de hombros e incómodo, pero como herramienta todoterreno y clásico con carisma juega solo. Un 300Tdi o un Td5 con el chasis y el mamparo libres de corrosión vale hoy el doble de lo que costaba hace quince años.
Mercedes-Benz Clase G W463 →
Lleva chasis de largueros, reductora y tres bloqueos de diferencial: es el Geländewagen que Mercedes mantuvo en producción casi treinta años. Con el tiempo dejó de ser una herramienta de trabajo para convertirse en un icono de lujo, pero sigue sin ser un SUV pensado para el asfalto. El recambio y el taller se mueven a tarifa de Clase G.
Pros del Clase G W463
- La silueta de paralelepípedo sigue siendo inconfundible en cualquier parking.
- La tracción total con reductora y tres bloqueos es de todoterreno, no de crossover.
- El G 63 AMG entrega prestaciones de deportivo sobre un chasis de largueros.
- El mercado de ocasión aguanta el precio porque la demanda no ha caído.
- La gama cubre desde el G 230 hasta el G 63 AMG, con diésel CDI de verdad.
Contras del Clase G W463
- La caja de transfer pide un arreglo caro si ha rodado sin mantenimiento.
- El consumo es alto tanto en los gasolina como en los CDI.
- El mantenimiento de las unidades AMG se factura con tarifa de superdeportivo.
- El confort de marcha en asfalto queda lejos de un SUV moderno.
Problemas a vigilar
- La caja de transfer hace ruido, vibra o no engrana los bloqueos durante la prueba.
- Los silentblocks y los puentes delatan el uso en campo con holguras y golpes.
- En unidades AMG, el tren de potencia y los frenos acusan un desgaste caro de ver.
Cómo ha envejecido
Ha perdido punto y medio porque el W463 ya acumula décadas, el transfer y los puentes salen caros de reparar y el G 63 AMG pide tarifa de superdeportivo en el taller. Sigue siendo un icono y el mercado lo reconoce, pero una unidad con la transfer ruidosa no vale el precio del anuncio.
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