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Kia Sportage III vs Mercedes-Benz EQB: cuál comprar de segunda mano

Comparativa editorial de ocasión: evolución de nota, versión recomendada, pros, contras y averías frecuentes.

Veredicto cara a caraEmpate en nuestra guía con un 6,7 sobre 10 hoy para ambos. La decisión depende del estado concreto de la unidad: en el Kia Sportage III busca Busca el 2.0 CRDi con cambio manual y, antes de comprar uno, pruébalo en frío: si el turbo silba o el motor tira y echa humo, turbo e inyectores están tocados y el arreglo se come el precio del anuncio. Como comparte mecánica con el Tucson JM, elige entre los dos el más barato en buen estado, no el que tenga la parrilla que más te gusta. El 2.7 V6 gasta y lleva a otro presupuesto de taller. En el Mercedes-Benz EQB prioriza Si hay que quedarse con uno, el 250 o el 300, y siempre con un diagnóstico de la batería y el historial de cargas delante. Comprueba la autonomía en tu ruta habitual, no en la cifra del anuncio, enciende la pantalla y verifica que el sistema MBUX responde sin tardanzas, y mide el maletero con las siete plazas montadas si de verdad las vas a usar.

Ficha frente a ficha

CriterioKia Sportage IIIMercedes-Benz EQB
Nota hoy (sobre 10)6,7 / 106,7 / 10
Nota cuando salió7,0 / 107,3 / 10
Envejecimiento-0,3 puntos-0,6 puntos
Años de producción2004–20102021–
SegmentoSUVSUV
Etiqueta DGTC / BCERO
Precio usado orientativo2.500–6.000 €28.000–48.000 €
Motores disponibles2.0 CVVT, 2.7 V6, 2.0 CRDiEQB 250/300/350 (eléctrico)
Qué versión comprarBusca el 2.0 CRDi con cambio manual y, antes de comprar uno, pruébalo en frío: si el turbo silba o el motor tira y echa humo, turbo e inyectores están tocados y el arreglo se come el precio del anuncio. Como comparte mecánica con el Tucson JM, elige entre los dos el más barato en buen estado, no el que tenga la parrilla que más te gusta. El 2.7 V6 gasta y lleva a otro presupuesto de taller.Si hay que quedarse con uno, el 250 o el 300, y siempre con un diagnóstico de la batería y el historial de cargas delante. Comprueba la autonomía en tu ruta habitual, no en la cifra del anuncio, enciende la pantalla y verifica que el sistema MBUX responde sin tardanzas, y mide el maletero con las siete plazas montadas si de verdad las vas a usar.

Kia Sportage III →

Tercera generación del Sportage que comparte plataforma, mecánica y recambio con el Hyundai Tucson JM; la diferencia está en la parrilla Kia y en un diseño más atrevido que el del Hyundai de entonces. La gasolina la cubren el 2.0 CVVT y el 2.7 V6, y algunas versiones montan tracción total. A estas alturas, muchas unidades acumulan ya un kilometraje alto.

Pros del Sportage III

  • Comparte base y el 2.0 CRDi con el Tucson, un motor ya visto en cualquier taller.
  • El diseño llama más la atención que el del Hyundai de la época.
  • Hay versiones con tracción total, útiles si se le da un uso real fuera del asfalto.
  • El recambio se comparte con el Tucson, y eso se nota en desguace y en precio.
  • El 2.0 CVVT cubre a quien no quiere diésel, con una mecánica más simple que el V6.

Contras del Sportage III

  • La mayoría de las unidades acumula edad y kilometraje altos.
  • El interior y las ayudas a la conducción se quedaron en mediados de los 2000.
  • La calidad de los materiales era justa ya entonces y hoy se nota más.
  • El 2.7 V6 es caro de mantener y de alimentar para lo que aporta.

Problemas a vigilar

  • El 2.0 CRDi da guerra de turbo con el kilometraje alto: silba y pierde empuje.
  • Los inyectores del CRDi también sufren con los años; si el motor tira o echa humo, ahí está el gasto.
  • El tren de rodaje y los silentblocks acaban necesitando renovación: golpea en badenes y suena a holgura.

Cómo ha envejecido

Ha bajado tres décimas porque el mercado ya no paga de más por la parrilla Kia: comparte coche con el Tucson JM y solo cambia el logo. Un 2.0 CRDi de particular con turbo e inyectores en orden sigue siendo un SUV barato de mantener; una unidad de muchos kilómetros que silba no vale el precio del anuncio.

Mercedes-Benz EQB →

Comparte carrocería y plataforma con el GLB de combustión, no con los eléctricos nacidos como tales de la casa: es un SUV con batería y hasta siete plazas, no un modelo sobre base eléctrica dedicada. La tercera fila vale para niños y se come buena parte del maletero. Su punto débil es la autonomía, justa frente a rivales más nuevos.

Pros del EQB

  • El acabado interior y la tecnología están al nivel que se espera de un Mercedes.
  • Es de los pocos eléctricos de su segmento que ofrece siete plazas.
  • En ciudad se mueve silencioso y cómodo, como le corresponde a un familiar eléctrico.
  • La imagen premium aguanta bien el paso de los años.
  • Las versiones más potentes cargan a un ritmo aceptable en corriente continua.

Contras del EQB

  • La autonomía real se queda corta frente a rivales eléctricos más recientes.
  • El precio de ocasión es alto para lo que el coche ofrece.
  • La tercera fila es solo para niños y con ella montada el maletero queda muy reducido.
  • Va sobre la base del GLB de combustión, no sobre una plataforma pensada para eléctricos.

Problemas a vigilar

  • La batería exige un informe de estado y el historial de cargas antes de cerrar el trato.
  • La autonomía real hay que comprobarla en la ruta habitual, porque la cifra oficial queda lejos.
  • El sistema MBUX da fallos de software en las primeras unidades.
  • La suspensión llega resentida en unidades que vienen de renting.

Cómo ha envejecido

Ha bajado porque los eléctricos que han llegado después lo dejan corto de autonomía. Un 250 con la batería medida y en buen estado sigue sirviendo como familiar urbano; lo que no cuela es vender la tercera fila como siete plazas de verdad.

Elige dos coches para compararlos cara a cara