Kia Picanto I vs Opel Adam: cuál comprar de segunda mano
Comparativa editorial de ocasión: evolución de nota, versión recomendada, pros, contras y averías frecuentes.
Ficha frente a ficha
| Criterio | Kia Picanto I | Opel Adam |
|---|---|---|
| Nota hoy (sobre 10) | 6,4 / 10 | 6,4 / 10 |
| Nota cuando salió | 6,8 / 10 | 7,4 / 10 |
| Envejecimiento | -0,4 puntos | -1,0 puntos |
| Años de producción | 2004–2011 | 2013–2019 |
| Segmento | Urbano | Urbano |
| Etiqueta DGT | C / B | C / B |
| Precio usado orientativo | 1.500–3.500 € | 5.000–9.000 € |
| Motores disponibles | 1.0/1.1, 1.1 CRDi | 1.2/1.4, 1.0 Turbo, 1.4 Turbo, 1.3 CDTI |
| Qué versión comprar | Quédate con el 1.1 de gasolina y cambio manual; el 1.1 CRDi solo encaja si sumas carretera a diario. Antes de comprar uno, pisa el embrague en un atasco y prueba las marchas: en las unidades de ciudad lo dejan hecho y el cambio está cerca. Si el diésel tira o arranca mal en frío, los inyectores están tocados y el arreglo se come el ahorro. El recambio es el de un Kia corriente: barato y fácil de encontrar en cualquier taller. | Prioriza el 1.2 o el 1.4 de gasolina atmosféricos con cambio manual: son los más sencillos de mantener. El 1.0 turbo y el 1.4 turbo van por cadena y pueden consumir aceite, así que exigen historial de mantenimiento y prueba en frío. El 1.3 CDTI solo encaja si haces carretera a diario. Antes de comprar uno, siéntate detrás: las plazas traseras y el maletero son de coche de ciudad. |
Kia Picanto I →
Es el citycar con el que Kia se plantó por fin en el segmento A: cinco puertas, un 1.1 de gasolina para el día a día y piezas que se encuentran sin buscar mucho. El 1.1 CRDi está en la gama para quien suma kilómetros, no para vivir en el atasco. Los plásticos y la electrónica ya delatan la edad, y frente a un Jazz de su época el habitáculo se queda corto.
Pros del Picanto I
- El 1.1 de gasolina es un motor sencillo, de consumo contenido y fácil de mantener.
- Su precio de ocasión ya está en el suelo y deja margen para pasar por el taller.
- Aparcar y moverse por ciudad es precisamente para lo que nació este cinco puertas.
- Al ser un Kia corriente, el recambio todavía aparece en cualquier desguace o concesionario.
- El mantenimiento no necesita piezas raras ni utillaje especial.
Contras del Picanto I
- Los plásticos del salpicadero y la electrónica ya muestran los años de estas unidades.
- El valor residual es casi nulo, así que su compra es para circular, no para revender.
- El 1.1 CRDi no aporta nada en ciudad frente a la gasolina y necesita kilómetros para tener sentido.
- El habitáculo se queda justo frente a un Jazz de la misma época.
- Quien busque un citycar más actual tendrá que mirar el Picanto que vino después.
Problemas a vigilar
- En el 1.1 CRDi los inyectores fallan con la edad y el motor tira o arranca mal.
- El embrague y la caja se resienten en las unidades de uso urbano intenso; si patina al salir, el cambio está cerca.
- El aire acondicionado pierde frío y el compresor deja de soplar en muchas unidades de estos años.
Cómo ha envejecido
Ha bajado unas décimas porque la edad ya se come plásticos, electrónica y los embragues de las unidades de ciudad. Un 1.1 de gasolina manual sigue siendo un citycar barato de mantener con recambio Kia; un CRDi con los inyectores tocados no vale ni el precio del anuncio.
Opel Adam →
Debajo del diseño propio y de la personalización de fábrica hay un Corsa D de tres puertas, con la misma base y buena parte de su mecánica. El 1.2 y el 1.4 de gasolina atmosféricos son los motores sencillos de la gama; el 1.0 turbo es un tricilíndrico de cadena que puede consumir aceite si se descuida. Es un coche pensado como objeto de diseño, no como coche de plazas.
Pros del Adam
- El diseño y las opciones de personalización de fábrica quedan por encima de lo habitual en el segmento urbano.
- El 1.2 y el 1.4 atmosféricos son mecánicas sencillas y baratas de mantener.
- La dirección es precisa y el tamaño resulta ideal para moverse por ciudad.
- El interior tiene mejor presencia que el de un utilitario genérico de estos años.
- Las versiones altas salen bien equipadas de serie.
Contras del Adam
- El precio de ocasión resulta alto para la mecánica que lleva, y no ha bajado al mismo ritmo.
- El 1.0 turbo exige un mantenimiento estricto de cadena y de aceite, sin margen para descuidos.
- Las plazas traseras y el maletero solo sirven para uso urbano.
- Al ser un nicho estético, la reventa se complica frente a un utilitario corriente.
Problemas a vigilar
- El 1.0 turbo junta cadena, consumo de aceite y desgaste del turbo en unidades con mantenimiento descuidado.
- El embrague y los soportes de motor acusan la conducción urbana intensa y pueden pedir sustitución pronto.
- La electrónica de confort y el sistema multimedia fallan en las unidades más viejas.
Cómo ha envejecido
Ha perdido un punto porque el 1.0 turbo ya necesita cadena y aceite en muchas unidades, y el precio de ocasión no ha bajado al ritmo de la mecánica. Por fuera sigue gustando: un 1.4 atmosférico cuidado todavía merece una visita, pero un 1.0 turbo que consume aceite no justifica el recargo que se paga por el diseño.
