Jeep Grand Cherokee WK2 vs Land Rover Discovery 4: cuál comprar de segunda mano
Comparativa editorial de ocasión: evolución de nota, versión recomendada, pros, contras y averías frecuentes.
Ficha frente a ficha
| Criterio | Jeep Grand Cherokee WK2 | Land Rover Discovery 4 |
|---|---|---|
| Nota hoy (sobre 10) | 6,6 / 10 | 6,6 / 10 |
| Nota cuando salió | 7,6 / 10 | 8,2 / 10 |
| Envejecimiento | -1,0 puntos | -1,6 puntos |
| Años de producción | 2010–2021 | 2009–2016 |
| Segmento | SUV | SUV |
| Etiqueta DGT | C | C |
| Precio usado orientativo | 10.000–28.000 € | 12.000–25.000 € |
| Motores disponibles | 3.0 CRD, 3.6 V6 Pentastar, 5.7 HEMI, 6.4 SRT | 3.0 TDV6, 5.0 V8, 3.0 SDV6 |
| Qué versión comprar | Si hay que quedarse con uno, el 3.0 CRD con historial completo de la caja automática y de la transferencia. Antes de comprar uno, prueba la caja de cambios en frío: si da tirones al arrancar, déjalo. En las unidades de ciudad, revisa la válvula de gases y el depósito de AdBlue. El 3.6 de gasolina puede gastar aceite, así que mira su nivel y su historial. El V8 y el SRT son otra escala de gasto: combustible, seguro y recambio van acordes. | El 3.0 TDV6 es el que mejor encaja por equilibrio de par, consumo y recambio. Antes de comprar uno, deja el motor en marcha y comprueba que la suspensión sube y baja sin avisos: si el compresor tarda o un fuelle pierde, la factura se dispara. Prueba la transfer y la reductora en marcha corta, y en un diésel urbano mira el estado del filtro de partículas. El 5.0 V8 solo tiene sentido si aceptas su consumo; el SDV6 es el diésel más potente. |
Jeep Grand Cherokee WK2 →
Un SUV grande americano que se plantó como alternativa al premium alemán, con más confort y más equipo que credencial de lujo. El 3.0 CRD es el motor de viaje, pero la caja automática de ocho marchas y la transferencia han dejado unidades tiradas por kilometraje alto o mantenimiento pobre. Por encima quedan el 3.6 de gasolina, que a veces bebe aceite, y los V8, con el SRT como versión radical de verdad, no de catálogo.
Pros del Grand Cherokee WK2
- El confort, el espacio y la tracción 4x4 con reductora son reales en un Jeep de este tamaño.
- El 3.0 CRD tiene par y autonomía suficientes para hacer kilómetros de carretera sin esfuerzo.
- El equipamiento es generoso desde las versiones medias de la gama.
- El SRT ofrece un rendimiento auténtico, con carácter de muscle car y no de crossover.
- Los precios de ocasión quedan claramente por debajo de los rivales premium alemanes.
Contras del Grand Cherokee WK2
- La caja automática y la transferencia del CRD son averías caras si llegan sin mantenimiento.
- El 3.6 de gasolina arrastra fama de consumir aceite y eso encarece su uso a largo plazo.
- El V8 y el SRT disparan el gasto en combustible, seguro y recambio frente al diésel.
- La electrónica del grupo enciende testigos de forma intermitente y no siempre es fácil de diagnosticar.
Problemas a vigilar
- La caja automática de ocho marchas da tirones en frío si no se ha respetado el cambio de aceite.
- En uso urbano, el 3.0 CRD castiga la válvula de gases, el sistema AdBlue y el turbo.
- La transferencia y la reductora hacen ruidos y sueltan fugas en las unidades que han salido del asfalto.
Cómo ha envejecido
Ha perdido un punto porque la caja automática, el AdBlue y el consumo de aceite del 3.6 ya pesan en su reputación de ocasión. El tamaño, el equipo y el precio frente a los alemanes siguen atrayendo: un CRD con el historial de la caja en orden se puede considerar. Uno que tira en frío o un gasolina que bebe aceite no valen el precio del anuncio.
Land Rover Discovery 4 →
Es la evolución del Discovery 3 con más interior refinado y el 3.0 TDV6 de cadena, que empuja más que el viejo 2.7; el 5.0 V8 cubre la parte de gasolina. Siete plazas bien resueltas y unas capacidades fuera del asfalto que en su momento no tenían rival en el segmento. Lo que separa una buena unidad de un problema es la suspensión neumática y la electrónica de Jaguar Land Rover.
Pros del Discovery 4
- La capacidad off-road y el confort de marcha mandaban en el segmento cuando salió.
- El 3.0 TDV6 es un diésel de viaje con par de sobra y consumo razonable para su peso.
- El interior es espacioso y las siete plazas están bien resueltas, no son de emergencia.
- La imagen y el valor residual siguen fuertes en unidades cuidadas y con historial.
- El equipamiento premium venía de serie ya en las versiones medias.
Contras del Discovery 4
- La suspensión neumática tiene un coste elevado cuando se acaba la garantía.
- El mantenimiento y el recambio de Land Rover salen caros en cualquier intervención.
- La electrónica da fallos intermitentes ya documentados en foros y talleres.
- El consumo y el peso son demasiado para un uso solo urbano.
Problemas a vigilar
- La suspensión neumática falla por compresor, fuelles y sensores, y deja el coche hundido.
- En uso urbano repetido, el TDV6 ensucia el filtro de partículas, la válvula de gases y el turbo.
- La caja de transferencia y la reductora hacen ruidos y pierden aceite en unidades que han hecho campo.
Cómo ha envejecido
Ha bajado casi dos puntos porque el recambio de la marca y la suspensión neumática pesan cada vez más en la factura, mientras la capacidad sigue intacta. Un 3.0 TDV6 con el compresor en orden sigue siendo un familiar de siete plazas de verdad; una unidad con los fuelles pinchados es otro presupuesto encima del precio del anuncio.
