Hyundai Santa Fe II vs Hyundai Santa Fe MX5: cuál comprar de segunda mano
Comparativa editorial de ocasión: evolución de nota, versión recomendada, pros, contras y averías frecuentes.
Ficha frente a ficha
| Criterio | Hyundai Santa Fe II | Hyundai Santa Fe MX5 |
|---|---|---|
| Nota hoy (sobre 10) | 6,6 / 10 | 7,9 / 10 |
| Nota cuando salió | 7,4 / 10 | 8,2 / 10 |
| Envejecimiento | -0,8 puntos | -0,3 puntos |
| Años de producción | 2006–2012 | 2024– |
| Segmento | SUV | SUV |
| Etiqueta DGT | C / B | CERO / C |
| Precio usado orientativo | 3.500–8.000 € | 46.000–62.000 € |
| Motores disponibles | 2.2 CRDi, 2.7 V6, 3.3 V6 | 1.6 T-GDi HEV híbrido (215 CV), 1.6 T-GDi PHEV enchufable (253 CV) |
| Qué versión comprar | Busca el 2.2 CRDi con cambio manual y tracción total: es la combinación que mejor aguanta los años. Antes de comprar uno, sácalo a carretera y comprueba que el filtro de partículas regenera bien; si el coche solo ha visto ciudad, estará saturado. En una cuesta, el embrague y el volante bimasa delatan los kilómetros. El V6 gasta mucho más y su mantenimiento es otra factura. | Para viajar largo por autovía sin depender de enchufes, el híbrido autorrecargable HEV de 215 CV con etiqueta ECO es más equilibrado que el enchufable PHEV, cuya autonomía eléctrica real apenas ronda los cincuenta kilómetros y añade peso extra cuando se acaba la batería. Ten presente que en esta generación desaparece por completo el motor diésel 2.2 CRDi. Antes de comprar uno, comprueba en una cuesta pronunciada de autopista cómo responde el cambio automático de seis marchas con el coche cargado. |
Hyundai Santa Fe II →
Segunda generación del Santa Fe, un SUV familiar grande que hoy se anuncia por muy poco dinero y que en su carrocería larga ofrece siete plazas de verdad. El diésel de 2.2 litros es el motor de la mayoría de anuncios y el que mejor encaja con el coche; los V6 de gasolina existen, pero consumen bastante más. El diseño y el tacto ya delatan que es un coche pensado hace casi veinte años.
Pros del Santa Fe II
- El interior es amplio y en la configuración larga hay siete plazas de verdad.
- El 2.2 CRDi es un diésel aguantador, con par suficiente para mover el conjunto cargado.
- El precio de ocasión está muy contenido para un SUV de este tamaño.
- Es una mecánica que cualquier taller Hyundai de los de siempre conoce.
- Las versiones superiores traen un equipamiento razonable para sus años.
Contras del Santa Fe II
- En uso urbano intensivo, el 2.2 CRDi ensucia el filtro de partículas y la válvula de gases.
- Los V6 de gasolina gastan mucho y su mantenimiento sale más caro.
- El diseño y los acabados interiores ya se notan de otra década.
- La dinámica es pesada y poco inspiradora en una carretera de curvas.
Problemas a vigilar
- El filtro de partículas se satura si el 2.2 CRDi solo ha visto ciudad, y se nota en pérdida de potencia y averías caras.
- El embrague y el volante bimasa se gastan con el kilometraje alto y se delatan trepidando en una cuesta.
- El turbo y el intercooler fallan en las unidades de muchos kilómetros; conviene escucharlos y mirar fugas de aceite.
Cómo ha envejecido
Ha perdido casi un punto porque la edad, el filtro de partículas castigado en ciudad y el consumo de los V6 ya no se perdonan. Un CRDi manual con tracción total y el filtro en orden es mucho coche por poco dinero; un V6 sediento o un diésel urbano con el filtro agotado salen caros aunque el anuncio parezca barato.
Hyundai Santa Fe MX5 →
Quinta generación del gran SUV de siete plazas de Hyundai (código MX5), que rompe radicalmente con su antecesor al adoptar una carrocería cuadrada de 4,83 metros pensada para maximizar el volumen interior y el portón trasero. En Europa prescinde del diésel y fía toda su gama al bloque 1.6 turbo de gasolina en versiones híbrida y enchufable con tracción total.
Pros del Santa Fe MX5
- El aprovechamiento del espacio en las tres filas de asientos y la enorme boca del portón trasero son de lo mejor del mercado.
- Mantiene mandos físicos y dos ruletas reales para el climatizador y el volumen del audio debajo de la doble pantalla curva.
- La calidad de materiales, los huecos portaobjetos dobles y la insonorización en marcha están a nivel de marca premium.
- La tercera fila es utilizable por adultos en trayectos medios y cuenta con salidas de ventilación y tomas USB propias.
- Dispone de cinco años de garantía oficial sin límite de kilómetros si ha mantenido las revisiones en la red Hyundai.
Contras del Santa Fe MX5
- La desaparición del excelente 2.2 CRDi diésel penaliza a quien hace mucha autopista a ritmo vivo o tira de remolque pesado.
- El motor térmico de 1,6 litros tiene que esforzarse y suena cuando se agota el empuje eléctrico subiendo puertos con siete plazas.
- La batería del híbrido enchufable PHEV (13,8 kWh) se ha quedado pequeña frente a rivales que ya superan los 20 o 25 kWh.
- La aerodinámica de carrocería tan cuadrada eleva el consumo en autovía por encima de los ocho litros a 120 km/h reales.
Problemas a vigilar
- La cámara infrarroja de atención al conductor situada sobre la columna de dirección pita en cuanto llevas gafas de sol o apoyas la mano arriba en el volante.
- La caja automática de seis velocidades puede mostrar algún tirón en frío al acoplar el motor térmico con el eléctrico.
- El portón trasero eléctrico es enorme y exige vigilar la altura libre del techo en garajes subterráneos antes de abrirlo.
Cómo ha envejecido
Pierde tres décimas porque quien viene de un Santa Fe diésel anterior echa en falta el par del 2.2 CRDi en autopista, aunque por vida a bordo, silencio en ciudad y practicidad para familias numerosas es un coche sobresaliente.
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