Hyundai Santa Fe II
2006–2012 · SUV
Motores: 2.2 CRDi, 2.7 V6, 3.3 V6
Precio usado orientativo: 3.500–8.000 €
Este coche ha bajado enteros con los años.
Busca el 2.2 CRDi con cambio manual y tracción total: es la combinación que mejor aguanta los años. Antes de comprar uno, sácalo a carretera y comprueba que el filtro de partículas regenera bien; si el coche solo ha visto ciudad, estará saturado. En una cuesta, el embrague y el volante bimasa delatan los kilómetros. El V6 gasta mucho más y su mantenimiento es otra factura.
Segunda generación del Santa Fe, un SUV familiar grande que hoy se anuncia por muy poco dinero y que en su carrocería larga ofrece siete plazas de verdad. El diésel de 2.2 litros es el motor de la mayoría de anuncios y el que mejor encaja con el coche; los V6 de gasolina existen, pero consumen bastante más. El diseño y el tacto ya delatan que es un coche pensado hace casi veinte años.
Pros
- El interior es amplio y en la configuración larga hay siete plazas de verdad.
- El 2.2 CRDi es un diésel aguantador, con par suficiente para mover el conjunto cargado.
- El precio de ocasión está muy contenido para un SUV de este tamaño.
- Es una mecánica que cualquier taller Hyundai de los de siempre conoce.
- Las versiones superiores traen un equipamiento razonable para sus años.
Contras
- En uso urbano intensivo, el 2.2 CRDi ensucia el filtro de partículas y la válvula de gases.
- Los V6 de gasolina gastan mucho y su mantenimiento sale más caro.
- El diseño y los acabados interiores ya se notan de otra década.
- La dinámica es pesada y poco inspiradora en una carretera de curvas.
Problemas habituales a vigilar
- El filtro de partículas se satura si el 2.2 CRDi solo ha visto ciudad, y se nota en pérdida de potencia y averías caras.
- El embrague y el volante bimasa se gastan con el kilometraje alto y se delatan trepidando en una cuesta.
- El turbo y el intercooler fallan en las unidades de muchos kilómetros; conviene escucharlos y mirar fugas de aceite.
Cómo ha envejecido
Ha perdido casi un punto porque la edad, el filtro de partículas castigado en ciudad y el consumo de los V6 ya no se perdonan. Un CRDi manual con tracción total y el filtro en orden es mucho coche por poco dinero; un V6 sediento o un diésel urbano con el filtro agotado salen caros aunque el anuncio parezca barato.