Hyundai i30 II vs Kia cee'd (JD): cuál comprar de segunda mano
Comparativa editorial de ocasión: evolución de nota, versión recomendada, pros, contras y averías frecuentes.
Ficha frente a ficha
| Criterio | Hyundai i30 II | Kia cee'd (JD) |
|---|---|---|
| Nota hoy (sobre 10) | 7,8 / 10 | 7,3 / 10 |
| Nota cuando salió | 7,4 / 10 | 7,7 / 10 |
| Envejecimiento | +0,4 puntos | -0,4 puntos |
| Años de producción | 2011–2017 | 2012–2018 |
| Segmento | Compacto | Compacto |
| Etiqueta DGT | C / B | C / B |
| Precio usado orientativo | 5.500–10.500 € | 5.500–10.000 € |
| Motores disponibles | 1.4/1.6 MPI, 1.6 GDI, 1.6 CRDi | 1.0 T-GDI, 1.4/1.6 GDI, 1.6 CRDi |
| Qué versión comprar | Si hay que quedarse con una versión, el 1.6 CRDi manual o el 1.6 MPI de gasolina, los dos sencillos de mantener. El 1.6 GDI necesita cambios de aceite cortos y un historial claro; en la prueba, escucha la cadena al arrancar en frío. El automático de doble embrague es la versión a descartar: si tira en atasco o huele a embrague, déjalo. En el diésel, pregunta si la unidad ha vivido en ciudad. | Si hay que quedarse con una versión, el 1.6 CRDi con cambio manual: gasta poco en carretera y es la mecánica más tranquila de la gama. Antes de comprar uno, prueba el automático de doble embrague de siete marchas en cuesta y en atasco: si tira o da tirones, déjalo. En un T-GDI, mira el nivel de aceite y pide historial, porque algunos consumen y el turbo lo resiente. En un CRDi de ciudad, comprueba que el filtro de partículas no está saturado. |
Hyundai i30 II →
El i30 que asentó a Hyundai entre los compactos europeos, con gasolina atmosféricos y un diésel conocido que prefiere carretera. El interior envejece mejor que el de los rivales franceses de la época y el chasis es correcto sin llegar a brillante. Hoy cuesta menos que un León o un Golf de 2014 con el mismo uso encima.
Pros del i30 II
- La garantía larga de origen dejó muchas unidades con el mantenimiento al día en la red oficial.
- El 1.6 CRDi gasta poco, es conocido en cualquier taller y sale barato de mantener si hace carretera.
- El interior aguanta el paso de los años mejor que el de los compactos franceses de entonces.
- Las versiones medias venían bien equipadas, así que no hace falta ir al tope de gama.
- Cuesta menos que un León o un Golf de 2014 a igualdad de uso y kilómetros.
Contras del i30 II
- La imagen de la marca de entonces todavía pesa, aunque eso mismo explica el precio contenido.
- El 1.6 GDI es sensible al aceite: sin cambios cortos y a tiempo, la cadena se resiente.
- El automático de doble embrague da tirones y desgasta el embrague antes de tiempo.
- El chasis es correcto pero no brillante; un Focus de la misma época va más fino.
Problemas a vigilar
- La cadena de los gasolina de 1.4 y 1.6 litros suena al arrancar en frío, y ese ruido es la prueba que hay que hacer.
- El CRDi que solo ha hecho ciudad ensucia la válvula de gases y el filtro de partículas por falta de trayectos largos.
- El cambio de doble embrague da tirones o huele a embrague quemado; si lo notas en la prueba, descarta esa unidad.
Cómo ha envejecido
Ha subido casi medio punto porque el mercado ya no mira por encima del hombro a un i30 de esta época: los MPI y CRDi manuales han confirmado su fiabilidad con los años y el precio sigue contenido frente a los alemanes. El automático de doble embrague recorta esa ventaja; una unidad que tira en la prueba no merece lo que piden por ella.
Kia cee'd (JD) →
Segunda generación del compacto coreano, con mejor chasis y mejor acabado que el primer cee'd y un diseño de Peter Schreyer que todavía no parece de 2012. Comparte grupo con Hyundai, así que su automático de doble embrague es el mismo que montaban el i30 y el Tucson de entonces, con los mismos achaques. Los gasolina de acceso son atmosféricos sencillos; el diésel es la opción de carretera.
Pros del cee'd
- El diseño de Peter Schreyer ha aguantado bien y no delata los años que tiene.
- Kia dio siete años de garantía, y eso ha dejado muchas unidades con historial de mantenimiento en regla.
- El 1.6 CRDi es un motor sencillo que gasta poco en carretera.
- El equipamiento es generoso y el interior acomoda a cuatro adultos sin apreturas.
- Cuesta menos que un León o un Golf de los mismos años con equipamiento similar.
Contras del cee'd
- El automático de doble embrague de siete marchas arrastra el mismo lastre que en el resto del grupo.
- Los gasolina T-GDI de los primeros años necesitan aceite de calidad y control del consumo.
- La insonorización se queda corta a velocidad de autopista.
- Retiene menos valor que los compactos alemanes de la misma edad.
Problemas a vigilar
- La caja de doble embrague da tirones y falla en arranques en cuesta y en marcha lenta de atasco.
- El 1.6 CRDi que se usa en ciudad ensucia el filtro de partículas y la válvula de gases.
- El T-GDI puede consumir aceite y, si se descuida el nivel, el turbo acaba pagándolo.
Cómo ha envejecido
Ha perdido unas décimas: el aspecto sigue vivo y la caja automática, no. Un cee'd JD manual de particular con el filtro de partículas en orden sigue siendo un compacto razonable y barato de mantener; un automático que tira en atasco no justifica el precio del anuncio.
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