Honda FR-V vs Toyota Previa: cuál comprar de segunda mano
Comparativa editorial de ocasión: evolución de nota, versión recomendada, pros, contras y averías frecuentes.
Ficha frente a ficha
| Criterio | Honda FR-V | Toyota Previa |
|---|---|---|
| Nota hoy (sobre 10) | 6,8 / 10 | 6,8 / 10 |
| Nota cuando salió | 7,0 / 10 | 7,4 / 10 |
| Envejecimiento | -0,2 puntos | -0,6 puntos |
| Años de producción | 2004–2009 | 2000–2006 |
| Segmento | Monovolumen | Monovolumen |
| Etiqueta DGT | C / B | C / B |
| Precio usado orientativo | 2.500–6.000 € | 3.500–8.000 € |
| Motores disponibles | 1.7 ES, 2.0 i-VTEC | 2.4 VVT-i, 2.0/2.4 D-4D |
| Qué versión comprar | Si hay que quedarse con una mecánica, el 2.0 i-VTEC con cambio manual: funciona con cadena y el recambio es el de cualquier Honda de esos años. El 1.7 lleva correa y conviene exigir factura de la distribución antes de pagar. Antes de comprar uno, siéntate en la tercera fila: vale para niños o trayectos cortos, no para tres adultos hasta Madrid. | Busca el 2.4 de gasolina, con cambio manual o automático: es la mecánica con menos sobresaltos de la gama. Antes de comprar uno, acciona las puertas correderas varias veces: si alguna se atasca o no cierra, las guías y el motor de la puerta salen caros. Con el 2.0 D-4D, exige la correa de distribución cambiada a tiempo; si se rompe, se lleva el motor por delante. |
Honda FR-V →
Seis plazas repartidas en dos filas de tres, con el asiento central Magic Seat que se abate o se desplaza según lo que haya que cargar, en una carrocería más corta y baja que la de un monovolumen grande. Es el hermano alto del Civic de su época, no un Zafira con otro morro, y se mueve más ágil que el Opel en carretera. El formato de seis asientos en 3+3 casi ha desaparecido del mercado.
Pros del FR-V
- El Magic Seat permite una modularidad que pocos rivales de entonces igualaban.
- El 2.0 i-VTEC es una mecánica Honda conocida, y su recambio todavía aparece sin problema.
- Tres filas de asientos caben en un coche que no ocupa plaza de furgoneta.
- En carretera se mueve con más agilidad que un Zafira pesado de la misma época.
- El recambio de Honda de esos años sigue siendo razonable de precio.
Contras del FR-V
- La tercera fila solo sirve para niños o para trayectos cortos.
- Casi todas las unidades superan los quince años y eso se nota en chapa y plásticos.
- El diseño de seis asientos en dos filas de tres ya no tiene demanda, y eso se pagará al revenderlo.
- La insonorización y el confort quedan lejos de un Touran posterior.
Problemas a vigilar
- El 1.7 lleva correa de distribución y hay que ver papeles; si se rompe, se lleva el motor por delante.
- El embrague se gasta en unidades de ciudad y de semáforo a semáforo, y el cambio sale caro.
- Los silentblocks de la suspensión delantera acaban reventados con los kilómetros y se notan en las primeras curvas.
Cómo ha envejecido
Ha bajado poco porque la mecánica Honda sigue en pie, pero el mercado de monovolúmenes de seis plazas se ha secado y las unidades superan los quince años. Un 2.0 i-VTEC de particular con la cadena en orden aún sirve como coche de familia; uno oxidado o con la tercera fila rota no justifica el anuncio.
Toyota Previa →
Esta generación del Previa dejó atrás el motor central del modelo de 1990–1999 y pasó a un esquema de motor delantero con puertas correderas; en otros mercados se vendió como Estima. Ofrece siete plazas y un maletero que crece al plegar las traseras. El 2.4 de gasolina distribuye con cadena, mientras que los diésel van a correa.
Pros del Previa
- El 2.4 de gasolina distribuye con cadena, así que no hay correa de distribución que vigilar.
- Las siete plazas y las puertas correderas le dan una practicidad de monovolumen de verdad.
- En carretera resulta más estable que un Voyager de la misma época.
- El maletero crece de forma notable al plegar las plazas traseras.
- El recambio del 2.4 de gasolina es abundante y fácil de encontrar.
Contras del Previa
- No existe ninguna unidad con menos de dieciocho años a sus espaldas.
- Las puertas correderas salen caras de reparar cuando fallan las guías o el motor.
- El diésel exige un mantenimiento de correa y filtro de partículas del que el 2.4 de gasolina está libre.
- Con siete ocupantes, el 2.4 de gasolina gasta bastante.
Problemas a vigilar
- Las guías y los motores de las puertas correderas se desgastan hasta que la puerta deja de cerrar.
- Si el diésel no lleva la correa de distribución cambiada a tiempo y esta se rompe, se lleva el motor por delante.
- El filtro de partículas y el turbo del diésel fallan en unidades que solo han hecho ciudad.
Cómo ha envejecido
Ha bajado de nota porque ninguna unidad baja ya de los dieciocho años y las correderas acusan el paso del tiempo. Un 2.4 de gasolina con las puertas en orden sigue sirviendo a una familia; un diésel con la correa pendiente o unas guías rotas convierte el anuncio en una factura segura.

