Honda CR-V (3ª gen.) vs Honda CR-V V: cuál comprar de segunda mano
Comparativa editorial de ocasión: evolución de nota, versión recomendada, pros, contras y averías frecuentes.
Ficha frente a ficha
| Criterio | Honda CR-V (3ª gen.) | Honda CR-V V |
|---|---|---|
| Nota hoy (sobre 10) | 8,2 / 10 | 8,0 / 10 |
| Nota cuando salió | 7,8 / 10 | 8,2 / 10 |
| Envejecimiento | +0,4 puntos | -0,2 puntos |
| Años de producción | 2007–2012 | 2016–2023 |
| Segmento | SUV | SUV |
| Etiqueta DGT | C | ECO / C |
| Precio usado orientativo | 5.000–10.000 € | 14.000–26.000 € |
| Motores disponibles | 2.0 i-VTEC, 2.4 i-VTEC, 2.2 i-CTDi | 1.5 VTEC Turbo, 2.0 i-MMD Hybrid, 1.6 i-DTEC |
| Qué versión comprar | Si hay que elegir, quédate con el 2.0 de gasolina, con cambio manual o con automático: es el equilibrio de la gama. Antes de comprar uno con el automático de cinco marchas, pruébalo en frío, porque cambia con poca suavidad y es el detalle que más unidades deja a medias. El 2.2 diésel solo entra si el volante bimasa no tiene holgura, y el 2.4 conviene descartarlo si te preocupa lo que gasta. | Prioriza el 2.0 híbrido con historial de mantenimiento en la red Honda, que es el que mejor encaja con casi cualquier uso. Si te tienta el 1.5 de gasolina, comprueba en frío que el nivel de aceite no ha subido ni huele a gasolina: en trayectos cortos diluye y ese motor ya viene con lastre. El 1.6 diésel solo tiene sentido si haces carretera, así que revisa que el filtro de partículas no esté tapado. Antes de comprar uno, prueba el climatizador y el portón eléctrico si la unidad lo trae. |
Honda CR-V (3ª gen.) →
Tercera generación del CR-V, el SUV familiar de Honda de antes de que el segmento se llenara de motores pequeños con turbo: aquí la gasolina es atmosférica y de fiabilidad contrastada. El habitáculo es de los más amplios y prácticos de su época. En el mercado de ocasión todavía no ha subido como un RAV4 equivalente, y buena parte de su interés está ahí.
Pros del CR-V
- Los motores de gasolina i-VTEC están entre los más razonables y duraderos del segmento.
- El interior es amplio y muy práctico para una familia.
- La fiabilidad Honda viene contrastada por las generaciones anteriores del modelo.
- El recambio está disponible y la mecánica no esconde artificios raros.
- En carretera se comporta cómodo y seguro.
Contras del CR-V
- Las asistencias a la conducción y la seguridad activa se han quedado atrás frente a un SUV actual.
- El 2.4 de gasolina gasta más de lo razonable para lo que ofrece.
- El salpicadero y los plásticos delatan que es un coche de la década pasada.
- El 2.2 diésel sale más caro de mantener que los gasolina.
Problemas a vigilar
- En el 2.2 diésel de uso urbano, el volante bimasa y la válvula de gases son lo primero que da la cara.
- El filtro de partículas del i-CTDi acaba colmatándose en unidades que solo hacen ciudad.
- El automático de cinco marchas se muestra brusco al cambiar con el motor frío.
Cómo ha envejecido
Ha ganado cuatro décimas porque el mercado ha redescubierto el 2.0 de gasolina como SUV familiar fiable, y su precio todavía no ha seguido la escalada de un RAV4 equivalente. Lo que no acompaña esa revalorización es el 2.2 diésel con el volante bimasa holgado.
Honda CR-V V →
Relevó al CR-V de 2012 con más maletero y más silencio de marcha, y en 2018 añadió un híbrido de 2.0 que acabó dejando al diésel en un segundo plano. El 1.5 de gasolina tiene un punto débil conocido: en uso urbano diluye el aceite con gasolina. A pesar del formato SUV, es un coche de carretera pensado para familia, no un 4x4 para salir del asfalto.
Pros del CR-V V
- El 2.0 híbrido gasta poco y usa una mecánica ya probada en otros Honda.
- El interior es amplio y el maletero traga el equipaje de una familia sin problema.
- En autovía va cómodo y predecible, sin nervios ni ruidos extraños.
- El mantenimiento del gasolina y del híbrido es predecible y se cubre en la red Honda.
- Retiene valor mejor que muchos SUV coreanos de los mismos años.
Contras del CR-V V
- El 1.5 de gasolina no encaja con quien solo hace trayectos cortos, por la dilución de aceite.
- El 1.6 diésel queda fuera de lugar si el uso es casi todo urbano.
- La carrocería es conservadora y ya se nota al lado de rivales más nuevos.
- Las versiones de entrada salen con un equipamiento bastante justo.
Problemas a vigilar
- En el 1.5 turbo hay que mirar el nivel y el color del aceite: si ha subido, es que está diluyendo gasolina.
- El 1.6 diésel ensucia la válvula de gases y tapa el filtro de partículas cuando la unidad solo ha hecho ciudad.
- La batería del híbrido necesita un informe de estado en las unidades de muchos kilómetros.
Cómo ha envejecido
Ha bajado solo unas décimas porque el 1.5 de gasolina diluye aceite en ciudad y el diésel urbano tapa el filtro de partículas. El 2.0 híbrido sigue siendo un SUV familiar que aguanta kilómetros sin sustos; una unidad de 1.5 con el aceite subido no vale el precio del anuncio.

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