Honda CR-V (3ª gen.)
2007–2012 · SUV
Motores: 2.0 i-VTEC, 2.4 i-VTEC, 2.2 i-CTDi
Precio usado orientativo: 5.000–10.000 €
Este coche es mejor compra hoy que cuando salió.
Si hay que elegir, quédate con el 2.0 de gasolina, con cambio manual o con automático: es el equilibrio de la gama. Antes de comprar uno con el automático de cinco marchas, pruébalo en frío, porque cambia con poca suavidad y es el detalle que más unidades deja a medias. El 2.2 diésel solo entra si el volante bimasa no tiene holgura, y el 2.4 conviene descartarlo si te preocupa lo que gasta.
Tercera generación del CR-V, el SUV familiar de Honda de antes de que el segmento se llenara de motores pequeños con turbo: aquí la gasolina es atmosférica y de fiabilidad contrastada. El habitáculo es de los más amplios y prácticos de su época. En el mercado de ocasión todavía no ha subido como un RAV4 equivalente, y buena parte de su interés está ahí.
Pros
- Los motores de gasolina i-VTEC están entre los más razonables y duraderos del segmento.
- El interior es amplio y muy práctico para una familia.
- La fiabilidad Honda viene contrastada por las generaciones anteriores del modelo.
- El recambio está disponible y la mecánica no esconde artificios raros.
- En carretera se comporta cómodo y seguro.
Contras
- Las asistencias a la conducción y la seguridad activa se han quedado atrás frente a un SUV actual.
- El 2.4 de gasolina gasta más de lo razonable para lo que ofrece.
- El salpicadero y los plásticos delatan que es un coche de la década pasada.
- El 2.2 diésel sale más caro de mantener que los gasolina.
Problemas habituales a vigilar
- En el 2.2 diésel de uso urbano, el volante bimasa y la válvula de gases son lo primero que da la cara.
- El filtro de partículas del i-CTDi acaba colmatándose en unidades que solo hacen ciudad.
- El automático de cinco marchas se muestra brusco al cambiar con el motor frío.
Cómo ha envejecido
Ha ganado cuatro décimas porque el mercado ha redescubierto el 2.0 de gasolina como SUV familiar fiable, y su precio todavía no ha seguido la escalada de un RAV4 equivalente. Lo que no acompaña esa revalorización es el 2.2 diésel con el volante bimasa holgado.