Honda CR-V II vs Honda CR-V V: cuál comprar de segunda mano
Comparativa editorial de ocasión: evolución de nota, versión recomendada, pros, contras y averías frecuentes.
Ficha frente a ficha
| Criterio | Honda CR-V II | Honda CR-V V |
|---|---|---|
| Nota hoy (sobre 10) | 6,8 / 10 | 8,0 / 10 |
| Nota cuando salió | 7,6 / 10 | 8,2 / 10 |
| Envejecimiento | -0,8 puntos | -0,2 puntos |
| Años de producción | 2001–2006 | 2016–2023 |
| Segmento | SUV | SUV |
| Etiqueta DGT | C / B | ECO / C |
| Precio usado orientativo | 2.500–5.500 € | 14.000–26.000 € |
| Motores disponibles | 2.0 i-VTEC, 2.2 i-CDTi | 1.5 VTEC Turbo, 2.0 i-MMD Hybrid, 1.6 i-DTEC |
| Qué versión comprar | Ve a por el 2.0 i-VTEC con cambio manual: es la unidad más fácil de recomendar. El 2.2 i-CDTi solo encaja si haces carretera; en uso urbano mira el filtro de partículas y el turbo antes de comprar uno. En la prueba, escucha la suspensión en baches y nota si el embrague coge muy arriba: en unidades intensivas delata los kilómetros. | Prioriza el 2.0 híbrido con historial de mantenimiento en la red Honda, que es el que mejor encaja con casi cualquier uso. Si te tienta el 1.5 de gasolina, comprueba en frío que el nivel de aceite no ha subido ni huele a gasolina: en trayectos cortos diluye y ese motor ya viene con lastre. El 1.6 diésel solo tiene sentido si haces carretera, así que revisa que el filtro de partículas no esté tapado. Antes de comprar uno, prueba el climatizador y el portón eléctrico si la unidad lo trae. |
Honda CR-V II →
La segunda generación del CR-V quedó como un SUV familiar más que como un todoterreno, con mucho espacio útil y mecánica Honda conocida. El gasolina atmosférico cubre el día a día sin complicarse; el diésel está pensado para carretera. Diseño y tecnología ya pertenecen a otra década, pero su precio actual encaja con esa edad.
Pros del CR-V II
- El 2.0 i-VTEC es un gasolina atmosférico robusto y muy conocido.
- Con un mantenimiento básico, la fiabilidad Honda sigue estando de su lado.
- El habitáculo y el maletero son generosos para un SUV de esos años.
- En ocasión se paga poco, y eso compensa buena parte del desgaste propio de la edad.
- El recambio continúa disponible y alrededor del modelo hay una comunidad activa.
Contras del CR-V II
- El diseño y la tecnología del interior se notan ya de otra época.
- Las versiones de gasolina gastan más de lo que hoy parece razonable en un SUV.
- El 2.2 i-CDTi solo tiene sentido fuera de la ciudad; si no ve carretera, lo penaliza el filtro de partículas.
Problemas a vigilar
- La suspensión y los silentblocks se resienten cuando la unidad acumula muchos kilómetros.
- El embrague suele llegar gastado en coches de uso intensivo, con el punto de cogida muy alto.
- En el 2.2 i-CDTi urbano, el filtro de partículas y el turbo se tapan si el coche no estira en carretera.
Cómo ha envejecido
Ha perdido casi un punto porque el formato ya pesa y la edad se nota en consumo, tacto y equipamiento. El i-CDTi de ciudad es el que más ha sufrido, con filtro de partículas y turbo castigados. Un 2.0 i-VTEC manual bien cuidado sigue siendo útil y barato; un diésel de cortos trayectos no merece el viaje.
Honda CR-V V →
Relevó al CR-V de 2012 con más maletero y más silencio de marcha, y en 2018 añadió un híbrido de 2.0 que acabó dejando al diésel en un segundo plano. El 1.5 de gasolina tiene un punto débil conocido: en uso urbano diluye el aceite con gasolina. A pesar del formato SUV, es un coche de carretera pensado para familia, no un 4x4 para salir del asfalto.
Pros del CR-V V
- El 2.0 híbrido gasta poco y usa una mecánica ya probada en otros Honda.
- El interior es amplio y el maletero traga el equipaje de una familia sin problema.
- En autovía va cómodo y predecible, sin nervios ni ruidos extraños.
- El mantenimiento del gasolina y del híbrido es predecible y se cubre en la red Honda.
- Retiene valor mejor que muchos SUV coreanos de los mismos años.
Contras del CR-V V
- El 1.5 de gasolina no encaja con quien solo hace trayectos cortos, por la dilución de aceite.
- El 1.6 diésel queda fuera de lugar si el uso es casi todo urbano.
- La carrocería es conservadora y ya se nota al lado de rivales más nuevos.
- Las versiones de entrada salen con un equipamiento bastante justo.
Problemas a vigilar
- En el 1.5 turbo hay que mirar el nivel y el color del aceite: si ha subido, es que está diluyendo gasolina.
- El 1.6 diésel ensucia la válvula de gases y tapa el filtro de partículas cuando la unidad solo ha hecho ciudad.
- La batería del híbrido necesita un informe de estado en las unidades de muchos kilómetros.
Cómo ha envejecido
Ha bajado solo unas décimas porque el 1.5 de gasolina diluye aceite en ciudad y el diésel urbano tapa el filtro de partículas. El 2.0 híbrido sigue siendo un SUV familiar que aguanta kilómetros sin sustos; una unidad de 1.5 con el aceite subido no vale el precio del anuncio.
%20(front)%2C%20Serdang.jpg?width=480)
.jpg?width=480)