Honda CR-V II
2001–2006 · SUV
Motores: 2.0 i-VTEC, 2.2 i-CDTi
Precio usado orientativo: 2.500–5.500 €
Este coche ha bajado enteros con los años.
Ve a por el 2.0 i-VTEC con cambio manual: es la unidad más fácil de recomendar. El 2.2 i-CDTi solo encaja si haces carretera; en uso urbano mira el filtro de partículas y el turbo antes de comprar uno. En la prueba, escucha la suspensión en baches y nota si el embrague coge muy arriba: en unidades intensivas delata los kilómetros.
La segunda generación del CR-V quedó como un SUV familiar más que como un todoterreno, con mucho espacio útil y mecánica Honda conocida. El gasolina atmosférico cubre el día a día sin complicarse; el diésel está pensado para carretera. Diseño y tecnología ya pertenecen a otra década, pero su precio actual encaja con esa edad.
Pros
- El 2.0 i-VTEC es un gasolina atmosférico robusto y muy conocido.
- Con un mantenimiento básico, la fiabilidad Honda sigue estando de su lado.
- El habitáculo y el maletero son generosos para un SUV de esos años.
- En ocasión se paga poco, y eso compensa buena parte del desgaste propio de la edad.
- El recambio continúa disponible y alrededor del modelo hay una comunidad activa.
Contras
- El diseño y la tecnología del interior se notan ya de otra época.
- Las versiones de gasolina gastan más de lo que hoy parece razonable en un SUV.
- El 2.2 i-CDTi solo tiene sentido fuera de la ciudad; si no ve carretera, lo penaliza el filtro de partículas.
Problemas habituales a vigilar
- La suspensión y los silentblocks se resienten cuando la unidad acumula muchos kilómetros.
- El embrague suele llegar gastado en coches de uso intensivo, con el punto de cogida muy alto.
- En el 2.2 i-CDTi urbano, el filtro de partículas y el turbo se tapan si el coche no estira en carretera.
Cómo ha envejecido
Ha perdido casi un punto porque el formato ya pesa y la edad se nota en consumo, tacto y equipamiento. El i-CDTi de ciudad es el que más ha sufrido, con filtro de partículas y turbo castigados. Un 2.0 i-VTEC manual bien cuidado sigue siendo útil y barato; un diésel de cortos trayectos no merece el viaje.