Honda CR-V II vs Honda CR-V (3ª gen.): cuál comprar de segunda mano
Comparativa editorial de ocasión: evolución de nota, versión recomendada, pros, contras y averías frecuentes.
Ficha frente a ficha
| Criterio | Honda CR-V II | Honda CR-V (3ª gen.) |
|---|---|---|
| Nota hoy (sobre 10) | 6,8 / 10 | 8,2 / 10 |
| Nota cuando salió | 7,6 / 10 | 7,8 / 10 |
| Envejecimiento | -0,8 puntos | +0,4 puntos |
| Años de producción | 2001–2006 | 2007–2012 |
| Segmento | SUV | SUV |
| Etiqueta DGT | C / B | C |
| Precio usado orientativo | 2.500–5.500 € | 5.000–10.000 € |
| Motores disponibles | 2.0 i-VTEC, 2.2 i-CDTi | 2.0 i-VTEC, 2.4 i-VTEC, 2.2 i-CTDi |
| Qué versión comprar | Ve a por el 2.0 i-VTEC con cambio manual: es la unidad más fácil de recomendar. El 2.2 i-CDTi solo encaja si haces carretera; en uso urbano mira el filtro de partículas y el turbo antes de comprar uno. En la prueba, escucha la suspensión en baches y nota si el embrague coge muy arriba: en unidades intensivas delata los kilómetros. | Si hay que elegir, quédate con el 2.0 de gasolina, con cambio manual o con automático: es el equilibrio de la gama. Antes de comprar uno con el automático de cinco marchas, pruébalo en frío, porque cambia con poca suavidad y es el detalle que más unidades deja a medias. El 2.2 diésel solo entra si el volante bimasa no tiene holgura, y el 2.4 conviene descartarlo si te preocupa lo que gasta. |
Honda CR-V II →
La segunda generación del CR-V quedó como un SUV familiar más que como un todoterreno, con mucho espacio útil y mecánica Honda conocida. El gasolina atmosférico cubre el día a día sin complicarse; el diésel está pensado para carretera. Diseño y tecnología ya pertenecen a otra década, pero su precio actual encaja con esa edad.
Pros del CR-V II
- El 2.0 i-VTEC es un gasolina atmosférico robusto y muy conocido.
- Con un mantenimiento básico, la fiabilidad Honda sigue estando de su lado.
- El habitáculo y el maletero son generosos para un SUV de esos años.
- En ocasión se paga poco, y eso compensa buena parte del desgaste propio de la edad.
- El recambio continúa disponible y alrededor del modelo hay una comunidad activa.
Contras del CR-V II
- El diseño y la tecnología del interior se notan ya de otra época.
- Las versiones de gasolina gastan más de lo que hoy parece razonable en un SUV.
- El 2.2 i-CDTi solo tiene sentido fuera de la ciudad; si no ve carretera, lo penaliza el filtro de partículas.
Problemas a vigilar
- La suspensión y los silentblocks se resienten cuando la unidad acumula muchos kilómetros.
- El embrague suele llegar gastado en coches de uso intensivo, con el punto de cogida muy alto.
- En el 2.2 i-CDTi urbano, el filtro de partículas y el turbo se tapan si el coche no estira en carretera.
Cómo ha envejecido
Ha perdido casi un punto porque el formato ya pesa y la edad se nota en consumo, tacto y equipamiento. El i-CDTi de ciudad es el que más ha sufrido, con filtro de partículas y turbo castigados. Un 2.0 i-VTEC manual bien cuidado sigue siendo útil y barato; un diésel de cortos trayectos no merece el viaje.
Honda CR-V (3ª gen.) →
Tercera generación del CR-V, el SUV familiar de Honda de antes de que el segmento se llenara de motores pequeños con turbo: aquí la gasolina es atmosférica y de fiabilidad contrastada. El habitáculo es de los más amplios y prácticos de su época. En el mercado de ocasión todavía no ha subido como un RAV4 equivalente, y buena parte de su interés está ahí.
Pros del CR-V
- Los motores de gasolina i-VTEC están entre los más razonables y duraderos del segmento.
- El interior es amplio y muy práctico para una familia.
- La fiabilidad Honda viene contrastada por las generaciones anteriores del modelo.
- El recambio está disponible y la mecánica no esconde artificios raros.
- En carretera se comporta cómodo y seguro.
Contras del CR-V
- Las asistencias a la conducción y la seguridad activa se han quedado atrás frente a un SUV actual.
- El 2.4 de gasolina gasta más de lo razonable para lo que ofrece.
- El salpicadero y los plásticos delatan que es un coche de la década pasada.
- El 2.2 diésel sale más caro de mantener que los gasolina.
Problemas a vigilar
- En el 2.2 diésel de uso urbano, el volante bimasa y la válvula de gases son lo primero que da la cara.
- El filtro de partículas del i-CTDi acaba colmatándose en unidades que solo hacen ciudad.
- El automático de cinco marchas se muestra brusco al cambiar con el motor frío.
Cómo ha envejecido
Ha ganado cuatro décimas porque el mercado ha redescubierto el 2.0 de gasolina como SUV familiar fiable, y su precio todavía no ha seguido la escalada de un RAV4 equivalente. Lo que no acompaña esa revalorización es el 2.2 diésel con el volante bimasa holgado.
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