Honda Civic (8ª gen.) vs Toyota GT86: cuál comprar de segunda mano
Comparativa editorial de ocasión: evolución de nota, versión recomendada, pros, contras y averías frecuentes.
Ficha frente a ficha
| Criterio | Honda Civic (8ª gen.) | Toyota GT86 |
|---|---|---|
| Nota hoy (sobre 10) | 8,0 / 10 | 8,0 / 10 |
| Nota cuando salió | 7,6 / 10 | 8,6 / 10 |
| Envejecimiento | +0,4 puntos | -0,6 puntos |
| Años de producción | 2006–2011 | 2012–2021 |
| Segmento | Compacto | Compacto |
| Etiqueta DGT | C | C |
| Precio usado orientativo | 4.000–8.500 € | 12.000–20.000 € |
| Motores disponibles | 1.4/1.8 i-VTEC, 2.2 i-CTDi | 2.0 FA20 200 CV |
| Qué versión comprar | Quédate con el 1.8 i-VTEC de gasolina, que va por cadena y con cambio manual: es la unidad más limpia de historial y la más barata de mantener. Si te tienta el 2.2 i-CTDi, prueba el volante bimasa al ralentí, la válvula de gases y el turbo antes de soltar un euro. Deja las unidades con escape o centralita tocados si no traen historial claro. Y comprueba que el aire acondicionado enfría con el coche parado. | Busca una unidad con el cambio manual de seis marchas y de origen particular. Antes de comprar uno, mide el nivel de aceite y pregunta cómo se ha usado en frío: este motor puede consumir. El embrague y el diferencial trasero delatan tandas de circuito, y en coches rebajados hay que mirar los silentblocks. No esperes turbo ni tracción total: no existen en esta gama. |
Honda Civic (8ª gen.) →
Es el Civic de cinco puertas que se vendió con el salpicadero en dos niveles y el velocímetro digital arriba, y comparte mecánica con la berlina de la misma generación. Con los años su gasolina atmosférico de cadena ha aguantado mejor que los TSI y PureTech de la misma época, mientras que el diésel de la gama es el que más taller acumula. Muchas unidades llevan escape o electrónica trasteados, y eso marca lo que queda en el mercado.
Pros del Civic
- El 1.8 i-VTEC atmosférico va por cadena y hoy es la mecánica que más sentido tiene de la gama.
- El chasis y la dirección dan más juego que los de un Golf Mk5 equivalente.
- El salpicadero en dos niveles divide opiniones, pero el interior no delata dos décadas.
- Si nadie ha tocado escape ni centralita, es un Honda predecible y fácil de mantener en cualquier taller.
Contras del Civic
- El diésel 2.2 i-CTDi sale más caro de mantener que el gasolina y castiga el uso de ciudad.
- Las plazas traseras y el maletero quedan por debajo de lo que da un León.
- Hay menos unidades limpias que en el grupo VAG, porque abundan los escapes y las centralitas tocadas.
Problemas a vigilar
- El 1.8 gasta embrague en uso urbano y con los años hay que cambiar silentblocks.
- El 2.2 i-CTDi de ciudad da guerra con la válvula de gases, el volante bimasa y el turbo.
- La electrónica menor falla y el aire acondicionado deja de enfriar, así que conviene comprobarlo en parado.
Cómo ha envejecido
Ha ganado cuatro décimas porque un atmosférico de cadena aguanta mejor el paso de los años que los TSI y PureTech de la misma época, que han envejecido peor. El 1.8 que se puede reparar en cualquier taller sigue siendo un compacto razonable a estos precios; el 2.2 de ciudad con el bimasa holgado sale caro de mantener.
Toyota GT86 →
Nació de un proyecto común con Subaru y se vende también como BRZ, con chasis y motor compartidos. Es un cupé 2+2 de tracción trasera y peso contenido, no un tracción total como sugiere la tradición de la marca hermana. El dos litros bóxer es atmosférico, lleva cadena en vez de correa y hay que subirlo de vueltas para que corra: eso define todo su carácter.
Pros del GT86
- El chasis bajo y equilibrado es el principal argumento de este cupé.
- El motor lleva cadena de distribución, así que no hay correa que renovar ni turbo que vigilar.
- El cambio manual de seis marchas es el que mejor encaja con el carácter del coche.
- El recambio mecánico se comparte con el Subaru BRZ, lo que amplía las fuentes de piezas.
- El consumo se mantiene razonable si no se conduce buscando vueltas.
Contras del GT86
- Con 200 CV atmosféricos hay que subir el motor de vueltas para que empuje de verdad.
- El motor puede consumir aceite, algo a vigilar en el uso diario.
- Las plazas traseras son testimoniales: es un 2+2, no un cuatro plazas real.
- Hay unidades que vienen de tandas de circuito y conviene descartarlas.
Problemas a vigilar
- El dos litros bóxer consume aceite en algunas unidades; el nivel hay que medirlo durante la prueba.
- El embrague y el diferencial acusan el desgaste de las tandas de circuito.
- En los coches rebajados de suspensión, los silentblocks suelen llegar dañados.
Cómo ha envejecido
Ha bajado seis décimas porque el consumo de aceite del bóxer y las unidades traseadas en circuito ya pesan en el mercado. Un manual de particular con el nivel estable sigue siendo un cupé de tracción trasera honesto; uno que traga aceite o con diferencial de tandas no vale lo que piden.
