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Honda Civic (8ª gen.) vs Toyota Auris E150: cuál comprar de segunda mano

Comparativa editorial de ocasión: evolución de nota, versión recomendada, pros, contras y averías frecuentes.

Veredicto cara a caraHoy sale mejor parado el Honda Civic (8ª gen.) (8,0 frente a 7,8 del Toyota Auris E150, una ventaja de +0,2 puntos). Quédate con el 1.8 i-VTEC de gasolina, que va por cadena y con cambio manual: es la unidad más limpia de historial y la más barata de mantener. Si te tienta el 2.2 i-CTDi, prueba el volante bimasa al ralentí, la válvula de gases y el turbo antes de soltar un euro. Deja las unidades con escape o centralita tocados si no traen historial claro. Y comprueba que el aire acondicionado enfría con el coche parado. El Toyota Auris E150 sigue teniendo sentido si encuentras una unidad cuidada (Si hay que quedarse con una, el 1.6 de gasolina con palanca: lleva cadena de distribución y se olvida uno de la correa. El híbrido 1.8 llegó en 2010 y es la otra compra sensata, siempre que la batería de níquel no encienda testigos en la prueba. El 1.4 diésel es más simple que el 2.0, y en el 2.0 hay que exigir papeles de filtro de partículas, inyectores y junta de culata antes de comprar uno.).

Ficha frente a ficha

CriterioHonda Civic (8ª gen.)Toyota Auris E150
Nota hoy (sobre 10)8,0 / 107,8 / 10
Nota cuando salió7,6 / 107,4 / 10
Envejecimiento+0,4 puntos+0,4 puntos
Años de producción2006–20112006–2012
SegmentoCompactoCompacto
Etiqueta DGTCECO / C / B
Precio usado orientativo4.000–8.500 €4.500–9.000 €
Motores disponibles1.4/1.8 i-VTEC, 2.2 i-CTDi1.4 D-4D, 1.6 VVT-i, 2.0 D-4D, 1.8 Hybrid
Qué versión comprarQuédate con el 1.8 i-VTEC de gasolina, que va por cadena y con cambio manual: es la unidad más limpia de historial y la más barata de mantener. Si te tienta el 2.2 i-CTDi, prueba el volante bimasa al ralentí, la válvula de gases y el turbo antes de soltar un euro. Deja las unidades con escape o centralita tocados si no traen historial claro. Y comprueba que el aire acondicionado enfría con el coche parado.Si hay que quedarse con una, el 1.6 de gasolina con palanca: lleva cadena de distribución y se olvida uno de la correa. El híbrido 1.8 llegó en 2010 y es la otra compra sensata, siempre que la batería de níquel no encienda testigos en la prueba. El 1.4 diésel es más simple que el 2.0, y en el 2.0 hay que exigir papeles de filtro de partículas, inyectores y junta de culata antes de comprar uno.

Honda Civic (8ª gen.) →

Es el Civic de cinco puertas que se vendió con el salpicadero en dos niveles y el velocímetro digital arriba, y comparte mecánica con la berlina de la misma generación. Con los años su gasolina atmosférico de cadena ha aguantado mejor que los TSI y PureTech de la misma época, mientras que el diésel de la gama es el que más taller acumula. Muchas unidades llevan escape o electrónica trasteados, y eso marca lo que queda en el mercado.

Pros del Civic

  • El 1.8 i-VTEC atmosférico va por cadena y hoy es la mecánica que más sentido tiene de la gama.
  • El chasis y la dirección dan más juego que los de un Golf Mk5 equivalente.
  • El salpicadero en dos niveles divide opiniones, pero el interior no delata dos décadas.
  • Si nadie ha tocado escape ni centralita, es un Honda predecible y fácil de mantener en cualquier taller.

Contras del Civic

  • El diésel 2.2 i-CTDi sale más caro de mantener que el gasolina y castiga el uso de ciudad.
  • Las plazas traseras y el maletero quedan por debajo de lo que da un León.
  • Hay menos unidades limpias que en el grupo VAG, porque abundan los escapes y las centralitas tocadas.

Problemas a vigilar

  • El 1.8 gasta embrague en uso urbano y con los años hay que cambiar silentblocks.
  • El 2.2 i-CTDi de ciudad da guerra con la válvula de gases, el volante bimasa y el turbo.
  • La electrónica menor falla y el aire acondicionado deja de enfriar, así que conviene comprobarlo en parado.

Cómo ha envejecido

Ha ganado cuatro décimas porque un atmosférico de cadena aguanta mejor el paso de los años que los TSI y PureTech de la misma época, que han envejecido peor. El 1.8 que se puede reparar en cualquier taller sigue siendo un compacto razonable a estos precios; el 2.2 de ciudad con el bimasa holgado sale caro de mantener.

Toyota Auris E150 →

Toyota cambió el nombre del Corolla de cinco puertas por éste, pero no el planteamiento: un compacto previsible, bien armado y pensado para durar. A mitad de generación, en 2010, se añadió una versión híbrida con batería de níquel que anticipaba lo que vendría después en la marca. El interior aguanta kilómetros sin deshacerse; el diseño, en cambio, pasa inadvertido en cualquier aparcamiento.

Pros del Auris E150

  • El 1.6 de gasolina lleva cadena de distribución, así que no hay correa que cambiar.
  • Desde 2010 existe un híbrido 1.8, opción rara entonces en un compacto de este precio.
  • El 1.4 diésel es mecánicamente más simple que el 2.0 y da menos sustos.
  • El interior está bien montado y aguanta kilómetros sin desencajarse.
  • El precio de ocasión se mantiene contenido para lo que ofrece.

Contras del Auris E150

  • El diseño resulta anodino y no destaca en ningún aparcamiento.
  • El 2.0 diésel exige un presupuesto de mantenimiento que el 1.4 no pide.
  • La dinámica es correcta, pero no hay nada en el volante que entusiasme.
  • El híbrido pierde algo de maletero por culpa de la batería.

Problemas a vigilar

  • El 2.0 diésel falla por inyectores, filtro de partículas y junta de culata.
  • El 1.4 diésel atasca el filtro de partículas si hace vida urbana.
  • La batería híbrida de níquel enciende testigos y limita el modo eléctrico cuando envejece.
  • El embrague del 1.6 acusa el uso urbano y conviene probarlo en atasco.

Cómo ha envejecido

Ha subido cuatro décimas porque un compacto Toyota de cadena, o el híbrido, se revaloriza frente a los diésel que acumulan averías de culata e inyectores. La subida se recorta en el 2.0 diésel: una unidad con la junta tocada y sin papeles que lo demuestren no justifica el precio del anuncio.

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