Honda Accord 7ª vs Mazda 6 (GJ): cuál comprar de segunda mano
Comparativa editorial de ocasión: evolución de nota, versión recomendada, pros, contras y averías frecuentes.
Ficha frente a ficha
| Criterio | Honda Accord 7ª | Mazda 6 (GJ) |
|---|---|---|
| Nota hoy (sobre 10) | 7,8 / 10 | 7,8 / 10 |
| Nota cuando salió | 7,6 / 10 | 8,2 / 10 |
| Envejecimiento | +0,2 puntos | -0,4 puntos |
| Años de producción | 2003–2008 | 2012–2018 |
| Segmento | Berlina | Berlina |
| Etiqueta DGT | C / B | C / B |
| Precio usado orientativo | 3.000–7.000 € | 9.000–16.000 € |
| Motores disponibles | 2.0/2.4 i-VTEC, 2.2 i-CTDi | 2.0/2.5 Skyactiv-G, 2.2 Skyactiv-D |
| Qué versión comprar | Si hay que elegir, el 2.0 i-VTEC manual: lleva distribución por cadena, así que no hay correa que cambiar ni ese gasto encima de la mesa. Si tiras al diésel, el 2.2 i-CTDi también va con cambio manual, pero exige prueba con motor caliente: si se enciende el testigo del filtro de partículas o el embrague golpea al soltar, el volante bimasa está cansado y el precio tiene que bajar. Antes de comprar uno, deja el aire acondicionado funcionando al ralentí unos minutos: ahí es donde deja de enfriar. | Si hay que quedarse con una unidad, el 2.0 de gasolina con cambio manual: es de cadena, no de correa, y es el que menos visitas al taller genera. El 2.2 diésel encaja si haces carretera, pero antes de comprar uno hay que ver el historial del filtro de partículas y del AdBlue; en uso urbano el filtro se colmata y el aditivo cristaliza o falla el sensor. El 2.5 empuja más a cambio de un consumo algo mayor. |
Honda Accord 7ª →
La séptima generación del Accord es la berlina media de Honda justo antes de que el mercado se fuera al SUV y dejara de mirar este tipo de coche. Combina gasolina atmosféricos i-VTEC, con cadena de distribución en lugar de correa, y un diésel propio, el 2.2 i-CTDi, que fue de los primeros de la marca. Destaca por un chasis estable en autopista y un habitáculo amplio para su época, no por la imagen ni por el multimedia.
Pros del Accord 7ª
- El 2.0 i-VTEC lleva cadena de distribución y es la mecánica más sencilla y barata de mantener de la gama.
- El 2.2 i-CTDi gasta poco en carretera cuando el filtro de partículas está limpio y hace kilómetros largos.
- El chasis sigue siendo estable y sereno en autopista para una berlina de 2003.
- El habitáculo es amplio delante y detrás, por encima de lo habitual en su época.
- El recambio Honda todavía aparece con facilidad y hay red que conoce estos motores.
Contras del Accord 7ª
- La edad se nota en la electrónica y en los plásticos del interior, que muestran los años.
- El sistema multimedia quedó anticuado y no existe una actualización oficial que lo ponga al día.
- El mercado ignoró estas berlinas en favor del SUV, así que cuesta encontrar unidades cuidadas.
- El 2.2 i-CTDi no encaja con un uso solo urbano: necesita carretera para regenerar el filtro de partículas.
Problemas a vigilar
- El filtro de partículas del 2.2 i-CTDi se colmata en unidades que solo hacen ciudad y enciende el testigo.
- El embrague y el volante bimasa de los diésel con muchos kilómetros empiezan a golpear y acaban necesitando sustitución.
- El aire acondicionado deja de enfriar con el coche parado: hay que probarlo al ralentí, no solo en marcha.
Cómo ha envejecido
Sube unas décimas porque las berlinas medias de su precio han envejecido peor y el i-VTEC de cadena ha demostrado ser una mecánica sencilla que aguanta kilómetros. Un 2.0 manual de particular sigue siendo una berlina seria y amplia; un i-CTDi de ciudad con el filtro de partículas colmatado necesita un descuento que el anuncio casi nunca refleja.
Mazda 6 (GJ) →
Berlina media de la era del diseño Kodo y la mecánica Skyactiv, que llegó en 2012 como alternativa japonesa al Passat y al Insignia. El gasolina cubre el uso razonable y el 2.2 diésel está pensado para carretera. Su punto débil de cara al rival no es la mecánica sino el maletero, justo para el segmento; a cambio, envejece mejor que buena parte de la competencia.
Pros del 6
- El diseño Kodo todavía parece actual cuando lo ves aparcado en la calle.
- El 2.0 de gasolina es un motor sencillo, de cadena y de consumo contenido.
- El chasis y la dirección tienen un tacto que las berlinas rivales no suelen dar.
- El interior está rematado por encima de lo habitual entre los japoneses del segmento.
- Las versiones de gasolina han demostrado una fiabilidad general buena con los años.
Contras del 6
- El 2.2 diésel genera costes de filtro de partículas y de AdBlue si el mantenimiento se descuida.
- El maletero de la berlina se queda justo frente a los rivales europeos.
- Hay poca oferta en el mercado de ocasión comparada con un Passat o un Insignia.
- Los recambios Mazda son menos abundantes que los de las marcas del grupo Volkswagen.
Problemas a vigilar
- En el 2.2 diésel, el filtro de partículas se colmata cuando la unidad hace vida urbana.
- El sistema de AdBlue cristaliza y los sensores de NOx fallan en diésel con kilómetros.
- El turbo del diésel sufre en unidades que no han visto el mantenimiento que tocaba.
Cómo ha envejecido
Ha envejecido mejor que la media del segmento, pero pierde unas décimas por el coste del diésel con años y por un parque que ya tiene edad. Un 2.0 de gasolina manual sigue cubriendo el papel de berlina razonable sin sobresaltos; un diésel con el filtro de partículas colmatado necesita taller antes que llaves.

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