Ford S-Max I vs Mercedes-Benz Sprinter W906: cuál comprar de segunda mano
Comparativa editorial de ocasión: evolución de nota, versión recomendada, pros, contras y averías frecuentes.
Ficha frente a ficha
| Criterio | Ford S-Max I | Mercedes-Benz Sprinter W906 |
|---|---|---|
| Nota hoy (sobre 10) | 6,5 / 10 | 6,5 / 10 |
| Nota cuando salió | 8,2 / 10 | 8,0 / 10 |
| Envejecimiento | -1,7 puntos | -1,5 puntos |
| Años de producción | 2006–2014 | 2006–2018 |
| Segmento | Monovolumen | Monovolumen |
| Etiqueta DGT | C / B | C / B |
| Precio usado orientativo | 3.500–8.500 € | 8.000–22.000 € |
| Motores disponibles | 1.6/2.0 EcoBoost, 2.0/2.2 TDCi | 2.1/2.2 CDI OM651, 3.0 V6 CDI, 2.1/2.2 gasolina |
| Qué versión comprar | Si hay que quedarse con una versión, el 2.0 TDCi con cambio manual. Deja de lado la PowerShift: si da tirones al salir o huele a embrague quemado, esa unidad está sentenciada. El 1.6 EcoBoost lleva correa bañada en aceite, así que el historial de cambios de lubricante tiene que estar claro y con papeles. Si el TDCi ha hecho vida urbana, comprueba el filtro de partículas con una prueba larga por carretera. | Busca un 314 o 316 CDI con cambio manual. Si es Euro 6, prueba el AdBlue y el filtro de partículas en frío; en un ex-reparto, escucha los silentblocks. En combi, mira la suspensión trasera. Sale más caro que un Ducato y las averías se pagan a tarifa Mercedes. |
Ford S-Max I →
En un segmento de cajas altas y perezosas, este monovolumen se conducía como un Focus grande, y esa fue siempre su seña de identidad. No es el Galaxy: aquel estira la batalla y ofrece siete plazas de verdad, mientras que el S-Max apuesta por la agilidad y una segunda fila con asientos individuales. Lo hay de gasolina EcoBoost y diésel TDCi, y su diseño todavía no parece un fósil de los años 2000.
Pros del S-Max I
- La dirección y el comportamiento están entre lo mejor que ha dado el segmento de los monovolúmenes.
- El 2.0 TDCi manual es eficiente y cualquier taller Ford lo conoce bien.
- El diseño ha envejecido con dignidad y no parece un coche de hace quince años.
- El habitáculo es amplio y la segunda fila monta asientos individuales en lugar de una banqueta.
- Los precios de ocasión quedan contenidos frente a los rivales del grupo VAG.
Contras del S-Max I
- La PowerShift mancha el parque: hay muchas unidades baratas que esconden una caja cara de arreglar.
- El EcoBoost lleva correa bañada en aceite y exige cambios de lubricante estrictos, algo que no siempre se ha cumplido.
- Cuando hacen falta siete asientos de verdad, el Galaxy de batalla larga gana en plazas y maletero.
- La electrónica Ford de aquella generación ha dejado un parque irregular, con unidades mejores que otras.
Problemas a vigilar
- La PowerShift da tirones al arrancar, hace los cambios con lentitud y acaba oliendo a embrague quemado.
- El 1.6 EcoBoost estira la correa bañada en aceite y cansa el turbo si se han alargado los intervalos de lubricante.
- El filtro de partículas y la válvula de gases se colmatan en los TDCi que han hecho vida de ciudad.
- Los sensores de aparcamiento y la cámara trasera fallan en las versiones que los equipan.
Cómo ha envejecido
Ha perdido más de punto y medio porque la PowerShift y el EcoBoost de correa bañada han pasado más factura de la que el chasis merecía. Un 2.0 TDCi manual de particular sigue siendo de los monovolúmenes más agradables de conducir de su época; una unidad con automático que huele a embrague no vale el precio del anuncio.
Mercedes-Benz Sprinter W906 →
Furgón grande y base habitual de camper, con un acabado por encima del comercial medio. El cuatro cilindros diésel (OM651) aguanta kilómetros si el aceite se cambió; el AdBlue y el filtro de partículas delatan el reparto urbano. De ocasión sale más caro que un Ducato equivalente.
Pros del Sprinter W906
- El cuatro cilindros CDI aguanta kilometrajes altos cuando el aceite se ha cambiado a tiempo.
- El acabado y el confort quedan por encima del furgón comercial medio.
- La gama cubre varias longitudes, furgón de carga y combi de pasajeros.
- Sirve de base de camper con un chasis que el aficionado ya conoce.
- El 3.0 V6 CDI empuja las versiones más pesadas con un par que el 2.1 no tiene.
Contras del Sprinter W906
- En unidades de reparto urbano, el AdBlue y el filtro de partículas se convierten en factura recurrente.
- El precio de ocasión queda alto frente a un Ducato o un Crafter equivalente.
- Las averías se pagan a tarifa Mercedes, no a tarifa de furgón de barrio.
Problemas a vigilar
- El AdBlue cristaliza y falla el sensor en unidades de reparto urbano.
- El filtro de partículas y la válvula de gases se tapan en diésel muy parado o de trayectos cortos.
- Los silentblocks de las flotas de reparto golpetean en cuanto sales del asfalto liso.
- La suspensión trasera del combi baja y hace ruido si ha cargado siempre al límite.
Cómo ha envejecido
Ha perdido punto y medio porque el AdBlue Euro 6, el filtro de partículas de ciudad y los silentblocks de flota ya delatan estas unidades. El mercado sigue respetando el nombre; una unidad con el AdBlue cristalizado y el filtro colmatado es una mala compra aunque el anuncio parezca barato.
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