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Ford S-Max I
Foto: Wikimedia Commons (licencia libre)

Ford S-Max I

2006–2014 · Monovolumen

Motores: 1.6/2.0 EcoBoost, 2.0/2.2 TDCi

Precio usado orientativo: 3.500–8.500 €

8,2 → 6,5↓ -1,7

Este coche ha bajado enteros con los años.

CompraSi hay que quedarse con una versión, el 2.0 TDCi con cambio manual. Deja de lado la PowerShift: si da tirones al salir o huele a embrague quemado, esa unidad está sentenciada. El 1.6 EcoBoost lleva correa bañada en aceite, así que el historial de cambios de lubricante tiene que estar claro y con papeles. Si el TDCi ha hecho vida urbana, comprueba el filtro de partículas con una prueba larga por carretera.

En un segmento de cajas altas y perezosas, este monovolumen se conducía como un Focus grande, y esa fue siempre su seña de identidad. No es el Galaxy: aquel estira la batalla y ofrece siete plazas de verdad, mientras que el S-Max apuesta por la agilidad y una segunda fila con asientos individuales. Lo hay de gasolina EcoBoost y diésel TDCi, y su diseño todavía no parece un fósil de los años 2000.

Pros

  • La dirección y el comportamiento están entre lo mejor que ha dado el segmento de los monovolúmenes.
  • El 2.0 TDCi manual es eficiente y cualquier taller Ford lo conoce bien.
  • El diseño ha envejecido con dignidad y no parece un coche de hace quince años.
  • El habitáculo es amplio y la segunda fila monta asientos individuales en lugar de una banqueta.
  • Los precios de ocasión quedan contenidos frente a los rivales del grupo VAG.

Contras

  • La PowerShift mancha el parque: hay muchas unidades baratas que esconden una caja cara de arreglar.
  • El EcoBoost lleva correa bañada en aceite y exige cambios de lubricante estrictos, algo que no siempre se ha cumplido.
  • Cuando hacen falta siete asientos de verdad, el Galaxy de batalla larga gana en plazas y maletero.
  • La electrónica Ford de aquella generación ha dejado un parque irregular, con unidades mejores que otras.

Problemas habituales a vigilar

  • La PowerShift da tirones al arrancar, hace los cambios con lentitud y acaba oliendo a embrague quemado.
  • El 1.6 EcoBoost estira la correa bañada en aceite y cansa el turbo si se han alargado los intervalos de lubricante.
  • El filtro de partículas y la válvula de gases se colmatan en los TDCi que han hecho vida de ciudad.
  • Los sensores de aparcamiento y la cámara trasera fallan en las versiones que los equipan.

Cómo ha envejecido

Ha perdido más de punto y medio porque la PowerShift y el EcoBoost de correa bañada han pasado más factura de la que el chasis merecía. Un 2.0 TDCi manual de particular sigue siendo de los monovolúmenes más agradables de conducir de su época; una unidad con automático que huele a embrague no vale el precio del anuncio.

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