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Ford Focus RS Mk3 vs Renault Mégane IV: cuál comprar de segunda mano

Comparativa editorial de ocasión: evolución de nota, versión recomendada, pros, contras y averías frecuentes.

Veredicto cara a caraEmpate en nuestra guía con un 7,2 sobre 10 hoy para ambos. La decisión depende del estado concreto de la unidad: en el Ford Focus RS Mk3 busca Busca una unidad de serie, con papeles y sin preparación. Antes de comprar uno, pide si entró en la campaña de la junta de culata y comprueba que no hay síntomas: pérdida de refrigerante o humo blanco en frío son motivo para marcharse. Prueba el embrague y el acoplamiento trasero en marcha; las unidades de circuito los llevan al límite. En el Renault Mégane IV prioriza Prioriza el 1.5 dCi con cambio manual: es el conjunto más tranquilo de la gama. Si te tira un gasolina, el 1.3 TCe lleva cadena y hay que escucharla en frío y mirar el nivel de aceite antes de comprar uno. Con el automático EDC, pruébalo en atasco: los tirones delatan el embrague. El RS es otra historia de presupuesto: turbo, embrague y, si es un Trophy, el eje trasero direccional.

Ficha frente a ficha

CriterioFord Focus RS Mk3Renault Mégane IV
Nota hoy (sobre 10)7,2 / 107,2 / 10
Nota cuando salió8,7 / 108,0 / 10
Envejecimiento-1,5 puntos-0,8 puntos
Años de producción2016–20182016–2022
SegmentoCompactoCompacto
Etiqueta DGTCC
Precio usado orientativo25.000–40.000 €8.000–18.000 €
Motores disponibles2.3 EcoBoost (350 CV)1.2 TCe, 1.3 TCe, 1.5/1.6 dCi, RS 1.8 TCe
Qué versión comprarBusca una unidad de serie, con papeles y sin preparación. Antes de comprar uno, pide si entró en la campaña de la junta de culata y comprueba que no hay síntomas: pérdida de refrigerante o humo blanco en frío son motivo para marcharse. Prueba el embrague y el acoplamiento trasero en marcha; las unidades de circuito los llevan al límite.Prioriza el 1.5 dCi con cambio manual: es el conjunto más tranquilo de la gama. Si te tira un gasolina, el 1.3 TCe lleva cadena y hay que escucharla en frío y mirar el nivel de aceite antes de comprar uno. Con el automático EDC, pruébalo en atasco: los tirones delatan el embrague. El RS es otra historia de presupuesto: turbo, embrague y, si es un Trophy, el eje trasero direccional.

Ford Focus RS Mk3 →

Es el Focus más extremo que Ford ha vendido: 350 caballos, tracción total con reparto activo y un modo de derrape que el Mk2 no conocía. Producción corta, entre 2016 y 2018, y fama de coche de tandas en circuito, lo que explica que muchas unidades de ocasión vengan castigadas. Su punto negro conocido es la junta de culata del motor turbo.

Pros del Focus RS Mk3

  • El 2.3 turbo de 350 CV con tracción total y modo de derrape es algo que el Mk2 nunca ofreció.
  • El chasis y los frenos están al nivel de los compactos deportivos de verdad.
  • La producción limitada mantiene la imagen y el interés en el mercado de ocasión.
  • La base mecánica es sólida y admite preparación si se hace con cabeza.
  • El equipamiento de fábrica es completo para un compacto de este carácter.

Contras del Focus RS Mk3

  • El precio de ocasión sigue siendo alto para la edad que ya tiene el coche.
  • El seguro y el consumo son los de un superdeportivo disfrazado de compacto.
  • Muchas unidades han pasado por circuito, y encontrar una virgen cuesta trabajo.
  • La sombra de la junta de culata pesa sobre cualquier negociación.

Problemas a vigilar

  • La junta de culata falla en varias unidades; hay que mirar campañas, nivel de refrigerante y humo en frío.
  • La bomba de agua y la refrigeración se resienten en los coches muy exigidos.
  • El embrague y el acoplamiento de la tracción trasera acusan las tandas en circuito y el uso del modo de derrape.

Cómo ha envejecido

Ha perdido punto y medio porque el fallo de la junta de culata ya es de dominio público y lastra la confianza. Un RS de serie, con la culata en orden y la tracción sana, sigue siendo un compacto especial; uno muy preparado o con síntomas de junta no merece el precio que pide el anuncio.

Renault Mégane IV →

Es el último Mégane con motor de combustión: el Mégane que le siguió ya es eléctrico. Se vendió con gasolina de cadena y diésel, y con un RS firmado por Renault Sport que en versión Trophy añade eje trasero direccional. El diseño rompe con el compacto anónimo de su época, aunque el acabado cambia mucho de una versión a otra y las de entrada se notan justas.

Pros del Mégane IV

  • El chasis es capaz y el RS de esta generación está entre los compactos deportivos serios.
  • El 1.5 dCi gasta poco y cualquier taller Renault lo conoce de memoria.
  • El diseño se distingue de un compacto genérico y todavía no parece viejo.
  • Las versiones altas traen pantalla, ayudas a la conducción y climatizador bizona.
  • Fuera del RS, los precios de ocasión son razonables para lo que ofrece.

Contras del Mégane IV

  • El automático EDC da tirones en los atascos y su embrague no es barato de cambiar.
  • El acabado varía demasiado según la versión y las de entrada se quedan escasas.
  • El RS implica asumir un seguro y un mantenimiento caros desde el primer día.
  • Los gasolina de cadena no encajan con quien busca un motor que no dé que hacer.

Problemas a vigilar

  • Los TCe de cadena pueden sonar en frío y consumen aceite, así que hay que vigilar el nivel entre revisiones.
  • La EDC delata el desgaste del embrague con tirones, sobre todo en frío y en tráfico denso.
  • En un RS que haya pisado circuito hay que revisar turbo, embrague y neumáticos, y en el Trophy el eje trasero direccional.

Cómo ha envejecido

Ha perdido menos de un punto porque el chasis sigue en forma y el dCi aguanta bien los kilómetros, pero los gasolina de cadena y la EDC ya pesan en la valoración. Un dCi manual de particular sigue siendo una compra con sentido; un TCe que bebe aceite o un automático que tira en atasco, no. El RS es otro presupuesto aparte.

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