Fiat 500e vs Kia Picanto III: cuál comprar de segunda mano
Comparativa editorial de ocasión: evolución de nota, versión recomendada, pros, contras y averías frecuentes.
Ficha frente a ficha
| Criterio | Fiat 500e | Kia Picanto III |
|---|---|---|
| Nota hoy (sobre 10) | 7,0 / 10 | 7,0 / 10 |
| Nota cuando salió | 7,6 / 10 | 7,2 / 10 |
| Envejecimiento | -0,6 puntos | -0,2 puntos |
| Años de producción | 2020– | 2017– |
| Segmento | Urbano | Urbano |
| Etiqueta DGT | CERO | C |
| Precio usado orientativo | 14.000–24.000 € | 7.000–12.000 € |
| Motores disponibles | Electric 24/42 kWh | 1.0/1.2 MPI, 1.0 T-GDI |
| Qué versión comprar | Quédate con el de 42 kWh si el coche va a salir alguna vez del centro, y pide un diagnóstico de batería con historial de cargas antes de comprar uno. La autonomía del anuncio no sirve: haz una prueba real y comprueba que el cargador de a bordo y el cable cargan de verdad. El de 24 kWh solo encaja para trayectos urbanos cortos y a un precio muy recortado; al precio del grande no tiene sentido. | Si hay que quedarse con una, el 1.2 MPI con cambio manual: es la mecánica más simple de la gama. El 1.0 T-GDI manual también vale, pero ese motor puede consumir aceite, así que mira el nivel y pide historial del turbo. Antes de comprar uno automático, pruébalo en atasco: si la doble embrague tira o da tirones al arrancar, déjalo. Y si vas a usarlo en autopista cargado, haz la prueba así, porque se queda justo. |
Fiat 500e →
El 500 actual es un eléctrico de batería desde el papel en blanco, no un 500 de combustión con un cable, aunque guarda la carrocería retro y las dimensiones de urbano puro. Se vende con dos paquetes de batería: el pequeño está pensado para moverse por el barrio y el grande estira algo más el radio de uso. El maletero sigue siendo el de siempre, y con frío o en autopista la autonomía cae bastante.
Pros del 500e
- El diseño retro envejece despacio y no parece un eléctrico de laboratorio.
- El tamaño permite aparcar y moverse por ciudad sin buscar hueco extra.
- El gasto de uso en urbe es bajo y el mantenimiento se olvida de aceite y correas.
- El silencio y la suavidad de marcha encajan con el uso para el que está hecho.
- El equipamiento y la conectividad son de generación actual, no de un 500 de 2007.
Contras del 500e
- La autonomía real se recorta en autopista y con frío, más de lo que promete el anuncio.
- El precio de ocasión sigue alto para un urbano eléctrico de maletero mínimo.
- Las plazas traseras y el maletero son los de un 500: no hay milagro de litros.
- La carga rápida queda por detrás de eléctricos más nuevos del mismo tamaño.
Problemas a vigilar
- La batería necesita un diagnóstico con historial de cargas y la garantía restante antes de comprar uno.
- El cargador de a bordo y el cable fallan en algunas unidades, así que hay que probarlos cargando en el mismo sitio.
- El software de la pantalla se queda colgado y las actualizaciones no siempre llegan.
Cómo ha envejecido
Ha perdido seis décimas porque la autonomía real ya no sorprende y el precio de ocasión se mantiene alto para lo que ofrece. El de 42 kWh con la batería medida sirve para ciudad, aunque en carretera se queda corto. El de 24 kWh solo se justifica si el descuento sobre el grande es de verdad.
Kia Picanto III →
Tercera generación del urbano de Kia, lanzada en 2017 y todavía a la venta. El 1.0 T-GDI de cadena es la novedad mecánica frente al 1.2 MPI atmosférico, más sencillo. El automático de doble embrague arrastra los mismos fallos que en el resto del grupo Hyundai-Kia. Las unidades más recientes del parque aún están dentro de la garantía de siete años que dio la marca.
Pros del Picanto III
- El diseño está al día y los acabados quedan por encima de los del Picanto anterior.
- El 1.0 T-GDI gasta poco y lleva cadena de distribución, no correa.
- Kia dio siete años de garantía, y las unidades recientes todavía la conservan.
- En ciudad los consumos se quedan contenidos con cualquiera de los gasolina.
- El precio de ocasión es razonable para un urbano de estos años.
Contras del Picanto III
- El automático de doble embrague lastra las unidades que lo montan.
- El espacio interior se queda justo frente a un Jazz o un Aygo.
- Con el coche cargado, el 1.0 T-GDI va escaso en autopista.
- La depreciación aún está en curso y seguirá bajando el precio.
Problemas a vigilar
- La caja de doble embrague falla en arranques y en marcha lenta: se nota en el atasco.
- El embrague se gasta antes en las unidades que han hecho mucha ciudad.
- El turbo del 1.0 T-GDI provoca consumo de aceite, así que conviene vigilar el nivel.
- Los silentblocks y los amortiguadores se resienten con la edad y los kilómetros.
Cómo ha envejecido
Ha bajado muy poco, de 7.2 a 7, y envejece mejor que el Picanto II. Un 1.0 T-GDI o un 1.2 MPI manual de particular sigue siendo un urbano actual y con garantía en las unidades recientes; un automático que tira en atasco no justifica el precio del anuncio.

