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Citroën Saxo vs Mazda 121: cuál comprar de segunda mano

Comparativa editorial de ocasión: evolución de nota, versión recomendada, pros, contras y averías frecuentes.

Veredicto cara a caraEmpate en nuestra guía con un 4,5 sobre 10 hoy para ambos. La decisión depende del estado concreto de la unidad: en el Citroën Saxo busca Busca el 1.1 o el 1.4 de gasolina con cambio manual y exige la distribución cambiada por tiempo, no por kilómetros: con veinte años encima, el papel de la correa vale más que el cuentakilómetros. El VTS conserva tirón entre aficionados; filtra unidades modificadas y comprueba la carburación en frío. El 1.5 D es el diésel de la gama. Si el coche no arranca a la primera, deja el anuncio. En el Mazda 121 prioriza Si hay que quedarse con uno, el 1.3 con cambio manual. Antes de comprar uno, pide los papeles de la distribución: en estos motores la correa se cambia por tiempo y no por kilómetros, y en una unidad de veinte años casi nunca está al día. Lo bueno es que debajo hay un Fiesta Mk4, así que la correa y el resto del recambio se piden como Ford y salen baratos.

Ficha frente a ficha

CriterioCitroën SaxoMazda 121
Nota hoy (sobre 10)4,5 / 104,5 / 10
Nota cuando salió6,8 / 106,5 / 10
Envejecimiento-2,3 puntos-2,0 puntos
Años de producción1996–20031996–2002
SegmentoUrbanoUrbano
Etiqueta DGTBB
Precio usado orientativo500–2.000 €600–2.000 €
Motores disponibles1.0/1.1/1.4/1.6 gasolina, 1.5 D1.3, 1.5
Qué versión comprarBusca el 1.1 o el 1.4 de gasolina con cambio manual y exige la distribución cambiada por tiempo, no por kilómetros: con veinte años encima, el papel de la correa vale más que el cuentakilómetros. El VTS conserva tirón entre aficionados; filtra unidades modificadas y comprueba la carburación en frío. El 1.5 D es el diésel de la gama. Si el coche no arranca a la primera, deja el anuncio.Si hay que quedarse con uno, el 1.3 con cambio manual. Antes de comprar uno, pide los papeles de la distribución: en estos motores la correa se cambia por tiempo y no por kilómetros, y en una unidad de veinte años casi nunca está al día. Lo bueno es que debajo hay un Fiesta Mk4, así que la correa y el resto del recambio se piden como Ford y salen baratos.

Citroën Saxo →

Es el hermano gemelo del Peugeot 106, con el que comparte plataforma y casi toda la mecánica, un urbano ligero y sencillo de finales de los noventa. El grueso de la oferta se mueve con gasolina pequeños de 1.1 y 1.4, mientras que el VTS de 1.6 se ha convertido en la versión que buscan los aficionados y ya cotiza aparte. También existió un 1.5 D para quien hacía kilómetros.

Pros del Saxo

  • La mecánica es sencilla y el recambio se encuentra barato en cualquier desguace de PSA.
  • Es ligero y ágil, y aparca en huecos donde un C3 ya no entra.
  • El VTS cotiza al alza entre aficionados que buscan un Saxo con carácter.
  • Las versiones pequeñas gastan poco si el uso es de ciudad.
  • El precio de entrada es casi simbólico para quien acepta un coche de más de veinte años.

Contras del Saxo

  • La seguridad y el equipamiento son de otra era y se notan en cualquier vía rápida.
  • La insonorización es pobre en autopista y el viaje cansa en cuanto se sale del pueblo.
  • El interior no ha envejecido bien: plásticos, moqueta y asientos llegan desgastados.
  • El VTS acumula muchas unidades modificadas que esconden un mantenimiento irregular.

Problemas a vigilar

  • La distribución de los gasolina hay que cambiarla por tiempo y no por kilómetros; si la correa se rompe, se lleva el motor por delante.
  • La carburación del VTS falla sin mantenimiento y el motor no coge el ralentí en frío.

Cómo ha envejecido

Ha perdido más de dos puntos porque la seguridad es de otra época y el estado real de cada unidad pesa más que el precio simbólico del anuncio. Un 1.1 o un 1.4 con la correa hecha sigue siendo un urbano ligero y aprovechable; un VTS modificado o cualquier Saxo que no arranca en frío no vale ni el viaje.

Mazda 121 →

Es un Ford Fiesta Mk4 con parrilla y volante Mazda, vendido entre 1996 y 2002 con motores de gasolina pequeños. Eso tiene una ventaja clara: la mecánica es Ford y cualquier taller la conoce. La contrapartida es que quedan poquísimos y que su seguridad es la de un urbano diseñado hace más de veinticinco años.

Pros del 121

  • La mecánica es Ford, así que las piezas salen baratas y cualquier taller sabe trabajar en él.
  • El 1.3 es un motor sencillo, con consumos bajos en ciudad y pocos sitios por donde fallar.
  • Mide poco y gira mucho: aparcar en huevos justos es su mejor argumento.
  • El mantenimiento de la mecánica base es sencillo y predecible, sin electrónica que complique el diagnóstico.
  • Al compartir casi todo con el Fiesta Mk4, el recambio de desguace todavía aparece aunque el 121 escasee.

Contras del 121

  • El parque está casi extinguido y encontrar una unidad a la venta ya es una tarea en sí misma.
  • La seguridad y la estructura quedan por debajo de cualquier estándar actual.
  • Casi todas las unidades superan los veinte años y arrastran el desgaste de varios dueños.
  • No aporta nada que no dé un Fiesta Mk4, que además es mucho más fácil de encontrar.

Problemas a vigilar

  • La distribución de los gasolina se cambia por tiempo y no por kilómetros; sin factura reciente hay que presupuestar la correa.
  • El embrague llega cansado a muchas unidades que han hecho toda su vida en ciudad.
  • La suspensión sufre en coches sin mantenimiento y los silentblocks y amortiguadores delatan el traqueteo en la prueba.

Cómo ha envejecido

Ha perdido dos puntos porque el parque está casi extinguido y la edad asusta más que la mecánica. Un 1.3 manual con la correa al día sigue siendo un Fiesta con parrilla Mazda y sirve para lo que servía; una unidad sin papeles de distribución no vale ni el precio simbólico que piden por ella.

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