Mazda 121
1996–2002 · Urbano
Motores: 1.3, 1.5
Precio usado orientativo: 600–2.000 €
Este coche ha bajado enteros con los años.
Si hay que quedarse con uno, el 1.3 con cambio manual. Antes de comprar uno, pide los papeles de la distribución: en estos motores la correa se cambia por tiempo y no por kilómetros, y en una unidad de veinte años casi nunca está al día. Lo bueno es que debajo hay un Fiesta Mk4, así que la correa y el resto del recambio se piden como Ford y salen baratos.
Es un Ford Fiesta Mk4 con parrilla y volante Mazda, vendido entre 1996 y 2002 con motores de gasolina pequeños. Eso tiene una ventaja clara: la mecánica es Ford y cualquier taller la conoce. La contrapartida es que quedan poquísimos y que su seguridad es la de un urbano diseñado hace más de veinticinco años.
Pros
- La mecánica es Ford, así que las piezas salen baratas y cualquier taller sabe trabajar en él.
- El 1.3 es un motor sencillo, con consumos bajos en ciudad y pocos sitios por donde fallar.
- Mide poco y gira mucho: aparcar en huevos justos es su mejor argumento.
- El mantenimiento de la mecánica base es sencillo y predecible, sin electrónica que complique el diagnóstico.
- Al compartir casi todo con el Fiesta Mk4, el recambio de desguace todavía aparece aunque el 121 escasee.
Contras
- El parque está casi extinguido y encontrar una unidad a la venta ya es una tarea en sí misma.
- La seguridad y la estructura quedan por debajo de cualquier estándar actual.
- Casi todas las unidades superan los veinte años y arrastran el desgaste de varios dueños.
- No aporta nada que no dé un Fiesta Mk4, que además es mucho más fácil de encontrar.
Problemas habituales a vigilar
- La distribución de los gasolina se cambia por tiempo y no por kilómetros; sin factura reciente hay que presupuestar la correa.
- El embrague llega cansado a muchas unidades que han hecho toda su vida en ciudad.
- La suspensión sufre en coches sin mantenimiento y los silentblocks y amortiguadores delatan el traqueteo en la prueba.
Cómo ha envejecido
Ha perdido dos puntos porque el parque está casi extinguido y la edad asusta más que la mecánica. Un 1.3 manual con la correa al día sigue siendo un Fiesta con parrilla Mazda y sirve para lo que servía; una unidad sin papeles de distribución no vale ni el precio simbólico que piden por ella.