Chevrolet Kalos
2002–2008 · Urbano
Motores: 1.2, 1.4
Precio usado orientativo: 800–2.000 €
Este coche ha bajado enteros con los años.
Si hay que quedarse con uno, el 1.2: es el motor más sencillo de la gama y el que menos puede fallar, aunque el 1.4 empuja algo más. Antes de comprar uno, exige papeles de distribución y refrigeración hechas por tiempo, no solo por kilómetros, y descarta las unidades sin mantenimiento de embrague y suspensión. Ten en cuenta que en autopista se mueve poco y que el viento lateral lo desplaza. Las piezas siguen llegando del circuito Daewoo-Chevrolet, no del concesionario.
Urbano de último recurso nacido como Daewoo y vendido con el logo de Chevrolet, anterior al Aveo que lo sustituyó. Los dos motores son atmosféricos sencillos, pensados para gastar poco en ciudad y no para salir a autovía. La seguridad y la estructura quedan por debajo de lo que se espera hoy, y todas las unidades que quedan superan ya los quince años.
Pros
- La maniobrabilidad y el aparcamiento son excelentes en ciudad apretada.
- El 1.2 es un motor sencillo y barato de mantener, sin turbo ni electrónica rara.
- El consumo es mínimo en ciudad si no se le pide autovía a fondo.
- Las piezas Daewoo-Chevrolet aún aparecen en desguaces y en talleres multimarca.
Contras
- La seguridad y la estructura quedan por debajo de los estándares actuales.
- En autopista y con viento lateral se muestra inestable y hay que llevar las dos manos al volante.
- El interior y los acabados son de gama mínima y se marcan a las pocas temporadas.
- Todas las unidades superan ya los quince años y el recambio no se consigue en concesionario.
Problemas habituales a vigilar
- El embrague y la suspensión fallan en unidades sin mantenimiento, y se notan en cuanto se prueba el coche.
- La refrigeración y la distribución tienen que estar hechas por tiempo; si no lo están, el motor acaba pagándolo.
Cómo ha envejecido
Ha bajado un punto porque ya es un urbano de más de quince años, con la seguridad y la estructura de su generación. Un 1.2 con la distribución hecha sigue siendo el último recurso para la ciudad; uno sin la refrigeración al día no da margen ni para el precio del anuncio.