Citroën C8 vs Renault Espace IV: cuál comprar de segunda mano
Comparativa editorial de ocasión: evolución de nota, versión recomendada, pros, contras y averías frecuentes.
Ficha frente a ficha
| Criterio | Citroën C8 | Renault Espace IV |
|---|---|---|
| Nota hoy (sobre 10) | 5,5 / 10 | 6,0 / 10 |
| Nota cuando salió | 7,4 / 10 | 7,5 / 10 |
| Envejecimiento | -1,9 puntos | -1,5 puntos |
| Años de producción | 2002–2014 | 2002–2014 |
| Segmento | Monovolumen | Monovolumen |
| Etiqueta DGT | C / B | C / B |
| Precio usado orientativo | 2.000–6.500 € | 2.000–7.000 € |
| Motores disponibles | 2.0/2.2 gasolina, 2.0/2.2 HDi | 2.0/3.0 dCi, 2.0/3.5 V6 |
| Qué versión comprar | Quédate con el 2.0 HDi con cambio manual y pruébalo en frío: si el embrague patina o el volante bimasa suena al apagar el motor, esa reparación se acerca al precio del anuncio. Comprueba después la centralita BSI, con todos los testigos del cuadro, y abre y cierra las puertas correderas varias veces, porque en raíles y cierre fallan con el uso. Con el 2.2 HDi aplica la misma revisión, que en las unidades de muchos kilómetros el bimasa va justo. | Busca el 2.0 dCi con cambio manual y, antes de pagar nada, comprueba que la tarjeta manos libres abre y arranca el coche y que el cuadro no está lleno de testigos. Si la unidad lleva suspensión trasera neumática, mira que la altura sea la correcta y que no haya fugas. El 3.0 V6 dCi es un motor más complejo y caro de mantener. Sube y baja las siete plazas para ver que todos los anclajes funcionan. |
Citroën C8 →
Monovolumen de siete plazas con puertas correderas que Citroën fabricó junto al Peugeot 807 y el Fiat Ulysse, sus gemelos de carrocería y mecánica. De la gama, el 2.0 HDi es el que cubre kilómetros con mecánica conocida en cualquier taller PSA; el 2.2 HDi empuja más pero castiga antes embrague y volante bimasa. La electrónica de a bordo es su punto delicado.
Pros del C8
- El espacio interior cunde de verdad, con siete plazas pensadas para uso familiar y no de emergencia.
- El 2.0 HDi tiene empuje suficiente y es una mecánica que cualquier taller del grupo PSA conoce bien.
- El confort de marcha en viaje largo es aceptable, bastante mejor que el de una furgoneta pelada.
- El precio de ocasión es bajo frente a un S-Max equivalente de la misma época.
- Las puertas correderas son muy prácticas en aparcamientos estrechos, donde un rival de puertas convencionales no puede abrir.
Contras del C8
- La electricidad del grupo PSA de esos años lleva centralita y sensores delicados que fallan a ratos y sin avisar.
- El 2.2 HDi suma volante bimasa y embrague, una reparación con un coste elevado para lo que vale el coche.
- La calidad de los acabados queda por debajo de la de los rivales alemanes de la época.
- El consumo es alto en los gasolina y también en los HDi cuando el coche viaja cargado con siete ocupantes.
- El valor residual es mínimo, así que cuesta salir de él cuando llega el momento de cambiar de coche.
Problemas a vigilar
- En los 2.0 y 2.2 HDi con muchos kilómetros sufren el volante bimasa, el embrague y el turbo, y los tres se notan en la prueba.
- La centralita BSI y el cuadro encienden testigos intermitentes y pueden dejar el coche funcionando a medias.
- Las puertas correderas fallan en raíles y cierre en las unidades que han hecho vida de uso intensivo.
Cómo ha envejecido
Ha perdido casi dos puntos porque ha envejecido como lo que es: un monovolumen de trabajo familiar, con el volante bimasa y la centralita BSI siempre por delante. Un 2.0 HDi manual con el bimasa en orden todavía sirve para hacer kilómetros en familia; uno con el bimasa agotado o la electrónica dando guerra se gasta en recambio lo que cuesta el anuncio.
Renault Espace IV →
El monovolumen grande de Renault de los años 2000, construido con estructura de aluminio y paneles de plástico, y una de las pocas opciones de su época con siete plazas aprovechables de verdad. El 2.0 dCi es la mecánica más razonable para mover tanto coche. Su talón de Aquiles es eléctrico: la tarjeta de arranque y el cuadro multifunción definen el estado de cada unidad.
Pros del Espace IV
- Las siete plazas son útiles de verdad, no asientos de emergencia para niños.
- El confort de marcha sigue siendo el de un monovolumen grande pensado para viajar.
- El 2.0 dCi gasta de forma razonable para el tamaño y el peso del coche.
- Los acabados Initiale y Privilège traen el equipamiento que entonces era gama alta.
- El precio de los anuncios es muy bajo para el espacio que entrega el habitáculo.
Contras del Espace IV
- La tarjeta de arranque y el cuadro multifunción pueden fallar y dejar el coche a medias.
- La electrónica y los sensores acusan la edad en forma de testigos que no se apagan.
- Muchas unidades proceden de flotas y de empresa, con mantenimiento irregular.
- Las versiones con suspensión trasera neumática acaban necesitando fuelles y compresor.
Problemas a vigilar
- La tarjeta manos libres falla en la apertura, el arranque o el cierre del coche.
- El 2.0 dCi tapa la válvula de gases, cansa los inyectores y desgasta el turbo.
- El cuadro y la pantalla central mantienen testigos permanentes encendidos.
- La suspensión trasera neumática pierde aire y deja la zaga hundida.
Cómo ha envejecido
Ha bajado de 7,5 a 6 porque la tarjeta, el cuadro y la suspensión neumática trasera pesan hoy más que el espacio y el confort que ofrece. Un 2.0 dCi de particular con la electrónica en orden sigue siendo una ganga para una familia numerosa; una unidad con el cuadro loco o la trasera hundida sale cara a cualquier precio.
